ESTRUCTURA DEL MERCADO AUDIOVISUAL: RESULTADOS

José Patricio Pérez Rufí (coordinador)

3. Análisis sobre la tendencia de consumo de los medios de comunicación audiovisual tradicionales en Internet .

A la hora de abordar el análisis sobre la tendencia de consumo de los medios de comunicación audiovisual tradicionales en Internet y cómo se está produciendo la inmersión de la radio y la televisión en la red, observamos las debilidades y fortalezas que presenta la transformación que se está generando en los medios de tradicionales. También cuáles son las tendencias y hábitos de consumo de la audiencia-usuario-consumidor. Nos interesa, en este caso, los potenciales usuarios que a su vez son internautas. Tomamos como base la encuesta anual realizada por AIMC a través del EGM, Navegantes en la Red, 14ª encuesta AIMC a usuarios de Internet, con la que podemos estudiar la representatividad probabilística de la población española mayor de 14 años. Esta encuesta es la más extensa de cuantas se realizan en España, con una muestra útil de 34.656 encuestados. Para el análisis disponemos de los resultados de años anteriores con las que se pueden trazar líneas de tendencias. Nos interesamos, especialmente, las correspondientes al año 2007 y sucesivos que son las que aportan cuestiones más concretas para nuestro campo de estudio.
En la evolución de los datos generales 1996-2011, observamos en los porcentajes de penetración de Internet en la población española que a partir de 2007 se produce un crecimiento más acentuado. Coincide en fechas con una situación de bonanza económica que permitió una tendencia de migración del uso de ordenadores de sobremesa hacia los portátiles, además de un hecho clave en el desarrollo de las nuevas formas de comunicación: la aparición de las redes sociales. El uso del ordenador se generaliza. Así lo comprobamos con el dato que aporta el Instituto Nacional de Estadística (INE) en la Encuesta sobre Equipamiento y uso de las Tecnología de la Información y la Comunicación en los Hogares correspondiente a 2011. El crecimiento de usuarios totales desde 2008 a 2011 es de un 9,1%, entre los hombres y un 11,6% entre las mujeres. Es destacable la cifra de los jóvenes, que alcanza en la actualidad cifras de pleno uso superiores al 95%. Tiene este dato una relación expresa que corroborara, a fecha de 2011, las proyecciones referidas de cambio de hábitos entre los jóvenes y la pérdida de audiencia de la televisión generalista. A la pregunta ¿ha disminuido el tiempo que dedica a alguna de estas actividades por utilizar Internet?, los encuestados responden en un 60,2 % de forma afirmativa a ver la tele. 
No se debe descuidar la importancia de que todas las franjas de edad tienen un crecimiento entre el 10% y el 24%. Se deduce una implantación muy rápida en tan solo cuatro años. Una habituación generalizada de la población al uso de Internet puede allanar el terreno para el aterrizaje de la televisión conectada. El hecho de disponer en el salón de la casa de un gran dispositivo con acceso Internet puede favorecer la recuperación de la audiencia perdida y la tendencia negativa que está sufriendo la televisión, especialmente entre los jóvenes. De todas formas, como hemos advertido, el usuario-consumidor es más exigente, selecciona los contenidos y su actitud obliga a modificar la oferta que vierten los productores de contenidos.
En el caso de la radio el decrecimiento subjetivo es menor: un 13,8% dice haber dejado de oír la radio por utilizar Internet. Es constatable el dato que indica la tendencia de crecimiento ininterrumpido en la recepción de la radio a través de Internet hasta 2009 y decrecimiento en los dos últimos años en más de 2 puntos porcentuales. En cambio, la radio se ve beneficiada con la llegada del smartphone y la facilidad y comodidad de uso de aplicaciones de conexión: desde 2007 a 2011 ha duplicado el uso diario de la radio desde el terminal móvil, siendo el 14,5% los que se conectan diariamente a la radio a través de este dispositivo. Es también destacable el dato que se ha reducido a la mitad los que nunca había escuchado la radio desde el móvil, un 56,2% en 2007 a un 23,6% en 2011. Hay que decir también que el acceso a la radio mediante smartphone ha sido posible por la adecuación que algunas cadenas han hecho ofertando, en la mayoría de los casos de forma gratuita o semigratuita de aplicaciones para smartphone y tablets, además de las mejoras en de los servicios de streaming.
Se aprecia una caída brusca en la utilización de los internautas de radio a la carta. Especifica la encuesta de AIMC en su pregunta sobre programas de radio a la carta (Last FM, Spotify...), que tienen en cuenta las preferencias musicales del usuario para ofrecerle escuchar a través de Internet canciones que encajen con sus gustos musicales, a modo de emisora de radio musical. En los datos se aprecia un crecimiento continuo desde 2007, con un 7,6 % de los encuestados, hasta 2010, en el que decían ser usuarios, diariamente, un 22,7 %. Coincide en 2011 un descenso de esta modalidad hasta valores de 2009, un 16,3 %, con que se hayan generalizado la oferta de aplicaciones de acceso a través de  Internet en smartphone de las principales cadenas de radio y el crecimiento del uso a través de telefonía móvil de la radio convencional, tanto generalista como musical.
El crecimiento del uso de Internet desde casa es constante y llega al 93,5% de los encuestados. Se aprecia en la encuesta que decrece el acceso a Internet desde otros lugares como trabajo, centro de estudios o locales públicos. El aumento de acceso a Internet desde el domicilio puede ser una muestra del uso como ocio o relaciones sociales a través de la Red. En la 14ª Encuesta AIMC se pregunta por primera vez sobre el acceso a Internet desde la calle, algún medio de transporte o desde cualquier otro sitio. Las cifras que aparecen muestran la implantación del uso de dispositivos móviles de última generación como son los tablets y los smartphones.
Los últimos años están siendo trepidantes para el desarrollo de Internet. Estamos viviendo en una misma generación revoluciones simultáneas como son la de Internet y los móviles. Cada una ellas por sí solas tienen la capacidad de transformar los hábitos de la sociedad y, en consecuencia, la de los medios de comunicación audiovisual. A estas revoluciones les han acompañado, en importancia, los buscadores de Internet, el surgimiento de las redes sociales y la implantación de los dispositivos inteligentes móviles como los smartphones y las tabletas. A todo ello debe acompañar la infraestructura necesaria para no producir un desequilibrio entre los agentes claves del sector. Se ha puesto más interés en el desarrollo de la banda ancha móvil (BAM), como muestra el incremento hasta los casi 14 millones de líneas que han superado a los 11 millones de líneas de banda ancha fija (BAF). Se desprende de este dato un interés mayor de los operadores de banda ancha en España por dar cobertura en cantidad a los dispositivos móviles, lo cual ha favorecido su expansión en número, en detrimento de una mejora más sustancial de la calidad de la banda ancha fija. 
En España hay 16,6 millones de usuarios “intensivos”, que representan el 70% de los 23 millones de usuarios de Internet, y precisan utilizar la Red diariamente. El acceso lo realizan desde diversos dispositivos, observándose un decrecimiento en el uso del ordenador fijo o de sobremesa. Crecen espectacularmente los nuevos dispositivos de pequeño formato como las tabletas, los portátiles, especialmente los netbooks, y los teléfonos móviles. Se comienza a hablar de la era post-PC. El punto de inflexión ha sido nacimiento de los smartphone, que se está convirtiendo en el gestor de contenidos personal y profesional preferido por los usuarios. En 2011 ha superado al PC como terminal inteligente más vendido en el mundo, 107 millones de terminales frente a los 85 millones de PC. Los nuevos dispositivos incorporan interfaces de uso intuitivo que facilitan el acceso a los servicios del mundo digital. Los dispositivos más versátiles son el móvil, el PC y el portátil. Pero en cuanto a consumo de contenidos multimedia sigue siendo la televisión, con un 52,4%, el dispositivo más utilizado, seguido del portátil con un 42,6%, el PC con 37,9% y el móvil con un 27,8%.
Los contenidos de formato mayor, como son los productos audiovisuales de calidad en alta definición, requieren para su visionado en condiciones óptimas de una pantalla de grandes dimensiones. Prácticamente todos los nuevos modelos de televisores que salen al mercado ofrecen Full HD a 1.080 puntos y muchas de ellas incorporan la posibilidad del 3D. La Smart TV puede aunar la accesibilidad con el gran formato, aunque requiere de una capacidad de banda ancha si los contenidos son ofrecidos en calidad HD. Nos encontramos ante unas expectativas que ofrece la simbiosis televisión-Internet pero también ante el freno que supone que la oferta no cumpla los parámetros de calidad para ser reproducido en un gran formato. La conectividad de estos equipos a la red de redes es actualmente un handicap. Todos los modelos cuentan con un puerto Ethernet para acceso por cable, pero la conectividad WiFi para acceder a contenidos HD requiere de velocidades estables de 300 Mbps.
Sobre la base de un estudio que aporta Fondevila Gascón (IDC-Tellabs, 2008) predice embotellamientos en las autopistas de la información. Se requiere una inversión suficiente en nuevas infraestructuras, ya que el incremento de la demanda de productos audiovisuales precisan de ancho de banda. Estos nuevos servicios avanzados exceden la capacidad de la Red actual. Volviendo al análisis de los datos del III trimestre 2011 aportados por la Comisión del Mercado de la Telecomunicaciones (CMT), referentes al número de líneas de banda ancha por velocidad, encontramos que tan sólo el 23,6% de las líneas se encuentra en la franja de acceso mayor a 10Mbps y menor o igual 20 Mbps y sólo el 6,2% de las líneas puede acceder a más de 20 Mbps.
El uso de contenidos audiovisuales en alta calidad absorbe una gran parte del ancho de banda, cuando no es insuficiente. La oferta de fibra óptica actual en España de 50 Mbps y 100 Mbps, está muy lejos de las cifras de 1 Gbps mencionadas que se ofertan actualmente en Japón o el Plan de Ejecución de banda ancha que se está acometiendo en EEUU. Tampoco existe una accesibilidad más o menos extendida, ni siquiera en las capitales de provincia y con unos precios mucho mayores: una oferta de 100 Mbps de una operadora española duplica en precio a la oferta de 1 Gbps de una operadora japonesa. Precisamente, es el precio a lo que se refieren los encuestados de AIMC como mayor descontento, como muestra la pregunta cuáles son los mayores problemas que encuentra al utilizar Internet: un 55,1%, considera que es el coste el mayor problema, seguido del 52,5% que opina el exceso de publicidad y el 48, 5% que se refiere a la velocidad.
Para saber de las opiniones de los primeros usuarios de Smart TV, acudimos a la 5ª oleada (septiembre 2011) de la encuesta Televidente 2.0. realizada cualitativamente sobre la base de entrevistas etnográficas y de forma cuantitativa sobre 1.492 entrevistas a usuarios de Internet en el último día. En esta encuesta se realiza, por primera vez, un estudio que analiza la televisión conectada del que tratamos de interpretar sus datos. En respuesta múltiple, declaran que se conectan a Internet a través de la televisión el 52%, desde el ordenador conectado al televisor un 39% y un 26% desde una videoconsola también conectada al televisor. El espectador está ávido por poder utilizar la gran pantalla para conectarse a la red e incluso busca combinaciones de dispositivos para realizar la función.
De una base de 1.486 encuestados con televisión conectada, la frecuencia de acceso es del 15% diariamente, 14% semanalmente, 25% una mes al mes, 35% con menos frecuencia y 11% en alguna ocasión. Esto nos muestra que aunque el televisor cumple como dispositivo capaz de conectarse a los contenidos de Internet, existen dificultades por carencia de contenidos y por incomodidades surgidas por mala recepción, descargas lentas o microcortes. La forma más habitual de acceso a Internet en la televisión es a través de la conexión integrada, seguido de la conexión a través de un ordenador. Se observa que independientemente del dispositivo de conexión, la frecuencia de uso todavía es baja.
Según los datos que nos aporta la encuesta Televidente 2.0., nos dice que 6 de cada 10 propietarios de televisores con conexión a Internet no la utilizan para conectarse, y entre quiénes la han utilizado, la pauta de uso sigue siendo baja. Nos confirma la encuesta que las limitaciones en la navegación, incomodidad de manejo a través del mando y escasez de servicios y aplicaciones. Reafirma esta conclusión un elemento de nuestra hipótesis, que la accesibilidad actúa como claro freno a la expansión del formato. Resulta contundente la valoración de un internauta que es preguntado en la encuesta y que los autores del informe Televidente 2.0. destacan como muestra significativa: “Llama mucho la atención lo de que la tele tenga Internet, pero luego lo pruebo y ni es cómodo y ni hay gran cosa”.
Sobre el uso que se le da a la televisión conectada, lógicamente, los usuarios dicen ver contenidos audiovisuales con un 64%, de los cuales el 35% se refieren a contenidos de YouTube, el 34% ve la televisión convencional, un 15% canales temáticos, un 7% a cine online y otro 7% a series online. Otras actividades que mencionan los encuestados es navegar por la red con un 50 %, acceder a redes sociales a través del televisor conectado y acceder a e-mail con un 12%. El acceso a Internet a través del televisor al ser habitualmente una visualización colectiva en una pantalla de gran formato, limita algunas funciones que pudieran ser más privadas como son el uso de las redes sociales o la consulta del correo electrónico.
La encuesta pregunta a aquellos que no disponen de televisión conectada o nunca se han conectado: a la pregunta te parece una idea interesante, el 64% de los televidentes muestran un gran interés por el concepto de televisión conectada, “anticipando un uso orientado a la visualización de contenidos, por encima de cualquier otro uso. En menor medida abre la posibilidad de acercar a la televisión a los usos propios de ordenadores y otros dispositivos conectados”. Entre las actividades que imaginan destaca con un 48% el ver contenido audiovisual (películas, series, vídeos...), un 17% se imagina utilizando el televisor para lo mismo que un ordenador, el 15% para tener acceso a cuentas personales (redes sociales, correo, chat, banca...), un 13% a navegar por Internet, realizar consultas y búsquedas, un 5% para juegos on line y un 3% se refiere a la interactividad con televisión mediante concursos, comentarios y otro tipo de participación.
Como novedad de la encuesta AIMC del año 2011 a usuarios de Internet, a la pregunta sobre el equipamiento de que disponen los encuestados, de cuáles de los siguientes aparatos dispone Vd, aparecen nuevos parámetros de estudio. El uso de teléfono inteligente smartphone aparece con un 67,6 % de los encuestados, por lo que se deduce una renovación de tres cuartas partes del parque de terminales móviles con posibilidad de acceso a Internet. También aparece el dato de la renovación paulatina de los televisores con migración hacia la televisión conectada. Por primera vez en esta encuesta se tiene en cuenta el 16,7% de encuestados que poseen un televisor con acceso a Internet. Un crecimiento destacable, del que se tienen datos a partir de 2010, es la posesión de tablets. Las cifras pasan del 7,7% del año 2010 al 16,6% de 2011. Pese a la crisis económica, el incremento de usuarios de este tipo de dispositivo es muy considerable. Todos estos nuevos dispositivos influyen muy directamente en el cambio de hábitos de los usuarios-consumidores de los medios de comunicación audiovisual tradicionales objeto del presente estudio, de los que se ha hecho anterior referencia en el marco teórico.
Estos cambios de tendencia se ven reflejados en cambios, en cuanto a la facturación de televisión y la radio. En 2010 el conjunto de las televisiones facturaron un 5,4% menos que el año anterior, debido sobre todo al descenso de las inversiones en publicidad. La menor inversión en la televisión se debe a la fragmentación de las audiencias que, tras el aumento de los canales de TDT, reduce los impactos publicitarios. Los anunciantes están migrando hacia otros formatos como Internet. La excepción la encontramos precisamente en la televisión por Internet, que aumentó un 10,2%. La televisión por cable y la televisión por IP son los medios que aumentan abonados, mientras que el satélite desciende con respecto al año anterior. Los ingresos en el conjunto de la radio tuvieron un crecimiento en 2010 de un 3%, por lo que no está siendo afectada directamente por la migración publicitaria hacia medios no convencionales.

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