Una cadena de minoristas ha encontrado la solución para dotar de personal a sus tiendas. Una minúscula plantilla de directivos y supervisores y un cambiante batallón de personal a tiempo parcial y eventual. Siendo de ese modo la probabilidad de aburrimiento es nula, pues no están el tiempo suficiente y pueden ajustar sus necesidades de personal al tiempo, día de la semana, o cualquier fecha.
Existía un abundante mercado de trabajo, en especial de los jóvenes que deseaban una forma flexible de trabajo y no estar ligados a un puesto de trabajo de cualquier tipo de empresa, pero este proceso fue demasiado exagerado. Los clientes comenzaron a quejarse, cada nuevo personal que ingresaba no conocía los procedimientos a seguir. Conocían muy poco y ponían poca atención a los productos que estaba vendiendo, no eran atentos y tenían muy poca amabilidad, no eran serviciales y parecía que no entendían la tradición en el servicio que la empresa había establecido durante años y con mucho esfuerzo.
Los directivos de la cadena rápidamente se dieron cuenta de la situación y que el personal interino y a tiempo parcial sólo puede ayudar en caso de apuro, no puede reemplazar al personal esencial.