CONCEPCIÓN METODOLÓGICA PARA EL  FORTALECIMIENTO  DEL VALOR RESPONSABILIDAD A TRAVÉS DE LA ASIGNATURA INGLÉS I.

Adys María Naciff Samón

I. CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE  LA FORMACIÓN DE VALORES EN EL PROCESO DOCENTE-EDUCATIVO DE LA CARRERA  CONTABILIDAD Y FINANZAS.

En el capítulo se refleja fundamentalmente el análisis teórico de la investigación desde el punto de vista filosófico, sociológico, psicopedagógico y didáctico - curricular de la formación de valores, para su concreción  en la  formación del profesional en el proceso docente - educativo.

Los elementos científicos que contiene resultan de interés para la elaboración de la  concepción metodológica que se expone en el capítulo 2. Permiten  una adecuada  fundamentación teórica a partir de las diferentes tendencias existentes en la formación de valores e incluye una caracterización del comportamiento actual del valor responsabilidad en la carrera Contabilidad y Finanzas, a partir de la cual se ofrecen algunas consideraciones del trabajo que se lleva a cabo en la asignatura Inglés I en relación con el proceso de fortalecimiento de la responsabilidad.

1.1 Antecedentes históricos del proceso docente - educativo de la carrera  Contabilidad y Finanzas y de la formación de valores en la Educación Superior.
Los valores son una parte importante de la vida espiritual e ideológica de la sociedad y del mundo interno de los individuos.  Al analizar su proceso de formación, es necesario tener en cuenta las condiciones histórico-sociales del desarrollo de la humanidad.  Estos se han vinculado en todas las épocas a los intereses socio-clasistas. En la comunidad primitiva, aunque  los valores no eran  patrimonio de la moral, el bien por ejemplo, significaba la fuerza física y la resistencia. La igualdad tenía un sentido moral, todos laboraban y se distribuían igualitariamente sus resultados.  El joven se convertía en miembro del grupo cuando demostraba capacidad para el trabajo.

 La aparición de la propiedad privada y el antagonismo entre ricos y  pobres trae aparejada el  surgimiento de las clases y de la moral, que interpreta los intereses de la clase dominante y concibe la laboriosidad como: la virtud de los inferiores, la sabiduría  propia de los filósofos gobernantes, el valor de los guerreros y la moderación de los ciudadanos libres que trabajaban. 

Los  principios y fines axiológicos de la nación cubana se encuentran latentes en una pedagogía que ofrece un legado humanista de siglos. Presentes en el padre Félix Varela hasta el pensamiento revolucionario de José Martí quien  sembró semillas de moral y valores. La concepción martiana sobre la formación integral del hombre incluye la responsabilidad de actuar para transformar el medio natural y social.  Sus ideas se reflejan en todos sus actos: en su concepción del mundo, sentido del deber, toma de partido y  método de lucha. En su aula existía una  práctica constante, se  enseñaba  a los alumnos a  pensar por sí solos,  el servicio colectivo, respeto a los demás,  la norma de la conducta cotidiana, la dignidad personal y  el amor a la familia.

La  continuidad de estos  pensamientos  guía  la historia cubana. La Revolución como resultado del proceso de formación de la identidad nacional del pueblo, ofrece una  justicia social sin igual en América Latina y el Caribe, latentes en el  ejemplo de  jóvenes como  Ernesto Che Guevara y Fidel Castro Ruz.

Para comprender  las principales  tendencias  en la  Educación Superior  Cubana   se determinaron los siguientes indicadores:

Resulta vital referirse a los  Planes de Estudio presentes en la Educación Superior.   Para ello se determinaron cuatro  etapas.

Análisis de los antecedentes y la evolución del proceso de formación de valores teniendo en cuenta los indicadores y las etapas referidas.

En este período los  valores no aparecen como parte constitutiva en los objetivos y sistema de conocimiento  de los planes y programas de estudio. Los objetivos  se redactan en términos instructivos y educativos. Como resultado, no se aprovechan las potencialidades de los conocimientos de las diferentes disciplinas para potenciar los valores, pues no existe una exigencia en los documentos rectores, y los profesores  no están llamados a  priorizar la formación de valores dentro de la  labor formativa. Predomina la espontaneidad en el proceso, que  se desarrolla paralelamente a los  cambios educacionales de la época. 

Referente al estado y manifestación de los valores, se observa en este plan de estudio, que no hay una marcada necesidad de potenciarlos,  pues existe una alta conciencia valorativa en los estudiantes; y valores como la justicia, la solidaridad y la independencia están presentes en su accionar. Se corresponden entre sí  los valores jerarquizados, los expresados en el discurso político y los manifestados en la  práctica. No existe deterioro de valores, pues la sociedad, y sobre todo la escuela, se organizan y funcionan sobre las bases del respeto mutuo, la laboriosidad y  el patriotismo.
Tendencias presentes en la etapa.

Segunda  etapa: Plan de Estudio “B” (curso1982- 1990)

 En esta etapa la categoría didáctica objetivo, cobra una significación rectora reflejándose  en los Planes de Estudio y  programas de asignaturas. No obstante,  los objetivos se redactan en términos  instructivos y educativos, al igual que en el plan anterior, y no se  incluye al  valor  como componente formativo del  contenido. Aunque en los  finales de los 80 se observan síntomas de cierto deterioro de valores, no se tiene en cuenta la posibilidad de interrelacionar el contenido de las disciplinas  con el proceso formativo.

Se continúan utilizando vías para la labor educativa, pero la clase no se emplea con el propósito de formar o potenciar valores. Durante esta época aunque se incluyen nuevos programas de  estudio de la lengua inglesa, con un enfoque más amplio e integral, y se enfatiza en el desarrollo de habilidades, persisten las dificultades en la finalidad de la comunicación y su empleo en la formación de valores.

Aunque no en la mayoría de los jóvenes, en el estado de los valores del plan que se analiza, se presentan insuficiencias en su actitud y conducta. La conciencia igualitarista, que tiene un reforzamiento en los años 80, fomenta altas  expectativas de bienestar material que están  desfasadas del aporte laboral de cada ciudadano,  lo que produjo un debilitamiento del valor trabajo y  del sentido del deber social.

Tendencias presentes en la etapa.

  1. Se continúan utilizando vías  para la labor educativa, pero la clase no se emplea con el propósito de formar o potenciar valores.
  1. Existe  cierta quiebra de valores, no siendo su presencia suficiente en la actitud y conducta de los jóvenes.

La situación de crisis económico- social por la que atraviesa el país en la década   del  90 y  el inicio del período especial como consecuencia del bloqueo económico de los Estados Unidos y la desaparición del campo socialista, determinan  cambios en la política del país que avizora estar en presencia de una  crisis moral en zonas significativas  de la juventud. En consecuencia  se comienza a vincular el contenido  de la enseñanza con el aspecto formativo para  fortalecer  y rescatar valores, en los que se evidencian debilitamiento y relajación.

 El Plan de Estudio “C”  continua planteando los objetivos  en términos  aislados, o sea, separa los instructivos  de los  educativos.  Pero existe un marcado énfasis en el logro de los objetivos formativos. En los programas de disciplinas se enuncian separados, aunque se demanda  al profesor que en la conformación de los programas de asignaturas, los formule de forma integradora con intención formativa y que incluya los valores  a fortalecer.

A nivel social se manifiestan algunas  dificultades en la precisión y concreción  de los objetivos formativos, pues su alcance y jerarquía en cada momento de desarrollo  de la sociedad no se expresan  claramente. La escuela se caracteriza por la fragmentación, expresada en la ausencia de un enfoque sistémico en su interrelación con otras instituciones socializadoras. No se actúa de manera coordinada, lo que conduce a la pobre acción educativa, pues cada subsistema enfatiza en aquellos aspectos que considera su responsabilidad específica.

Este plan  tuvo como característica distintiva, con respecto a los planes anteriores, un énfasis en la formación y desarrollo de los valores que determinan la calidad de un revolucionario cubano acorde a esos tiempos, para lo cual se formuló el sistema de valores que cada disciplina y sus asignaturas, debían contribuir a formar y desarrollar en los estudiantes.

 Aunque se instituyen los valores morales, éticos, sociales y revolucionarios como parte del sistema de conocimientos de los programas, los profesores presentan dificultades en la adecuación de los contenidos de sus asignaturas, en función de potenciar los valores planteados y muy pocos hacen el máximo esfuerzo para lograr esta interconexión.

El  Modelo del Profesional de la Contabilidad y  Finanzas, como parte del Plan de Estudio “C” establece objetivos educativos e instructivos teniendo en  cuenta el entorno internacional en el cual debe insertarse el profesional que se forme, así como la necesidad de un egresado comprometido con el proceso  de la  Revolución  Cubana.

Su objetivo general educativo es lograr un profesional que  aplique  las normas y principios de la ética en  la contabilidad y las finanzas. Se enuncian valores como: la creatividad, la integridad, la objetividad, la imparcialidad, el rigor científico-técnico, el colectivismo y el respeto a la profesión como componentes de  las características éticas del profesional, pero los valores honestidad  responsabilidad no son explícitamente referidos  dentro  de este   sistema.

Por la importancia que revisten los valores antes mencionados,  se considera que deben incluirse en la formación de la personalidad de  los futuros egresados, quienes  se caracterizarán por una posición honesta y responsable ante la solución de problemas en su esfera de actuación. Estos profesionales desempeñan una determinante función en el proceso de gestión, dirección, ejecución y control de la economía del país, que tiene como  finalidad  esencial el bienestar del hombre en  la  sociedad.

Con respecto a las vías utilizadas para formar valores  se determina a  la clase como la principal, y se exige que en términos de formulación de objetivos operativos,  prime la intención educativa sobre la instructiva. Esto trae consigo una problemática ya que los profesores no están suficientemente preparados, desde el punto de vista metodológico, para enfrentar con éxito esta nueva concepción acerca de la formulación de los  objetivos. No obstante, se realiza un gran esfuerzo por el claustro pero persisten  las insuficiencias al utilizar a  la clase como centro, pues se  plantea que el sistema de conocimientos de las diferentes  asignaturas  no siempre posibilita el fortalecimiento de valores.

Se incluyen los turnos de debate y reflexión  como una nueva asignatura y los diez minutos al inicio del primer turno de clases. Pero las actividades preparadas para este fin, carecen de calidad, pues la selección de las temáticas, la organización didáctico- metodológica, su planificación, ejecución y control; así como la dinámica y técnicas empleadas no son en todos los casos  las necesarias para incentivar el deseo de poseer valores por los estudiantes. Tampoco se utilizan con sistematicidad otras actividades del proceso docente - educativo.

Surge el Proyecto Educativo  como otra de las  vías para fortalecer valores. Este plantea nuevos retos en la preparación del  docente quien debe tener en cuenta en su proyección, el carácter integrador, sistémico e interdisciplinar de las actividades  que incluyan  una actitud reflexiva sobre los valores a fortalecer en sus dimensiones.

Los planteamientos esenciales para orientar esta labor se recogen en el documento: “Enfoque integral para desarrollar la labor educativa y político-ideológica de los estudiantes” (MES, 1997). En el mismo se identifican tres dimensiones del Proyecto Educativo: la curricular, la extensión universitaria y la sociopolítica a partir de la acción conjunta del colectivo de año y con la imprescindible participación de los estudiantes.

La Dra. Victoria Ojalvo Mitran  al  valorar el documento antes referido plantea que: “(….) aunque la concepción que sustenta esta propuesta es adecuada,  en su instrumentación práctica se manifiestan algunas deficiencias (….)”. En consecuencia expone algunas de las limitantes del empleo del Proyecto Educativo como vía para fortalecer valores.

Se coincide con los planteamientos de la autora referida, ya que aunque se reconoce la necesidad del proyecto educativo como alternativa para potenciar el sistema de valores, se actúa de manera inadecuada en su elaboración. El jefe de colectivo de año o el profesor  guía,  por lo general,  elaboran  una propuesta y luego la someten al análisis y aprobación en el colectivo pedagógico.  Posteriormente se  presenta  a los estudiantes  como un producto ya acabado,  sin  tener en cuenta la opinión, gustos  y sugerencias de los alumnos, o sea no constituye un espacio de negociación e interacción entre ambos componentes personales del proceso. Como resultado se observa una conducta  generalmente pasiva, monótona, desinteresada  e irresponsable de los estudiantes.

Al analizar  los contenidos impartidos en la asignatura inglés I, como parte de este plan de estudio, se implementa  el curso (Enterprise one) en el que  no se contextualizan situaciones que conlleven a la reflexión y análisis en función de promover  una conducta critica, en  la asunción y manifestación  de los valores. Su objetivo fundamental es enseñar el Inglés básico para la comunicación social y en el mundo comercial. Se trabajan las habilidades básicas de la lengua en función de la vida cotidiana y las  situaciones están relacionadas con el trabajo diario en la vida  moderna.

 Los profesores por su parte buscan alternativas que posibiliten el debate, la persuasión y la reflexión al vincular el contenido  y las habilidades con los valores.  Sin embargo, los procedimientos empleados no  siempre satisfacen  la necesidad, pues no propician  una plena integración entre los componentes conocimiento, habilidad y valor,  lo que trae como consecuencia que  no se conozca, desee  y  manifiesten los valores en los estudiantes.

 Los estudiantes, como sujeto activo de la sociedad cubana de esa época,  muestran inseguridad en cuanto al verdadero sistema de valores, y le atribuyen valor a lo que no consideraban valioso hasta el momento,  se va más a lo material como resultado de las carencias. Este período estuvo marcado por un debilitamiento y crisis de los valores individuales y  sociales.

El Plan de Estudio D  inicia en el curso (2006 / 2007),  y solo se implementa en pocas carreras, donde se incluye la de Contabilidad y Finanzas.  Este aspira a formar un egresado que no sólo sepa resolver problemas, sino que porte  valores como consecuencia de la solución de esos problemas.

Se incluyen  los valores en los objetivos del  Plan de Estudio y  en el  sistema de conocimiento de los programas  de disciplinas y asignaturas.  Los objetivos aparecen formulados, a diferencia del plan anterior, en términos formativos, integrando  los instructivos con los educativos, sin separarlos en ningunos de los documentos oficiales.

Se  declaran  los valores  en los programas de disciplinas y asignaturas como parte del sistema de conocimiento, enfatizando en  aquellos  que están en correspondencia con el modelo del profesional y con las características de los educandos. En comparación con el plan anterior se ha logrado  organizar  el trabajo metodológico, pero este es aún  deficiente  pues no se alcanza una manifestación totalmente adecuada de los valores  en los estudiantes,  por  lo que  se hace  necesario  continuar trabajando arduamente en este aspecto.

El Modelo del Profesional  establece  como objetivo general  que el estudiante debe resolver problemas relacionados con los procesos contables y financieros, aplicando las normas y principios de la ética y la estética de los profesionales con un alto sentido de responsabilidad y compromiso político y social. Un rasgo distintivo al  plan anterior  es que se incluye la responsabilidad como característica del fututo egresado,  sin embargo no se logran coordinar  acciones  sistemáticas que propicien esta labor por todas las disciplinas y asignaturas de la carrera.

 En consecuencia, se determinan  los valores compartidos de la facultad: ética, honestidad, patriotismo, humanismo y responsabilidad y los colectivos de año seleccionan los que fortalecerán en correspondencia con el diagnóstico inicial. En el primer año por ejemplo, a la responsabilidad  se le concede un importante lugar teniendo en cuenta las características de este nuevo universitario que aún no tiene definido el papel activo y protagónico que desempeña en este nuevo nivel de enseñanza, donde la responsabilidad y compromiso ante el deber de estudiar son esenciales.

Otro elemento importante a señalar es que en las  prioridades del Trabajo Político Ideológico  de la facultad para  el curso (06-07) se declara:


Pese a todo lo que se hace en el orden metodológico  y al conocimiento que  poseen los estudiantes en cuanto al concepto y significado  del valor responsabilidad, aún  persisten manifestaciones incompatibles con una conducta responsable. Esto se  evidencia  en  el  poco compromiso, en el  incumplimiento de las   principales actividades planificadas por el colectivo estudiantil o por la escuela, y en una  actitud poco favorable  ante el estudio caracterizada por inasistencias, impuntualidades y desmotivación por el proceso docente -  educativo en general.

Por otro lado se continúan utilizando vías como los matutinos, vespertinos, talleres y  celebración de efemérides.  Se aprovechan  las visitas a la residencia estudiantil  para   intercambiar a través de charlas y  debates. No obstante,  los resultados esperados no se obtienen aún, pues los estudiantes participan pasivamente, con poco entusiasmo y  convicción,  afectando  negativamente la calidad de la actividad.

La clase continúa siendo la vía idónea y los profesores ganan en dominio e  interés,   se aprovecha el  espacio y los contenidos de sus asignaturas se integran con las habilidades y los valores. Durante este período todavía persisten las debilidades en el trabajo que se desarrolla en el colectivo de año y en  las acciones que cada asignatura determina implementar, pues se carece de integración y  sistematicidad.

El proyecto educativo continúa siendo una buena manera  para fortalecer valores. Este se perfecciona y se abre a la participación activa del estudiante, tanto en su conformación como en todas sus etapas, siendo más flexible y a tono con sus necesidades. Sin embargo, aún no se logra la participación puntual, sistemática, activa y consciente de los estudiantes en las actividades político-ideológicas, culturales, recreativas y deportivas  planificadas.

 

En el orden del sistema de conocimientos de la Disciplina Idioma Inglés y el aprovechamiento de sus potencialidades para formar valores, el proceso cambia cualitativamente, ya que  el estudiante tiene que enfrentarse al problema y resolverlo bajo la lógica de la investigación y  de la creatividad.  Se   implementa un nuevo programa de disciplina como resultado del Plan “D”   que se imparte en la modalidad  semiprecencial, utilizándose el curso “At Your Pace”. El estudiante debe adquirir los conocimientos, desarrollar las habilidades y valores de forma independiente a través del autoestudio, enfrentándose a la solución de ejercicios diseñados a tal efecto. El sentido de la responsabilidad ante tareas importantes como  la realización del trabajo  o estudio independiente constituye una necesidad en esta nueva modalidad. 

Se observan limitantes al trabajo realizado en aras de fortalecer valores a partir del contenido de la disciplina como: el sistema de conocimiento y muchas de las situaciones en las que se contextualiza el contenido, a las que el  estudiante debe enfrentarse y resolver por el solo,  no se  relacionan  con la aspiración  formativa  del proceso, o sea, no se establece íntegramente  el nexo entre el conocimiento  y  la formación de  valores. Mayoritariamente los ejercicios  no brindan la posibilidad de reflexionar, debatir, arribar a conclusiones y criticar actitudes  de manera constructiva. Como alternativa el colectivo de profesores ha determinado preparar un conjunto de actividades que con un enfoque  integrador, abarquen los conocimientos, habilidades y valores y que contribuyan a formar y educar a las nuevas generaciones. 

Actualmente la labor desempeñada por las organizaciones e instituciones sociales, así como la recuperación paulatina de la economía cubana han ayudado a que  los valores se reincorporen  paulatinamente al accionar de los educandos.   Ya no se refiere a una  crisis de valores, como fenómeno, sino  a cierto grado de deterioro en algunos  de esos valores. Los estudiantes manifiestan conocer el concepto del valor, o sea, dominan el significado pero no se corresponde, en muchas ocasiones, con su manifestación en la vida cotidiana. En la  conducta de los jóvenes aún faltan evidencias de un alto y consciente compromiso ante el deber de estudiar, su protagonismo para con la sociedad, el deseo y la  satisfacción  de  poseer los  valores como componente de su personalidad.

Tendencias presentes en la etapa:

  1. Los valores son componentes  del sistema de objetivos y contenidos del plan de estudio y de los programas de disciplinas y asignaturas. Se formulan los objetivos con una intención formativa.
  2. Se enuncia a la responsabilidad como rasgo distintivo del profesional, pero no se logran coordinar las acciones  sistemáticas por todas las asignaturas. 
  3. Las  vías  docentes y extradocente que se utilizan no siempre son efectivas.
  4. Se interrelaciona el contenido de la Disciplina Idioma Inglés con el valor pero el trabajo realizado es insuficiente.
  5. Aunque  se conoce  el significado de los valores persisten las dificultades en su manifestación y existe cierto grado de deterioro.

Los valores han estado siempre presentes en los objetivos del Sistema Educativo Cubano como componente de la personalidad  integral  de los educandos. Marcados o condicionados en  su evolución, desarrollo y manifestación por  los cambios sociales existentes y tienen su explicación  en los fundamentos teóricos que permiten penetrar en su esencia.


Ojalvo Mitran Victoria. Estrategias Docentes que Contribuyen al Desarrollo de Valores en Estudiantes Universitarios (2000:3)


 
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