BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

ENSAYO FILOSÓFICO ACERCA DE LA INCERTIDUMBRE CONSTANTE

Deymor Beyter Centty Villafuerte




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LA EXISTENCIA PLENA, ES VIVIR BAJO LA LEY DE LA ESPONTANEIDAD

“La creación espontánea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, el porqué de la existencia del universo, el porqué de nuestra existencia” – Stephen Hawking.

La espontaneidad es natural, la espontaneidad es una ley universal, que no solo rige las leyes del universo, de la naturaleza, sino también rige las leyes que gobiernan nuestras vidas, así lo señala el físico cósmico más importante de todos los tiempos Stephen Hawking, después de años de investigación en el campo de la física. Si la vida surgió de manera espontánea, para vivir en armonía con la naturaleza, es necesario vivir de manera espontánea, para ello es necesario destruir todos nuestros temores, y todas nuestras ideas acerca de la vida, acabar con nuestros planes, y estar dispuesto a dejarnos maravillar con los momentos inciertos que nos presenta la vida.

El universo jamás fue planificado o creado, el universo como la ciencia lo ha demostrado surgió de manera espontánea, porque espontánea es la naturaleza, y nuestra existencia es parte de ella.

Basta con observar con imparcialidad el fluir de la vida, por ejemplo las olas del mar no planifican crecer y reventar en la orilla, los ríos fluyen de manera espontánea, nacen en los nevados mas altos del mundo, el hielo concentrado en sus picos, que se produce debido a las lluvias de invierno, se deshiela en épocas de sol, y se desliza por la tierra en forma de agua nuevamente, el agua de este deshielo después de discurrir por un largo trecho se junta con otras vertientes, y en su camino se van convirtiendo en un rió de gran caudal. Nosotros mismos existimos de manera espontánea, pues, si observamos con detenimiento, veremos que respiramos sin planificar la respiración, si no respirásemos moriríamos seguramente, es decir la vida fluye en nosotros de manera natural, nuestra concepción y por lo tanto nuestra vida, es producto de la espontaneidad, de millones de seres que compitieron con nosotros para ser fecundados en el vientre de nuestra madre, fuimos nosotros los que de manera natural ganamos esa carrera por la vida, de tantas relaciones que tuvieron nuestros padres, esa exactamente fue la que nos concibió, nosotros por supuesto jamás planificamos nuestra concepción, y sin embargo estamos aquí pensando, reflexionando, existiendo.

Nuestra especie, los seres humanos, no planificamos evolucionar, la evolución fue un proceso espontáneo, que se dio bajo ciertas condiciones y que permitió que nuestro antepasado mas remoto el “Ramapitecus”, que apareció y vivió hace nueve millones de años en los árboles, fuera poco a poco cambiando, pues, el desarrollo de la naturaleza y por ende el desarrollo de la materia, generaron condiciones externas a este antepasado nuestro, que permitieron que nuestra especie fuera evolucionando sin que ella lo planificase, pronto caminaría erecto, y posteriormente comenzaría a desarrollar su inteligencia racional, entonces, en un momento determinado, sin darnos cuenta este Ramapitecus, terminó convirtiéndose en el homo sapiens, que somos nosotros, pero que aún seguimos evolucionando de manera espontánea, nadie está planificando hoy nuestra evolución, sin embargo seguimos evolucionamos debido a nuestra praxis social.

Con respecto a nuestros sentimientos, el fluir de manera espontánea, también debe de ser respetado por nosotros; si una persona no te ama, no fuerces jamás ese amor, cuando algo no fluye de manea natural, cuando algo no nace de manera espontánea, esa relación está condenada al fracaso, no puedes, ni debes planificar conquistar a una mujer, porque cuando dos personas son compatibles se reconocen desde el primer instante, la sensualidad fluye de manera natural entre dos seres complementarios, la sensualidad se reconoce por el olfato, que es nuestro sentido más primitivo, es parte de nuestro ser animal, nuestro olfato nos permite reconocer a la persona de cuyos poros brota sensualidad, sensualidad que no brota por cualquier ser humano, sino por la persona que nos atrae, nuestro cerebro ha aprendido a controlar nuestros instintos primitivos, y en este proceso de aprendizaje, la mente que todo lo racionaliza, nuestra mente que tiene muchos porqués, muchas razones, muchas ideas, muchos prejuicios, ha opacado al olfato, razón por la cual no podemos reconocer el aroma del amor de manera fácil, pero si buscas en vuestro interior, sabrás reconocer a esa persona, que no necesita ser conquistada, simplemente reconocida.

“El hombre que vive con muchos deberías y no deberías, no es un hombre creativo, es prisionero… El creativo debe destruir todos los deberías, necesita espacio y libertad, y allí crecerá su Espontaneidad” – Osho.

El amor es parte de nuestros sentimientos, y como nosotros somos parte de la naturaleza, el amor por lo tanto es natural, fluye de manera espontánea, existe en un espacio y un tiempo determinado, y en relación a objetos reales, no ficticios, si amáis a un dibujo animado o a un ser irreal, imaginario, sois un niño o estáis trastornado, uno ama a sus padres, a sus hijos, a su mujer, estas personas a las que están dirigidos nuestros sentimientos, nuestro amor son objetivos, son reales, son naturales. Si el amor es natural, si es espontáneo, con justicia preguntaréis: ¿Por qué hay personas que sufren por causa del amor, porque si hemos sublimado el amor, este sentimiento muchas veces nos hace llorar?, la respuesta a vuestra interrogante, es obvia, sufrimos, porque el sufrimiento es parte de la existencia, que finalmente moldeara lo que tú serás, es decir vuestro ser, un ser que es el resultado de vuestras experiencias, vuestras vivencias, en las que están los momentos de alegría y de dolor.

Sin embargo, aunque reconozco que el dolor es parte del amor, alejaos de un amor que no es correspondido, huye de él lo más pronto posible, pues, este amor no correspondido, está destinado al fracaso, quizás con mucho esfuerzo logres poseer a esa persona, logres estar a su lado, incluso te podrás casar con ella, pero difícilmente conquistaras su corazón. Acuérdate que el amor es fluir, es espontaneidad, Osho, también lo señala, él dice sobre el amor que:

“Si amas a una persona, el amar en sí mismo es un experimentar, un fluir de momento a momento que no acarrea lo pasado; el rió se renueva. Pero la mente dice: “Posee a esa mujer, posee a ese hombre, porque ¿quién sabe qué traerá el futuro? ¡Posee! Puede escaparse, puede irse con otro, puede enamorarse de otro. Poséela y bloquea todas las vías de escape, cierra todas las puertas para que siga siendo tuya para siempre”. La mente ha intervenido, y entonces esa mujer será muerta, ese hombre será asesinado. Habrá un esposo, una esposa, pero no habrá dos personas vivas”.

El hombre vive buscando un prototipo de mujer, y piensa que podrá conseguir la mujer que él ha “idealizado”, con dinero o con el uso del poder, se reduce entonces así mismo a vivir en un estado de miseria, de humillación, de subordinación, destruirá aunque lo niegue su propia autoestima, el amor no se puede comprar, el amor no se suplica, el amor debe de fluir desde el primer beso, desde la primera mirada, el amor fluye por tu ser, te quema la piel, agita vuestra respiración, es muy fácil de reconocerle, solo si no quieres amar, te dejaras engañar por vuestras propias mentiras, por vuestras propias fantasías.

La mujer que ha idealizado al hombre, como un prototipo de poder económico o social, está destinada a sufrir, está destinada al fracaso, a la soledad, a ser reemplazada en cualquier momento; la mujer que ambiciona el poder, que anhela el dinero, las comodidades materiales, y planifica conquistar a un hombre poderoso o acaudalado, porque desea poseer también bienes materiales o compartir con ese hombre su posición social, se reduce así misma a convertirse en una simple mercancía, que tiene un precio, y por lo tanto se puede comprar, pero que también como cualquier mercancía que ha cumplido su finalidad, una vez saturado el hombre de su uso, se puede vender. Además debemos de considerar, que así como en un momento esa mujer se vendió, y ese hombre compro esa mercancía - mujer, lo más seguro, es que en el tiempo, el hombre acostumbrado a comprar placer y no amor, encuentre una mujer - mercancía nueva, que satisfaga mejor sus necesidades, y reemplace a la mercancía vieja que ya no le satisface. Es patético lo sé, pero es verdad y lo sabes.

Si vamos en contra de la espontaneidad en el amor, estaremos condenados a la soledad, sufriremos, de hecho que sí, porque el dolor y el sufrimiento son parte de nuestras vidas, de nuestro aprendizaje como seres humanos, no debemos de huir de él, pero es necesario que después de estas experiencias amargas, nos entreguemos completamente a desarrollar la capacidad de poder reconocer el amor espontáneo, para encontrar un amor verdadero, un amor duradero, que resista vivir en la pobreza, que supere la inmadurez de la pareja, que resista las carencias materiales, que haga oídos sordos a los prejuicios de la sociedad.

Un amor autentico, es capaz de llegar al sacrificio por la pareja, un amor espontáneo se prolonga con los hijos, el amor de dos da origen a nuevas vidas, las cuales recrean con su existencia ese amor espontáneo, y estos nuevos seres vivirán por tanto en un entorno lleno de amor, se sentirán amados y no rechazados, amarán su niñez, y cuando crezcan serán mejores personas que sus padres, porque tendrán menos momentos tristes que recordar, y su vida en familia se habrá convertido en el mejor ejemplo para formar su propio hogar. El amor verdadero nos permite vivir en armonía, el amor espontáneo no necesita de riquezas materiales para encontrar la felicidad.

“Soñar en teoría, es vivir un poco, pero vivir soñando, es no existir.” –Jean-Paul Sartre.

Nunca se te ocurra planificar el amor, no se te ocurra construir prototipos, pues, te pasaras la vida buscándoles, y nunca les encontraras, y si de casualidad lograses encontrar ese prototipo que buscabas, lo más seguro es que no os amara, si comprases a esta persona, en el tiempo os sentiréis vació, porque solamente encontrareis en ella momentos de placer, que pronto te harán sentirte solo, ¡Solo!, con una mujer que duerme a vuestro costado, una mujer que te besa por obligación todas las noches, una mujer que se despierta acostada al lado vuestro, pero a pesar de todo eso, siempre sentiréis ¡Soledad!, lo cual generará en ti una helada agonía que comenzará a gobernar vuestro ser.

No sueñes con la mujer ideal, la mujer perfecta, no existe la perfección en el mundo, solo la perfectibilidad, acuérdate que somos seres humanos, llenos de imperfecciones, de errores, pero con capacidad de superarles, si sueñas demasiado, como lo señalo Sartre, te perderás la vida, te perderás la oportunidad de amar. Piensa que quizás, en esta búsqueda de la perfección que emprendisteis hace mucho, dejasteis escapar tantas veces al amor, solo vos sabéis cuantas veces fuisteis cobarde y dijisteis ¡No!, al amor, cuantas veces cerrasteis la puerta a la felicidad por miedo al qué dirán, por miedo a la incertidumbre que significaba arriesgarse por una relación que parecía complicada y que no muchos aprobaban…

Si logramos entender que es necesario vivir bajo la ley de la espontaneidad, debemos de comenzar a vivir en el ahora, en el hoy, en este momento, porque es lo único cierto, es la única oportunidad que tenemos de ser, debemos de olvidarnos de pensar en tiempos que no son reales, el pasado ya fue, el futuro quizás sea, solo el hoy, el ahora es; el pasado nos atormenta, el futuro nos esclaviza, ambos nos impiden existir con plena libertad, Osho señala respecto a ello lo siguiente:

“Acarrear el pasado crea problemas. El problema no es lo que dije ayer ni lo que estoy diciendo hoy, el problema es que tú acarreas ayeres y eso te hace perderte el hoy. Y, sea lo que fuere lo que creas que te dije, no lo dije. Tal vez lo hayas oído…, porque interpretarás cualquier cosa que yo diga a través de muchos ayeres…

No soy filósofo, no soy un sistematizador, soy absolutamente anárquico, tan anárquico como la vida misma…

Solo existe este momento, que es absolutamente coherente, porque no hay comparación. No hay pasado, no hay futuro; sólo este momento es. ¿Cómo puedes comparar? Si vives en este momento llegará una coherencia que no pertenece a un sistema determinado, que es de la vida, que es de la energía misma. Será una coherencia interna de tu propio ser, de tu no mente” – Osho.

Concibo el “Existir”, como aquella hoja arrojada al viento, la cual se deja llevar por las fuerzas que originan los vientos, las fuerzas de la lógica de la vida, aquellas fuerzas que no podemos dominar, asumir esta concepción te permite gozar de lo cotidiano, del momento, de lo imprevisto, incluso del dolor de ser, del existir…

La existencia radica justamente en la comprensión, en la asimilación de que nuestras vidas son una llama de fuego que en algún momento se encendió, luego esta pequeña llama fue creciendo, hasta convertirse en fuego vivo, pero que con el transcurrir de los años, lentamente se fue consumiendo, hasta que finalmente solo quedaron cenizas…, cenizas de lo que fuimos (nuestro ser, nuestra esencia), de nuestros sueños, de nuestros actos… cenizas de nuestra angustia de existir.

Cada minuto, cada segundo de vida, es importante en la existencia, sin embargo nuestros recuerdos, nuestro pasado nos persiguen como la sombra de nuestros errores, peor aún nos persiguen por nuestras omisiones, pues, omitimos amar y dejarnos amar, omitimos miles de veces pedir perdón a quienes hicimos daño, y decíamos amar, omitimos llorar cuando nos rompieron el corazón, omitimos reír con intensidad, con libertad, omitimos correr, omitimos caernos y darnos la oportunidad de volvernos a levantar, simplemente omitimos ser, y ahora esas omisiones nos tienen prisioneros.

Gabo, hace algunos años se despidió de la vida pública, aquejado por las enfermedades, que como seres humanos, tarde o temprano nos ganaran la batalla de la vida, sin embargo esta enfermedad no a mellado su grandeza intelectual, pues, en esta carta Gabo nos regaló una gran reflexión, la cual profundiza todo lo que hemos venido conversando en esta parte del presente ensayo, carta que quisiera compartir con vosotros, porque es la misiva de despedida de un grande, porque es hermosa, es profunda, es vital…

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y cómo disfrutaría de un ¡buen helado de chocolate!

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos...

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de ¡Enamorarse! A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, “Infelizmente me estaré muriendo."

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas... Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.

Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría "te quiero" y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas las palabras de amor que conoces. Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuanto te importan” – Gabriel García Márquez (simplemente… Gabo).

Vivir espontáneamente, es vivir en armonía con la naturaleza, es vivir en equilibrio con ella, haciendo solo lo importante, dejando de lado lo superficial, pasando más tiempo con los seres que amamos y nos aman, y menos tiempo con los aduladores, vivir espontáneamente es disfrutar de lo sencillo que es vivir, el saborear una taza de café bien oscuro, sentir su aroma, deleitarnos con su sabor amargo, vivir espontáneamente es dejarse envolver por la melodía de una canción llena de melancolía, dejarse conquistar por la sonrisa de un niño, que te dice: ¡Te quiero! con sinceridad, vivir espontáneamente es sembrar un árbol, y sentirte pleno en medio de la naturaleza, vivir espontáneamente es gozar de una caminata larga por la orilla del mar, llegar cansado a vuestro hogar, y gozar del simple hecho de mojar vuestro rostro con agua fresca.

Quien vive en desequilibrio con la naturaleza, hallará vació en su existencia, no encontrará saciedad en las cosas que adquiere, en las cosas que posee, odiará su trabajo, se avergonzará de su cuerpo, de su rostro, se arrepentirá de su profesión u oficio, buscará en el placer la respuesta, y solo encontrará mas vació que el que sentía antes, pues, el placer es pasajero, el placer es una droga cuyo efecto de éxtasis dura tan poco, mientras que el malestar que te deja es tan duradero, que te produce dolor.

Quien coexiste con el desequilibrio, necesitará construir una imagen de “éxito”, que mostrará a los demás, y para mantenerla buscará incesantemente el dinero, el poder, el status, vivirá condenado, y anhelando más cosas materiales, vivirá buscando el poder, y quien busca el poder, está condenado a perder su libertad. Esta persona atrapada en esta imagen, construirá alrededor de sí un mito, que creerán los demás, pero que él sabe que no hay más que un ser vació detrás de esa mascara de “éxito”, siempre solitario, engañado, frustrado, y esclavo de lo que construyo, y de sus pasiones.

Un hombre que construye una imagen alrededor de sí mismo, busca maquillar sus desequilibrios, trata de aparentar tras el “éxito” que es feliz, que está satisfecho con su vida, sin embargo, en lo profundo de su ser, es una persona atrapada por sus bajas pasiones, es un ser que está condenado a cometer los actos más viles para alcanzar y mantener ese éxito, que tanto necesita para cubrir sus carencias internas reales, pues, vive en desequilibrio, no es espontáneo con la vida, y de seguro traicionará a sus amigos, de seguro engañara, se verá envuelto en rencor, en odio, y cada vez que regrese a su casa, solo, antes de dormir al pensar en lo miserable que es su vida, será incapaz de conciliar el sueño, será incapaz de descansar, a pesar de estar recostado en una cama de lujo, a pesar de haber comprado a la acompañante más bella, la cual duerme a su costado, pero que él sabe no le ama, ni siquiera le quiere. Un hombre que vive en desequilibrio, vivirá siempre prisionero de lo superficial, someterá su vida siempre al juicio de la sociedad, de los demás, este hombre seguramente estará rodeado de muchas personas que lo adulan, que le manifiestan su admiración, pero que en el fondo de su ser le desprecian, porque saben que para haber llegado donde está, ha hecho cosas que le han envilecido.

Esta falta de espontaneidad, este vivir en constante desequilibrio, se constituyen hoy, en las principales causas, por las cuales hoy la gente sufre de ansiedad, de estrés, se deprimen, se sienten vacías, y hasta llegan a suicidarse, porque no le encuentran razón a su existir, a pesar del “éxito” que han alcanzado, del dinero que han acumulado, y de los placeres que han vivido, pues, podrán engañar a los que lo rodean y a veces admiran, pero jamás se podrán engañar a sí mismos, por eso es que se escuchaba decir antes de manera sabia, con frecuencia que: “Dios te podrá perdonar, pero tú no”.

Vivir de apariencias es vivir sin libertad, es vivir atrapado en el pasado o anhelando el futuro, es vivir planificando, es no vivir. Vivir de apariencias es perder nuestra libertad a manos de lo que “somos para los demás”, un político respetable para los demás, pero que sabe en su interior que es un vulgar ladrón, que ha desfalcado las arcas del tesoro público, un hombre de negocios que sabe que está allí porque traicionó a sus amigos y socios, una mujer que funge de dama, cuando sabe que tiene varios amantes, un sacerdote que habla de piedad y de amor a Dios, pero viola a los niños de su parroquia, las apariencias nos hacen seguir viviendo en una mentira cotidiana, dejando de lado lo que verdaderamente es importante, es decir aprovechar el momento para liberarse y vivir con libertad.

Hay que cuidarse de los hombres que viven de las apariencias, generalmente querrán aprovecharse de nosotros, nos utilizarán y luego nos traicionaran, cuídate del hombre demasiado bueno, del inmaculado, porque su bondad es una careta, una careta que Maquiavelo, recomienda tener para manipular a los demás:

“Viéndose un príncipe en la necesidad de saber obrar competentemente según la naturaleza de los animales, debe entre ellos imitar a la zorra y al león a un tiempo, porque el león no se defiende de las trampas, y la zorra no se defiende de los lobos. Es necesario, pues, ser zorra para conocer las trampas, y león para destrozar a los lobos. Los que sólo toman por modelo al león no entienden sus intereses. Por tanto, un príncipe prudente no puede ni debe mantener fidelidad en las promesas, cuando tal fidelidad redunda en prejuicio propio, y cuando las razones que la hicieron prometer ya no existen. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería bueno; pero, como son malos y no observarían su fe con respecto a ti, tú tampoco tienes que observarla con respecto a ellos. Nunca le faltan a un príncipe razones legítimas para cohonestar la inobservancia” – Nicolás Maquiavelo.

Es necesario por tanto para ser libres, deshacerse de las apariencias, destruir el ego el cual hemos construido en años de engañarnos a nosotros mismos, ser capaces de renunciar a todo lo superficial, de comenzar la búsqueda de la verdad, de lo importante, lo trascendental, lograr el estado del “no - ser”, es decir de la nada, gracias a una búsqueda más profunda, la cual está en ti mismo, en vuestro interior, desarrollar nuestra conciencia; pues, nada fuimos al inicio y nada seremos al final. La nada es el estado natural de libertad, si nada somos, nada perderemos, nada añoraremos, nada cuidaremos, somos libres para ser lo que somos, y para ir por el mundo, sin un peso que nos haga sentir prisioneros de vidas que no deseamos.

Al respecto de esta parte, Paulo Coelho, en una de sus novelas nos recuerda que no somos dueños de nadie, ni de nada, y que por lo tanto no debemos de cuidar nada material:

“La poca experiencia de vida que tengo me ha enseñado que nadie es dueño de nada, todo es una ilusión, y eso incluye tanto los bienes materiales como los bienes espirituales. Aquel que ya perdió algo que daba por hecho (algo que ya me ocurrió tantas veces) al final aprende que nada le pertenece.

Y si nada me pertenece, tampoco tengo que perder mí tiempo cuidando cosas que no son mías; mejor vivir como si hoy fuese el primer (o el último) día de mi vida” – Paulo Coelho.

Por último terminaré señalando en esta parte del presente ensayo, que todo lo más bello que he conocido en este mundo, sea lo natural o lo creado por el hombre, surgió y surge de manera espontánea, los cañones más profundos que la naturaleza forjo en siglos, se hicieron de manera espontánea y hoy los observamos maravillados, los ríos, el mar, los árboles y las estrellas del firmamento, nos recuerdan que están allí porque surgieron de manera espontanea.

Las melodías tristes que nos hacen añoran el amor, la paz, la amistad, y que nos hacen recordar que los hombres no estamos condenado a ser peores, sino que nuestro destino es evolucionar, para humanizarnos más, surgen en la mente de los músicos de manera espontanea, nadie dice: ¡hoy voy a crear una sinfonía, o voy a escribir una letra para una melodía que logre rozar los sentimientos más profundos de nuestro ser!, esas melodías que nos transportan hacia un mundo mágico, que nos roban una lagrima, surgen de manera espontanea en la mente de un artista de la música, simplemente le atacan, irrumpen en su mente, y él de manera espontanea las escribe.

El pintor, el escritor o el poeta, no despiertan, y dicen: ¡hoy escribiré o pintaré mi obra maestra!, las palabras y las imágenes surgen en la mente de los escritores de manera espontanea, a veces aparecen cuando uno viaja, y observa la naturaleza, aparecen en momentos de soledad, o escuchando a Sarah Brightman interpretar “El Califa”, la inspiración es espontanea, si es planificada, no es inspiración, no es arte.

La vida observada sin apasionamiento, es armónica, es una sinfonía, en la cual cada parte de la naturaleza interpreta un solo, o acompaña un acorde, no está dividida en partes, es integral, fluye con naturalidad, tiene una lógica, tiene una paz interna, la existencia del hombre forma parte de esa vida, parte de esa naturaleza, pero para vivir en ella con armonía, uno debe de estar dispuesto a vivir en el estado de la espontaneidad, asumir las cosas con el corazón, no con la razón, es decir en un estado de conciencia pura, que me permita percibir el mundo objetivo como es, y no como me enseñaron que era. Para Osho la existencia es una sola, la existencia es un fluir, veamos sus palabras y entendamos el porqué debemos de vivir espontáneamente nuestras vidas:

“El lenguaje es como los mapas políticos: las palabras dividen, la existencia es una. ¿Dónde terminas tú y donde comienzo yo? ¿Dónde está el punto en que podamos trazar una raya donde termino y tú empiezas? ¿Dónde? No puede existir límite alguno. El aire sigue fluyendo dentro de ti. Respiras: si, aunque no sea más que por un momento, el aire no fluye en ti, si el aire no viene, estarás muerto. Y el aire que estaba en mí hace sólo un momento me ha dejado y ha entrado en ti. Era mi vida hace solo un momento, ahora es tu vida. Y tú respiración ha llegado a mí: era tu vida, ahora es la mía. ¿Dónde es que nos dividimos?...

La vida sigue fluyendo. La vida es algo entre tú y yo, los árboles siguen creando oxígeno y tú lo respiras. Si desaparecen los árboles, desaparecerás tú. Los árboles seguirán transformando rayos cósmicos en alimento, pues eso es lo que son las frutas y hortalizas. Si desaparecen, tú dejaras de existir. Crean alimento para ti de manera constante, así es como existes. Lo verde está en un proceso continuo de crear alimento para ti; dependes de ello”

La vida sigue fluyendo de manera espontánea mientras escribo estas líneas, seguiría fluyendo de igual manera si no las escribiera, alguien está creando en este mismo instante una melodía, que escucharas luego tomando un café, y rozando la mano de una mujer con sensualidad de la cual te enamoraras después, la vida sigue fluyendo mientras lees estas líneas, y esa melodía la escucharéis después viajando, y una nostalgia te invadirá, cuando la música te traiga a la mente el recuerdo de ella, que ahora es el vuestro, y la vida, la vida sigue fluyendo, no se detiene por ti, por vuestro dolor, por vuestras añoranzas, simplemente fluye, porque es espontánea…


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