BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

POLÍTICAS MACROECONÓMICAS DE ESTABILIZACIÓN Y SU INCIDENCIA EN EL BIENESTAR ECONÓMICO Y SOCIAL EN MÉXICO (1983 – 2005)

Alfredo Mora Heredia



Esta página muestra parte del texto pero sin formato.

Puede bajarse el libro completo en PDF comprimido ZIP (92 páginas, 467 kb) pulsando aquí

 


 

2. DOS DEMOSTRACIONES EMPÍRICAS QUE EXPLICAN EL RETROCESO EN EL BIENESTAR ECONÓMICO Y SOCIAL DE LOS MEXICANOS

2.1. Repercusiones de las políticas macroeconómicas en el bienestar económico y social visto bajo la realidad de las estadísticas

Para los neoliberales la austeridad económica ha significado no gastar en empresas públicas, no aumentar los presupuestos en los ámbitos sociales, (educación, salud, pensiones), para ahorrar y pagar la deuda externa. Con la política fiscal restrictiva, obtuvieron un equilibrio fiscal con disminuciones en inversión pública y gasto social.

El cuadro (21) muestra la reducción del gasto público social e inversión pública durante las dos últimas décadas. Por ejemplo en 1995, año de la crisis financiera, el retroceso en términos porcentuales del gasto público social fue de –14.3%.

Con la política monetaria restrictiva, el único fin fue establecer un mecanismo para combatir el proceso inflacionario.

En una primera etapa consistirá en sacar dinero primario del mercado de dinero a través de operaciones de mercado abierto vía política de esterilización (Dornbusch y Fischer, 1991:459). En una segunda fase, después de la crisis financiera, aplican el régimen de saldos acumulados. Medidas funcionales para combatir la inflación (cuadro 22), pero con altos costos económico-sociales para la sociedad mexicana.

Dentro del contexto de la política económica de corte neoliberal, se aplica una política arancelaria a su mínima expresión, y se sostiene que el sector privado elige mejor que el gobierno, cuáles son las actividades productivas en que se debe especializar. Asimismo, atribuye al comercio exterior un papel central, haciendo recaer sobre las exportaciones la responsabilidad de promover una agilización del crecimiento económico y paulatinamente el tan ansiado desarrollo económico.

En el sexenio presidido por Miguel de la Madrid Hurtado inicia la apertura de la economía Mexicana hacia el exterior, con la entrada en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT).

Ampliándose la integración comercial en los periodos presidenciales de Salinas de Gortari (1989 – 1994), Zedillo Ponce (1995-2000) y Fox Quesada (2001 - 2006). El grado de apertura comercial se puede medir por la cantidad de acuerdos comerciales suscritos entre México y otros países (cuadro 23).

* A partir del 19 de noviembre en el TLC del G-3 solo participan México y Colombia.

En términos generales la integración comercial generó crecimiento económico, privilegiando el sector externo y descuidando el mercado interno. Es decir, mayor apoyo a las empresas exportadoras y disminuyendo la ayuda a la industria nacional dedicada a satisfacer el mercado interno.

En el cuadro (24) se plasma el impacto de los acuerdos comerciales en el crecimiento económico vía exportaciones.

Con las medidas de política macroeconómica dentro del contexto del neoliberalismo, se pretendió pasar de una situación de rezago a otra de progreso sostenido en la economía mexicana. Este progreso se vería reflejado en un crecimiento económico amplio y sostenido. Le otorgaron tantas virtudes a la estrategia macroeconómica, permitiéndoles idealizar un circulo virtuoso en la economía mexicana como el siguiente: política macroeconómica ► crecimiento económico ► desarrollo económico ► bienestar económico y social ► más políticas macroeconómicas. Suscitando mayor riqueza para cada uno de los mexicanos y mejor calidad de vida.

La realidad es otra, se percibe un precario desarrollo económico bajo el paradigma neoliberal. El bienestar en la población medido por el PIB Per cápita retrocedió, la pobreza y la exclusión social se han incrementado.

Si observamos detenidamente los datos presentados en el cuadro (25), se advierte un crecimiento económico, medido por el PIB real, muy inestable.

En el periodo (1983–1988) el crecimiento económico es imperceptible, la economía crece 0.12% promedio anual. Con Salinas de Gortari (1989 –1994) el crecimiento económico es de 3.12 por ciento en promedio anual. En 1995 la economía se contrae, debido a la crisis cambiario financiera (1994 -1995), y el retroceso económico es bastante abrupto en todo el año, la economía cae -6.2%. En los subsiguientes años la economía se recupera, tiene un crecimiento aceptable debido al comercio internacional. Al devaluarse la moneda permite el incremento de las exportaciones mexicanas y la disminución de lo importado, esto es, vender barato fuera y caro dentro de la economía domestica. La duración benéfica es mínima debido a la elasticidad precio de las importaciones. Como se sabe, la economía mexicana es abierta y pequeña, la cual necesita de insumos y bienes de capital para el sistema productivo.

En 1997, la economía mexicana, alcanza su nivel máximo de crecimiento. El crecimiento económico para los siguientes años será muy inconsistente, tendrá alzas y bajas, unas veces con tendencia hacia el estancamiento y otras hacia la recuperación.

Continuando con el análisis de los datos del cuadro (25). El PIB Per cápita, durante los primeros 6 años de neoliberalismo, decrece –2.05% promedio anual. En los siguientes seis años se observa un crecimiento de 1.3% en promedio anual, lo cual nos permite observar un retroceso de -0.37% promedio anual en los primeros 12 años.

En los siguientes 12 años se percibe un crecimiento nada aceptable, si los neoliberales habían ofrecido un crecimiento del 6 por ciento en promedio anual.

En 24 años de neoliberalismo (4 sexenios), los datos muestran un crecimiento económico promedio anual del 2.26%, mientras el indicador del desarrollo económico, el PIB por persona crece un 0.57 por ciento promedio anual. Este dato, empíricamente, justifica el incremento de la pobreza extrema, la distribución desigual de la riqueza y en general el descontento social el cual se vio reflejado en las elecciones federales de 2006. El 35.3% de la población asistente a las urnas emitió su voto a favor del candidato de izquierda. Efectivamente quedamos con la incertidumbre, si realmente fue correcto el conteo y el fraude electoral solamente fue una realidad virtual creada por todos nosotros, quienes sentimos y demostramos el agotamiento del modelo neoliberal. Pero la duda ahí esta y lo demostrable, un tercio de la población que emitió su voto no estaba de acuerdo con la continuación del modelo de desarrollo neoliberal. Es un ejemplo más, para justificar la incapacidad del modelo neoliberal en la generación de bienestar económico y social.

Los neoliberales otorgan menor prioridad a los mecanismos redistributivos, asignan al mercado y al crecimiento económico un efecto benéfico dejando de lado medidas que actúen directamente sobre los problemas económicos y sociales; bajo el supuesto de que la libre competencia y la libre anulación de regulaciones, estimulan el crecimiento e indirectamente aumentaran los niveles de empleo y los salarios reales. Además, aseveran que en tiempos de crisis se puede hacer poco para atender las necesidades básicas insatisfechas, por lo que se debe dar más importancia al crecimiento económico y esperar que con esto mejoren las condiciones de vida de la sociedad en su conjunto (Aspe, 1993). Llevando al tan ansiado desarrollo económico y por el efecto derrame todos sean beneficiados, solucionándose los problemas económicos y sociales sin otra medida de política económica.

Los indicadores económicos indican lo contrario, la inexistencia de mejora en la condiciones de vida de la población. Los datos del cuadro (26), muestran la polarización de la riqueza nacional creada, el quintil 1 el más pobre solo tiene acceso a una pequeña porción del “pastel”, por ejemplo en el año 2005 solo el 3.71 por ciento de la riqueza fue para quintil 1 de la población, el más pobre mientras el más rico, los Slim, Salinas, Azcarraga y compañía; se apropiaron del 57.6 por ciento de la riqueza nacional.

Si promediamos los 23 años de riqueza creada y aplicabilidad de la política económica neoliberal, podemos observar que el 3.7 por ciento de la riqueza producida en 23 años se apropio el sector o quintil 1. Mientras el quintil 5 se ha apropiado del 56. 4 por ciento del producto interno bruto obtenido durante 23 años. Esta situación de la apropiación de la riqueza ha generado más pobreza.

Para reafirmar la conjetura, el cuadro (27) expresa la polarización de la riqueza mediante el índice de Gini. La concentración de la riqueza urbana tiende a bajar pero es mínima, son todavía elevados los índices de concentración de la riqueza en los grupos de mayor ingreso. El rural tiene tendencia al incremento. De una concentración del 45 por ciento en 1989 pasa a 48.6% en 2004.

La política económica dejo de apoyar al campo y los subsidios desaparecieron, mientras el caciquismo fue en aumento; compra de tierras a campesinos pobres, siendo obligados a trabajar estas tierras por un salario de hambre. En otros casos, la compra de tierras es realizada por grandes emporios de la construcción de vivienda.

La población en pobreza extrema ha aumentado bajo el modelo secundario exportado en su variante neoliberal. La distribución del ingreso polariza los ingresos, una parte de la población la cual estaba en una situación media, pasa a engrosar las filas de los pobres y los pobres son mandados a la pobreza extrema. Mientras otros se distribuyen dentro de los no pobres, los cuales tienen ingresos superiores a la media nacional.

En el cuadro (28) columna 3, se observa el incremento porcentual de las personas en pobreza extrema. En 1983 el 22.4% de la población vivía en pobreza extrema y en el 2004 el 33%, el incremento total durante 21 años fue del 8.6%. Mientras los pobres pasaron de un 32.9% en 1983 a 8.84% en 2004. Esta reducción en la pobreza se distribuyó en más pobres en extremo y en no pobres. Estos últimos pasan de 44.7% en 1983 a 58.17% en 2004.

Los datos, demuestran que la política social enmarcada dentro del paradigma neoliberal no ha funcionado.

En la actualidad, ante el fracaso de los programas focalizados (Programa Nacional de Solidaridad, PROGRESA y Oportunidades ) para combatir la pobreza y la exclusión social, se vuelve acuciante repensar la política para el desarrollo social. Es necesario aplicar los programas sociales desde dentro de la propia comunidad y para sus habitantes y no solamente para determinadas familias focalizadas en extrema pobreza, porque simplemente se polariza la riqueza y distancia a los habitantes de la localidad, rompiendo esos vínculos de solidaridad existentes entre los miembros de la comunidad.

Resumiendo, en este apartado se ha comprobado empíricamente y brevemente los saldos económicos y sociales suscitados durante 24 años de aplicar políticas macroeconómicas para estabilizar la economía. Exponiendo la nula funcionalidad de la estrategia macroeconómica para generar crecimiento y desarrollo económico.

En el siguiente apartado continuo con la segunda demostración empírica.


Grupo EUMEDNET de la Universidad de Málaga Mensajes cristianos

Venta, Reparación y Liberación de Teléfonos Móviles
 
Todo en eumed.net:

Congresos Internacionales


¿Qué son?
 ¿Cómo funcionan?

 

15 al 29 de
julio
X Congreso EUMEDNET sobre
Turismo y Desarrollo




Aún está a tiempo de inscribirse en el congreso como participante-espectador.


Próximos congresos

 

06 al 20 de
octubre
I Congreso EUMEDNET sobre
Políticas públicas ante la crisis de las commodities

10 al 25 de
noviembre
I Congreso EUMEDNET sobre
Migración y Desarrollo

12 al 30 de
diciembre
I Congreso EUMEDNET sobre
Economía y Cambio Climático

 

 

 

 

Encuentros de economia internacionales a traves de internet


Este sitio web está mantenido por el grupo de investigación eumednet con el apoyo de Servicios Académicos Internacionales S.C.

Volver a la página principal de eumednet