EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS:
UN CASO DE ESTUDIO

EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS: UN CASO DE ESTUDIO

Valeria Llamas

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El conflicto en el Mercosur

Luego de la noticia de que la Argentina proponía recurrir al Tribunal Internacional de La Haya, el canciller Gargano consideró que está decisión implicaba desconocer la institucionalidad del Mercosur y que sería más lógico acudir al Tribunal de Asunción.

Como contragolpe diplomático, Uruguay anunció su intención de demandar a la Argentina por los cortes en los pasos fronterizos, que provocaban daños cada vez mayores.

En ocasión de la asunción de la presidenta chilena Bachelet, Tabaré Vázquez viajó al país de la mandataria para presentar la postura del gobierno uruguayo, y luego visitó los restantes cuatro países (Bolivia, Venezuela, Brasil y Paraguay) que integran el Mercosur para pedir la intervención del bloque en el diferendo.

Cuando el canciller Gargano dió por terminadas las negociaciones directas convocó al Consejo del Mercosur para protestar por los cortes de ruta en Entre Ríos.

La nota con la convocatoria a la cumbre del Consejo del Mercosur fue dirigida a la Argentina, porque en ese momento se encontraba en ejercicio de la presidencia temporaria semestral y rotativa del bloque subregional. En dicha nota, Uruguay denunció que los cortes de frontera son violatorios del tratado del Mercosur porque afecta la libre circulación de las personas y los factores productivos.

Como venía anunciando, Uruguay presentó una demanda por presunta violación del Protocolo de Olivos y recurrió al mecanismo para la Solución de Controversias del Mercosur. Uruguay argumentó que los cortes fronterizos en Entre Ríos afectan la libre circulación de bienes y personas, garantizada por el Tratado de Asunción, en el que se basó la creación del bloque.

El Protocolo, firmado en la localidad de Olivos en 2002, tiene como ámbito de aplicación, en principio, “... las controversias que surjan entre los Estados Partes sobre la interpretación, aplicación o incumplimiento del Tratado de Asunción, del Protocolo de Ouro Preto, de los protocolos y acuerdos celebrados en el marco del Tratado de Asunción, de las decisiones del Consejo del Mercado Común, de las Resoluciones del Grupo Mercado Común y de las Directivas de la Comisión de Comercio del Mercosur” .

Presentada la demanda, se iniciaría una fase de negociación bilateral formal de 15 días. Si no había un acuerdo, Uruguay podría recurrir a un tribunal arbitral, en el que participarían árbitros nombrados por los miembros del bloque.

La demanda llegó hasta el tribunal arbitral del Mercosur. Uruguay en su demanda acusó al gobierno argentino de violar el tratado del Mercosur por omitir extremar medidas frente a la protesta ambientalista lo que derivó en un bloqueo económico con pérdidas estimadas en 400 millones de dólares .

El fallo fue unánime y mencionaba que Argentina no adoptó “... la diligencia debida...” para “... prevenir, ordenar o en su caso corregir los cortes de rutas que unen...” a ambos países “... realizados por los vecinos de la ribera argentina del Río Uruguay”. Esta actitud, resumía, “... no es compatible con el compromiso asumido por los estados partes en el tratado fundacional del Mercosur de garantizar la libre circulación de bienes y servicios entre los territorios de sus respectivos países” , pero como contraparte el fallo indicó que Argentina había actuado de buena fe y no fijó sanciones a futuro como reclamaba Uruguay, tan solo tuvo carácter de advertencia. Uruguay se reservó en un principio el derecho de reclamar una indemnización.

A pesar del fallo del Mercosur, los cortes siguieron amenazando y Uruguay debió volver a plantear en la reunión de los cancilleres en Brasilia, ya que como lo habían planteado en su demanda, los bloqueos son violatorios de las normas internas del Mercosur.