EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS:
UN CASO DE ESTUDIO

EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS: UN CASO DE ESTUDIO

Valeria Llamas

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ANEXOS

Declaración de Gualeguaychú

Declaración de Gualeguaychú de vecinos y entidades autoconvocados. Entidades y vecinos se oponen a la instalación de una planta de celulosa a la vera del río Uruguay.

Los vecinos e instituciones argentinas y uruguayas, autoconvocados en la ciudad de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, Argentina, el día 24 de septiembre de 2003, formulan expresamente que:

1. Como consecuencia de importantes debates y encuentros públicos llevados a cabo a ambas márgenes de la costa del Uruguay, se ratifica la más absoluta oposición a la instalación de una planta de celulosa de origen español y del denominado grupo empresario Ence, a emplazarse en Bopicua a 8 Km. al norte de la vecina ciudad de Fray Bentos, Uruguay.

2. Rechazan los estudios de impacto ambiental elevado por los inversores extranjeros, los que por otra parte ya han sido oportunamente impugnados por entidades no gubernamentales ante la DINAMA (Dirección Nacional de Medio Ambiente de la hermana República Oriental), organismo responsable de la evaluación independiente de los estudios aludidos.

3. Instaran la convocatoria y movilización de todos los municipios y comunas argentinas y uruguayas, como así mismo a entidades intermedias gubernamentales y no gubernamentales, afectadas directa o mediatamente por el emprendimiento cuestionado, con el objeto de difundir la problemática planteada, esclarecer sobre la gravedad que implica la existencia de emprendimientos de esta naturaleza, e invitar a pronunciarse en similar sentido a la presente.

4. Manifestamos que el modelo de desarrollo que este tipo de emprendimientos propone consolidar la concentración del poder económico en pocas manos, simplifica gravemente el uso de la tierra, produce desempleo como exclusión social y atenta fuertemente contra la actividad turística de ambos países.

Finalmente interpelar a los gobiernos nacionales y estaduales de ambos países, a fin que por su intermedio se adopten las medidas legales e institucionales que fueran menester, conforme las normas del Derecho Internacional Público e interno de los estados involucrados (como lo son la convención sobre Diversidad Biológica, Desertificación, Basilea, etc) con especial atención a la aplicación del principio precautorio estrategias económicas y la complementariedad productiva en los países del Mercosur, en la actividad forestal, de la madera y el papel. Centralmente se debe debatir hasta que punto puede ser compatible para el desarrollo sustentable de la región, el modelo forestal basado en la dualidad eucalipto – celulosa, que están impulsando todos los países de América del Sur desde hace ya varias décadas. Habría que debatir también los límites de los subsidios estatales que todos los países sudamericanos están concediendo a las empresas privadas forestales de celulosa y del papel; el estado de todas las plantas de celulosa existentes en el Mercosur y sus planes para volverlas ambientalmente sustentables; en que medida se debe impulsar el monocultivo de eucaliptos y eventualmente que modos realistas hay de atenuarlos; y como controla el Mercosur y sus países miembros a las empresas multinacionales que operan en su territorio.

La gravedad del conflicto de celulosa en el Río Uruguay no radica tanto en la manifestación de intereses diversos (ambientales, laborales e industriales) como en la incapacidad de esos intereses para alcanzar acuerdos y dar cabida a las otras necesidades diseñando creativa y colectivamente un modelo de desarrollo integrado sustentable.