EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS:
UN CASO DE ESTUDIO

EL CONFLICTO ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY POR LA INSTALACIÓN DE LAS PAPELERAS: UN CASO DE ESTUDIO

Valeria Llamas

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Bloqueos en los pasos fronterizos

Los sucesivos cortes en las rutas de acceso, en territorio argentino, a los pasos fronterizos preocuparon al gobierno uruguayo, el cual a través de Reinaldo Gargano envió una carta manifestando la preocupación por estos hechos, en enero de 2006.

En la carta enviada por Gargano, mencionaba que los cortes obstaculizaban la libre circulación de personas y bienes, violando los Acuerdos del Mercosur y que habían generado importantes daños en ambos países, afectando de manera significativa los intercambios, y a otros países del Mercosur, “... dado que se estima que por estas vías circulan más de 900.000 toneladas de mercaderías cada año, a un valor promedio que ronda los 570 dólares por tonelada...” .

El gobierno uruguayo se molestó con la actitud argentina y sobre todo, con el gobierno entrerriano por el respaldo a los cortes y por buscar concentrar toda la representación política del diferendo.

A pesar de la nota enviada, los cortes continuaron y el gobierno argentino no los impidió. Por lo que en febrero de 2006, se envió otra carta para poner en conocimiento al gobierno argentino que la Junta Departamental de San José había reclamado destrabar la retención ilegal de transportes, ya que entre los afectados se encontraba una empresa radicada en tal departamento, que nada tenía que ver en el conflicto.

Bajo estas circunstancias el Presidente Tabaré Vázquez envió una carta al Presidente Néstor Kirchner, con copia al resto de los presidentes que integraban el Mercosur, en la cual expresaba: “... de conformidad con la normativa Mercosur vigente y las disposiciones y principios del Derecho Internacional aplicables a la materia , se solicita a la República Argentina el levantamiento de dichos cortes, restableciendo la libre circulación entre ambos países...” , destacando los perjuicios y las relaciones entre ambas naciones, así como el desarrollo del proceso de integración regional.

También solicitaba una convocatoria al Consejo del Mercado Común Extraordinario para considerar el tema. Esta acción se dió por que la Presidencia Pro Témpore del Mercosur se encontraba en la figura del presidente argentino.

A pesar de las sucesivas notas enviadas al gobierno argentino, los bloqueos continuaron por lo que el Ministro Gargano puso en conocimiento a Argentina, a través de la Nota Nº 193/2006, la decisión de plantear la controversia ante el Mercosur y la solicitud para iniciar las negociaciones directas, según los artículos 4 y 5 del Protocolo de Olivos para la Solución de Controversias en el Mercosur, y proponiendo una reunión bilateral en marzo de 2006 en Montevideo.

La Nota fue respondida por el gobierno argentino mencionando que en esta, no se establecía sobre que acciones se acusaba a la Argentina, ni se determinaban las normas internacionales que se consideraban vulneradas. Uruguay envió como respuesta la Nota Nº 239/2006, donde mencionaba que su nota anterior era un instrumento hábil y legítimo para convocar a negociaciones directas y hacía mención a que la libre circulación entre ambos países se obstaculizó por los cortes en las rutas de acceso 136 y 135 a los puentes internacionales Gral. San Martín y Gral. Artigas, del 23 de diciembre de 2005 al 3 de enero del 2006, realizados por particulares. La acusación recayó en el gobierno argentino que omitió adoptar medidas para prevenir dichas acciones.

En esta Nota recordaba que Uruguay advirtió sobre la situación en otras ocasiones, incluso el Presidente Tabaré Vázquez había enviado una nota al Presidente Néstor Kirchner de la cual no recibió respuesta y que consideraba que la Nota Nº 193/2006, con fecha 22 de febrero, constituía el inicio de la etapa de Negociaciones Directas y la primera de lo establecido en el Protocolo de Olivos.

El contexto planteado fue el que provocó que el gobierno de Uruguay, oficialmente, acudiera a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que esta institución intercediera en el diferendo con Argentina. En la presentación envió información documentada de su conducta internacional.

Cabe destacar que en la documentación acerca de la interrupción de la circulación en puentes que unen a ambos países, mencionaba una solicitud de buenos oficios al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Dr. José Miguel Insulza, para contribuir a un acercamiento entre los países a fin de tratar el tema.

A su vez, consideraba que la permisividad demostrada por el Gobierno argentino carecía de todo sustento y justificación como así también consideraba al bloqueo injustificable e indefendible para los que requería un acuerdo urgente, a los que no era posible llegar si se mantenían esas medidas de coacción contra Uruguay.

Por último, invocaba al artículo 84 de la Carta de la OEA, que establece que “... el Consejo Permanente velará por el mantenimiento de amistad entre los estados miembros y con tal fin les ayudará de una manera efectiva en la solución pacífica de sus controversias” .

Cuando Tabaré Vázquez autorizó la puesta en funcionamiento de Botnia y ante las amenazas de las medidas inflexibles de los asambleístas, cerró la frontera en Fray Bentos por tiempo indeterminado, por cuestiones de seguridad y sin dar más explicaciones. Las estrictas medidas de seguridad que se dispuso tanto por tierra, por agua como también por aire, contaron con la ayuda de Gendarmería Nacional Argentina sobre el puente San Martín para impedir cruces.

Sin embargo los asambleístas hicieron una nueva manifestación por tierra, hasta el puente y por agua mientras que ciudadanos fraybentinos se concentraban del otro lado del río en apoyo al gobierno uruguayo y en contra de los “piqueteros argentinos” .