OAXACA: LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA MAGUEY ¿ MEZCAL

OAXACA: LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA MAGUEY ¿ MEZCAL

Miguel Enrique Berumen Barbosa

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Prospectivas

Sin soslayar el dramático marco económico prevaleciente, que se agravó en los últimos meses del 2008, merced fundamentalmente a la crítica situación emanada por la economía norteamericana y que por desgracia, impacta negativamente a las economías en desarrollo, pero sobre todo, para aquellas que mantienen una alta o arrolladora dependencia de las desarrolladas, no se puede aceptar el estancamiento de las actividades económicas -so pena de fenecer-, en ese sentido nuestros pueblos y nuestra época nos reclaman propuestas, acciones envueltas en una dinámica tendiente a reactivarnos, porque nuestros pueblos necesitan subsistir, desarrollarse, crecer.

Bajo este panorama se presenta el actual trabajo, no podemos darnos el lujo de quedarnos estáticos y permitir que se continúe fortaleciendo y extendiendo la enfermedad para que nos siga lesionando; en todo caso, podríamos admitir o decir, que es preciso generar las condiciones pertinentes y el momento adecuado para impulsar las propuestas o bien combinar algunas de ellas para reactivar la economía y el poder adquisitivo de nuestra población, ello implica fortalecer el mercado interno con actividades productivas y no sólo de servicios, estos últimos a lo que nos han acostumbrado malamente las diferentes administraciones gubernamentales, así como ciertos sectores económicos, pues somos altamente consumidores, abastecidos por diferentes empresas productoras y de servicios trasnacionales, y algunas nacionales.

Lo anterior, no obstante que en el mercado de las bebidas alcohólicas, podríamos decir que la competencia que enfrenta el mezcal, es desventajosa, debido a la presencia de una gama de productos similares que, bajo la dirección de una moderna administración y mentalidad empresarial, apuntalada por los medios publicitarios basados en estudios de mercados, así como por productos que se encuentran respaldados por empresas trasnacionales; sin embargo el mezcal tiene su característica artesanal-tradicional muy propia, su modo de elaborarse -cien por ciento natural (orgánico, se diría en la actualidad) y con conocimientos que se han transmitido de generación en generación-, que lo define y que tiene un lugar bien ganado en el plano nacional e internacional.

• Derivado del comportamiento estadístico en cuanto a la producción y comercialización del mezcal, se podría avizorar un crecimiento, en el que se debe de contemplar la expansión en los mercados regionales, nacionales e internacionales. Dada la problemática económica internacional, bien podría optarse por disminuir o regularse la importación de productos similares a los que se ofrecen en nuestro país, toda vez que el mezcal es un producto orgánico nacional que se produce de acuerdo a una normatividad que lo avala para poder competir con otros productos similares extranjeros.

• Viendo con demasiado optimismo, en caso de que se pudieran reactivar a corto y/o mediano plazo las economías de los países donde se registra el desplazamiento del Mezcal, es decir la acción exportadora, tendríamos un panorama donde, como dice el dicho, “a río crecido o a río revuelto, ganancias de pescadores”, esto quiere decir, que los medianos y grandes productores-envasadores tienen la tendencia de comerse a los pequeños, por las desventajas que estos tienen, siempre y cuando estos últimos mantengan su renuencia a superar los factores negativos que enfrentan, ya que se empieza a permear una postura que, posiblemente imitando al comportamiento del tequila, algunos productores pretendan que la elaboración del mezcal, ya no sea 100 por ciento agave, o el 80 por ciento agave y el 20 restante de otros carbohidratos, sino que sea 51 por ciento agave y la diferencia, es decir el 49 por ciento, otros azúcares. De ganar consenso esta última postura, estaríamos en la antesala de estandarizar la producción del mezcal, situación que le quitaría sus características que lo definen como tal.

• En ese marco de competencia, de llegarse a optar por la estandarización del Mezcal, que beneficiaria a los medianos y grandes productores, estos últimos se verían en desventaja ante los pequeños -artesanales-tradicionales-, siempre y cuando estos conserven las características organolépticas de su producto.

• Ante el cúmulo de problemas que enfrentan los productores artesanales, existe la opción de mantener su unidad, para hacerle frente a esa tendencia estandarizadora, situación que de una u otra manera se está dando: para proceder a la certificación de su producto, han logrado reunificarse para obtener la certificación de su producto, pero desgraciadamente, enfrentan el reto de poder comercializar su producto, lo cual no ha sido fácil, de ahí que no pocos productores artesanales-tradicionales, hayan optado por vender a granel su producto a precios bajos, con tal de ir paleando su crítica situación económica.

• De prolongarse la recuperación económica de los países importadores de Mezcal, se podría avizorar un estancamiento de este producto, y por ende, un lento desplazamiento, pues estaría en juego la colocación del producto en el mercado estatal y nacional, la disputa se centraría entre los medianos y grandes productores de mezcal con los pequeños-artesanales-tradicionales; para reactivar el mercado interno, se precisa, disminuir la importación de productos similares, para que la producción nacional, en este caso el mezcal, los puedan sustituir.

• De reactivarse la producción de inulina, miel y jarabe el agave, la demanda de materia prima, se elevaría y con ello, a la vez, la generación de empleos y el fortalecimiento del mercado interno, desprendiéndose de esta labor, productos benéficos para el ser humano.

• Lo anterior acarrearía la creación de otros espacios para que jóvenes estudiantes de carreras profesionales encontraran otras opciones donde adquirir experiencia y práctica a través de su servicio social obligatorio o prácticas profesionales; o bien, que profesionistas puedan emplearse conforme a sus perfiles, coadyuvando de esta manera al fortalecimiento productivo, al menos directamente en la llamada región del mezcal.