LA VEJEZ: UNA DISCRIMINACIÓN MÚLTIPLE

LA VEJEZ: UNA DISCRIMINACIÓN MÚLTIPLE

Francisco Bijarro Hernandez
Susana Virginia Mendiola Infante

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OTRO CASTIGO, LA ENFERMEDAD

Al indagar las condiciones de miseria en los hogares y las personas, se aprecian situaciones notables que señalan la estrecha relación entre carencias de salud y pobreza. Trabajar con datos sobre la cobertura de salud de la población facilita una apertura para realizar otras asociaciones con diversos aspectos relacionados a la prevención y la atención de la salud, entre las cuales enunciamos: la consulta ginecológica, la atención del embarazo, la atención buco-dental, la asistencia nutricional y la asistencia de la vejez entre tantos componentes prioritarios que dejan en desigualdad de condiciones a la población pobre en relación a la no-pobre.

La estructura etaria como indicador que manifiesta la mayor fecundidad en las mujeres de la población pobre y una composición " joven" en la estructura por edades de la población dentro de la pobreza estructural, siendo además las fracciones censales el parámetro para delinear el comportamiento por edades, (…). Se adiciona aquí la lectura a través de otro atributo asociativo a la edad, que es la cobertura en salud de la población, y se mantienen tanto las fracciones censales, (…). (Wallace,200)

A través del atributo de la cobertura o no en salud, abre otras posibilidades de análisis, que aquí solamente se soslaya, tal como por ejemplo los trabajadores o quienes conforman la masa trabajadora (en relación de dependencia) contribuyen de manera directa o indirecta a los aportes a la seguridad social. Esta dimensión interpretada desde la carencia, deja entrever concomitantemente las imposibilidades y desigualdades de la vulnerabilidad social de ciertos grupos sociales, que quedan fuera de la red de seguridad social.

Para Young (1992) La inequidad en la salud es más temible en los procesos de contracción económica, pero al no disponer de información para los años subsiguientes al año, suponemos que la situación se ha complejizado y agudizado, ya que existe un crecimiento de los pobres estructurales y de los nuevos pobres por lo cual la consulta en los Centros de Salud y Hospitales Públicos aumentan año tras año en los distintos establecimientos, lo que consta en los diversos informes técnicos de la dependencias especializadas.

Y como indica Tilly (2000), la población sin cobertura en salud integran las periferias "obligadas" y marginales. No solo en el tema de la salud, la elección de la tierra, sino en el acceso a servicios esenciales (agua y luz), la población en estado de pobreza estructural satisface necesidades como puede, y no como quiere.

La salud de los niños depende básicamente de las madres, de su grado de instrucción y de su bienestar en la endeble situación de postergación, es en estas áreas donde se implementaron a través de los diferentes efectores de salud, en años posteriores Programas Sociales (SOLIDARIDAD, PROGRESA, entre otros) que intentan dar respuestas al estado nutricional del recién nacido y de los niños, además del control de la madre embarazada como una forma de atender las desigualdades de las condiciones de salud.

Aun lado de esta trastienda aparece la resignación, que se expresa espontáneamente en el diálogo cotidiano con algunos, y bueno mientras tengamos salud, seguiremos en pie, ocultando las evidencias en sus rostros y en sus cuerpos del deterioro físico como secuelas que manifiestan el sufrimiento y las tensiones de vivir día a día.

Acorde a la postura de La profilaxis social aparece difusa con relación a la importancia que tiene el cuidado de la salud, viéndose forzado a veces hasta la indefinición o priorizar otras prácticas entre ellas el trabajo, aunque sea trabajo precario y postergar y descuidar la consulta a los médicos, a restar importancia a ciertos síntomas, a interrumpir tratamientos y a sorprenderse ante la muerte.

Contrapartida son los indicadores físicos de la descripción de los asentamientos de los habitantes pobres y de la pobreza de la ciudad que presentan ausencias (de infraestructura, servicios y accesibilidad) pero también con presencia de elementos deteriorantes (baldíos, mini - basurales, efluentes contaminantes) como se observa desde el plano y los indicadores socio- demográficos: edad de la población y la ausencia o presencia de la cobertura en salud se evidencian un cartografiar más acabado en las asimetrías en el consumo de vida, tanto cuantitativamente como cualitativamente, de los distintos sectores que conviven en la ciudad. (Alba, 84)

La atención médica en algunos espacios aun es deficiente, aunque cabría enunciar otros interrogantes ¿Quiénes acceden y cuando es factible acceder?, ¿ Cómo sé integran las reglas formales de funcionamiento de los servicios con las oportunidades de vida de la población pobre?. Sin intentar resolverlo podríamos sostener la hipótesis acerca que el derecho a la salud no es igual en para todos, ni siquiera para casi todos, la equidad queda pues en un mero plano de enunciación de principios, es una de las tantas perdida de las condiciones de la ciudadanía social.