EL IDEAL DE LAS FINANZAS PÚBLICAS MUNICIPALES 
Una propuesta desde una perspectiva estratégica

EL IDEAL DE LAS FINANZAS PÚBLICAS MUNICIPALES UNA PROPUESTA DESDE UNA PERSPECTIVA ESTRATÉGICA

Luis Alfonso Moreno Corredor

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1.4 EL IDEAL DEL FINANCIAMIENTO LOCAL

El Municipio Colombiano dentro de la concepción moderna como ente territorial descentralizado con autonomía, deberá verse como la entidad fundamental de la división político - administrativa del Estado, de acuerdo con la tendencia de nuestro país de fortalecer el nivel territorial local; de esta manera el Municipio deberá entenderse como el lugar primordial del gasto público.

Por esa tendencia del Estado hacia la municipalización, le corresponderá al municipio ir asumiendo nuevas responsabilidades y funciones (competencias) que la nación le transfiera, las cuales tendrá que atender con los recursos (escasos) que precisamente la misma nación deberá participarle de sus ingresos corrientes.

Consecuentemente con esto debe existir un permanente equilibrio entre las funciones asignadas y los recursos transferidos, es decir que no se podrán descentralizar responsabilidades sin la previa asignación de los recursos fiscales suficientes para poder atenderlas.

Así las cosas, el municipio colombiano será el directo ejecutor del gasto público, gasto que estará encaminado a jalonar el desarrollo a través de la inversión social que tendrá que realizarse y que debe complementarse con esa otra inversión que necesariamente tiene que hacer el municipio para fomentar su propio progreso y crecimiento.

Pero tanto la inversión social (educación, salud, saneamiento básico y agua potable, recreación, deporte y cultura etc.) como la inversión en infraestructura (vias, electrificación, vivienda, agropecuaria, etc) deberán obedecer a planes de desarrollo locales (coherentes con el Plan Nacional), que en esencia no son otra cosa que proyectar y orientar acciones para satisfacer las necesidades de la población en materia de servicios públicos, de ordenamiento de su territorio, del uso del suelo, de la protección ambiental, etc, cuyo único fin será el de apuntar al mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.

Igualmente el municipio tendrá que responder por todos sus gastos de funcionamiento, lo cual obliga a obtener los recursos suficientes para financiar no solo los planes de desarrollo locales sino que además deberá garantizarse todo lo necesario para poder funcionar de manera eficiente.

Para la financiación de su desarrollo y para el cumplimiento eficiente de las funciones que les corresponde en el marco de una política de descentralización, los municipios disponen de diferentes fuentes de recursos que se determinan de acuerdo con los objetivos asignados, procurando dar cumplimiento al principio fundamental de equilibrio entre recursos y competencias.

Tales fuentes las constituyen las rentas propias (impuestos, tarifas, contribuciones), las transferencias (participación en los ingresos corrientes de la nación, regalías), la cofinanciación con otros niveles administrativos, recursos del crédito (banca comercial, banca institucional, títulos de deuda pública) y recursos del sector privado.

Cada una de estas fuentes de ingresos guarda correspondencia con los diferentes tipos de gastos, teniendo en cuenta los criterios de eficiencia. Asi, por ejemplo, los ingresos tributarios constituyen la mejor y más adecuada fuente para financiar los gastos de operación y funcionamiento de la respectiva administración, ya que los servicios que se prestan no se pueden individualizar, no pudiéndose de esta manera aplicar el principio de la exclusión, resultando que los impuestos pagados por los contribuyentes deberán dedicarse por su naturaleza, a atender especialmente aquellos gastos que sirvan para cumplir con la función propia del municipio.

Por otro lado, las tasas o tarifas serán la fuente más adecuada para la financiación de la operación de bienes y servicios públicos, pues los beneficios inciden directamente en los usuarios, por lo cual se aplica el principio de exclusión, es decir se cobra a quien recibe el servicio y de acuerdo con su nivel de consumo. Aquí tendrá que tenerse en cuenta que las tarifas deberán cumplir el efecto de redistribución del ingreso, es decir serán diferenciales, al mismo tiempo que los municipios deberán disponer de recursos para establecer subsidios dirigidos hacia aquellos sectores de la población que no tengan la suficiente capacidad de pago.

Dentro de los recursos tributarios propios existe una fuente denominada contribuciones (de valorización, de desarrollo municipal) la cual puede convertirse en un gran instrumento generador de ingresos e impulsador del desarrollo local, toda vez que existen muchas obras públicas o actividades estatales que producen beneficios en forma individual o a grupos determinados de personas que hacen necesaria la participación comunitaria para el financiamiento de dichas obras o actividades. A nuestro modo de ver este modelo ha sido dejado de lado por la mayoría de municipios, siendo utilizado prácticamente solo en las grandes ciudades y en algunas intermedias con excelentes resultados en la ejecución de proyectos de desarrollo.

Lo que se ha venido denominando transferencias del nivel nacional (la participación de los municipios en los ingresos corrientes de la nación y las regalías), son un instrumento adecuado para financiar la prestación de servicios en sectores sociales específicos y así se ha determinado, siendo por lo tanto la fuente obligatoria para financiar la inversión social en los municipios.

Como se ha mencionado, estas participaciones estarán orientadas a cumplir con las demandas de inversión en aquellos sectores sociales en los cuales la nación por mandato constitucional y legal ha venido entregando a la competencia municipal.

Por su parte, los recursos de cofinanciación, los recursos del crédito y los recursos del sector privado son fuentes complementarias que pueden contribuir al desarrollo local. La cofinanciación como instrumento sirve en forma apropiada para orientar la inversión pública municipal a sectores prioritarios en los cuales exista un interés mutuo con los demás niveles del Estado, lo cual significa el aporte de recursos no reembolsables por parte de los niveles interesados.

El crédito como fuente de ingresos resulta adecuado para financiar proyectos que superen los recursos disponibles, siempre que no produzca efectos negativos en la estabilidad y solidez financiera del municipio, toda vez que se requiere comprometer ingresos futuros en el mediano y largo plazo o en otro sentido servir para cubrir la iliquidez temporal en el corto plazo.

Finalmente los recursos del sector privado que pueden estar constituidos por aportes de organizaciones o instituciones interesadas en diferentes campos del desarrollo local (centrales de abastos, terminales de transporte, etc.), pueden resultar importantes como fuentes de financiación complementaria, lo cual depende fundamentalmente de la gestión que realice la administración municipal.

Bajo estas premisas, el modelo ideal del financiamiento local o de las finanzas municipales será aquel en el cual los recursos propios (impuestos, tasas, contribuciones) cubran los gastos de funcionamiento del municipio y a su vez puedan generar un excedente de recursos que se denominará ahorro corriente, que complementado con las transferencias condicionadas a la inversión social (participación en los I. C. N.) permitan un autofinanciamiento de los gastos de capital requeridos para el desarrollo municipal y a su vez posibilite la obtención de recursos de cofinanciación o del crédito.

En consecuencia las finanzas para el desarrollo local deben ser el producto de la combinación eficiente de las diferentes fuentes mencionadas de acuerdo con sus respectivas características en relación con su liquidación, recaudo, destinación y presupuestación.