LAS MATEMÁTICAS DE LA CIENCIA REGIONAL

LAS MATEMÁTICAS DE LA CIENCIA REGIONAL

Andrés E. Miguel Velasco y otros

Volver al índice

 

 

CAPÍTULO IV. EL SUEÑO DEL GRAN RUBICUNDO

Era otro día.

Me acerqué a Prometeo con la inquietud que escuché la noche anterior le había ocurrido al Gran Rubicundo. Así que le dije:

--Prometeo, no me digas nada. Antes quiero contarte un sueño que tuvo mi Jefe máximo y que deseo que escuches...Te lo cuento porque todos los Rubicundos están preocupados por su interpretación.

Me miró y me dijo:

--Te escucho.

Así que animado, comencé mi descripción.

a. El ajedrez social

El hecho que desconcertó al Gran Rubicundo fue algo que lo despertó sobresaltado. Inmediatamente mandó llamar a sus ministros Marín, Murat y Ruiz, a quienes ansiosamente comentó que había tenido un sueño, en el cual fue conducido, con los ojos vendados al interior de un templo, en el cual una voz le dijo:

--Esta es la “fase gamma” de tu colectividad. La más alta moral, política y cultura sesionan aquí; y solamente participan quienes poseen las facultades más elevadas de los Rubicundos, y quienes son capaces de entender que en todo momento, el pasado, el presente y el futuro se dan la mano. No existe aquí ley escrita, porque aquí nace la ley.

Después, el Gran Rubicundo comentó que fue conducido a otro templo, el cual era más amplio que el anterior, pero poseía menos luz. Otra voz le dijo:

--Aquí convive la comunidad de la “fase beta”, en la cual sesionan los jefes de los partidos políticos, los dirigentes empresariales y de todo tipo, así como los funcionarios públicos. Éstos ejecutan y toman decisiones que pueden atentar contra el futuro, por lo cual es necesario que los dirigentes de la “fase gamma” supervisen, aunque sea de una manera discreta, sus acciones. Aquí cuentan los títulos y las relaciones públicas, tanto como el deseo y aspiraciones por el progreso. También se decide la distribución de la riqueza, el poder inmediato sobre los territorios y finalmente, aquí conviven los gobernantes más nobles con los peores tiranos.

En la parte final de su sueño, el Gran Rubicundo puntualizó que fue conducido a un lugar abierto llamado “fase alfa”, con los ojos sin vendar, y que allí se le dijo que se encontraba en el mundo que conocía, y en él la riqueza material, los rangos y prosapias, las ambiciones, la dominación, la ostentación, así como las interpretaciones sociales caóticas eran lo más común. En esta “fase alfa” el poder, casi siempre, es el medio para satisfacer todos los escrúpulos posibles. Sin embargo, dado que de aquí surgirán quienes mañana administrarán la sociedad; y porque el poder decidido en las otras fases tiene que manifestarse de una u otra forma acá, esta fase es de interés primordial. Pocos Niños de la Ciencia logran traspasar este umbral para llegar a la “fase beta”, y escasos en verdad, quienes llegan a ocupar algún cargo en la “fase gamma”.

Comentado lo anterior, el Gran Rubicundo se volvió a sus ministros Marín, Murat y Ruiz para solicitarles sus comentarios, a lo cual cada uno de ellos respondió:

--Majestad, no lo sé.

Prometeo me interrumpió diciendo:

--No sigas. El sueño del Gran Rubicundo no es difícil de interpretar si se toman en cuenta las relaciones que la autoridad y el poder establecen socialmente en las regiones. Y razonó diciendo:

--El contexto social con el cual las asociaciones colectivas se interrelacionan es complejo. Cotidianamente, la estructura social se encuentra cubierta por una tormenta de asociaciones, reuniones, acuerdos y acciones difíciles de captar de una manera sistemática y única. En lo general, las asociaciones de alta jerarquía toman decisiones tanto para si mismas, como para influir en las acciones de las demás organizaciones e individuos. Es probable que una acción de “abajo” refleje una acción de “arriba”, y que esto afecte tanto la organización social como la estructura espacio-temporal de las regiones. Sin embargo, la mayoría de las asociaciones de la “fase alfa” actúan bajo los lineamientos de las asociaciones filosófico-morales (las de la fase gamma); y las asociaciones políticas (las de la fase beta). En esto estriba la interpretación del sueño que en realidad no es un sueño sino una realidad en el Imperio de los Rubicundos, y que nos indica las relaciones existentes entre el tiempo y el espacio de esta colectividad.