ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

Ulises Castro Álvarez

Volver al índice

 

 

VI. Estabilidad macroeconómica. Una visión integral

La concepción de la estabilidad macroeconómica tiene connotaciones diferentes en la base teórica. La corriente keynesiana y estructuralista entiende este concepto como el estado de la economía derivado de una política económica que se refleja el crecimiento sostenido del producto nacional, del empleo y en general del bienestar social, incluyendo las variables relevantes como el equilibrio de las cuentas externas, la competitividad del tipo de cambio, los precios de los activos financieros e inmobiliarios, el volumen agregado de crédito (interno y externo) y la solidez del sistema financiero nacional, en tanto la corriente neoliberal lo entiende de manera reducida como inflación decreciente, próxima al nivel inflacionario de Estados Unidos y finanzas públicas equilibradas o cercana al equilibrio ingreso-gasto.

Esta diferencia conceptual determina la definición de la política económica que se aplica, para el primer caso, la búsqueda del desarrollo se encuentra en la intervención prudente del Estado como planeador, promotor, coordinador y regulador del desarrollo utilizando medidas de política económica en donde lo principal es la búsqueda del pleno empleo y la estabilidad del crecimiento aplicando el activismo y el enfoque contracíclico en la política fiscal, monetaria y cambiaria, contemplando flexibilidad en el manejo del déficit fiscal, la tasa de inflación y la tasa de interés, en función de las necesidades planteadas por mantener la dinámica económica y el crecimiento.

El enfoque neoliberal por el contrario, su visión lleva a la disminución de la participación estatal y a la aplicación de políticas procíclicas sustentadas en la contracción monetaria a través de altas tasas de interés, restricción salarial y reducción de los montos de circulante y contracción fiscal mediante la reducción del gasto e inversión pública y una política cambiaria donde la característica principal es la sobrevaluación del tipo de cambio y utilizar éste como ancla de la inflación, olvidándose de la economía real; lo que provoca enormes costos económicos y sociales al contraer la dinámica económica y limitar al crecimiento, (Calva, 2007d).

Por tanto, es indispensable evitar los excesos polarizados y retomar el camino con una visión integral de la estabilidad macroeconómica que atienda simultáneamente todos los equilibrios macroeconómicos, “sin desbordar de manera grave unos equilibrios a favor de otros, ergo manteniendo la macrovariables dentro de la franja de seguridad o estabilidad integral. Este es el gran reto de una buena gestión macroeconómica y no es tarea fácil. Los caminos son diversos y resultan de sortear numerosas disyuntivas o encrucijadas.” (Calva, 2007d:12).