ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

Ulises Castro Álvarez

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V. Ahorro interno, ahorro financiero, inversión y dinámica económica.

El financiamiento para el desarrollo adquiere especial importancia en la medida en que resultará muy difícil por no decir que imposible la instrumentación de la política económica. Las crisis económicas en las que se ha visto envuelto el país de manera recurrente han dificultado sentar las bases que permitan financiar el desarrollo de manera sana y equilibrada.

Esta situación ha sido reconocida por las administraciones neoliberales, quienes a manera discursiva en los planes de desarrollo han incorporado como objetivo prioritario el incremento del ahorro interno como base para alcanzar el desarrollo, reconociendo que no contar con este elemento representa una de las más importantes debilidades. Sin embargo, la actuación de las administraciones se ha eslabonado en sentido contrario al aplicar los lineamientos del consenso de Washington que como resultado han arrojado el detrimento del crecimiento económico lo que ha hecho imposible elevar de manera sostenido el ahorro interno, (Calva, 2007c).

Como señala Calva (2001), la estrategia coherente de financiamiento del desarrollo continúa abierta, aún no se estructuran ni se instrumentan los elementos de política que permitan: “1) Elevar de manera sostenida el ahorro interno ( lo que implica impulsar la inversión fija bruta y su financiamiento con recursos nacionales); 2) Reducir la dependencia financiera externa y compatibilizar la captación complementaria de ahorro externo con los objetivos nacionales de industrialización y sostenibilidad del crecimiento ( lo que implica reducir los riesgos desestabilizadores de los pasivos externos y dirigir la inversión extranjera directa hacia áreas de actividad donde realmente amplíe la planta productiva y no reemplace simplemente a la inversión nacional; 3) Enfrentar eficientemente los eventuales cheque externos derivados de factores que están fuera del control de la política económica mexicana (v. Gr. Alza de las tasas internacionales de interés, caída de los precios internacionales del petróleo o restricciones súbitas de liquidez para el mundo en desarrollo), de manera que estos choques externos no sean absorbido internamente a costa de la economía real, es decir, de una recesión o de parálisis del crecimiento, (Calva, 2001:71).