CONTRATACIÓN ELECTRÓNICA INTERNACIONAL
UNA MIRADA DESDE EL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

CONTRATACIÓN ELECTRÓNICA INTERNACIONAL UNA MIRADA DESDE EL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Sara Lidia Feldstein de Cárdenas y otros

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VI. CONCLUSIÓN DEL CONTRATO CIBERNÉTICO INTERNACIONAL

En el espacio virtual, los parámetros espacio, tiempo, lugar suelen desvanecerse. Por ello se reproducen básicamente aquellos planteos acerca del momento del perfeccionamiento del contrato, el momento en que se produce el consentimiento del contrato. Nos permitimos observar que más allá de la posibilidad de ejercicio del derecho de retractación en los contratos cibernéticos, quizás su característica más notable sea, que el concurso entre la oferta y la aceptación se hace en tiempo real, es decir, el consumidor y el proveedor se encuentran simultáneamente comunicados.

Así pues, para una línea de pensamiento la conclusión del contrato se produce cuando la voluntad por parte del aceptante ha sido expresada, mientras que para otra cuando la aceptación ha sido puesta en conocimiento de la otra parte. Sí, estamos ante un tema bastante elaborado en el que aparecen las tradicionales teorías ideadas para solucionar el problema en materia de contratos celebrados entre ausentes, contratos a distancia, entre otras denominaciones. Dicho en otras palabras tratar de fijar el momento en que el contrato se perfecciona, lo cual permitirá establecer el lugar de su celebración.

Cabe recordar, que el artículo 11 de la Ley Modelo de UNCITRAL sobre comercio electrónico cuando encara la cuestión sobre formación y validez de los contratos, trata de promover el comercio internacional dando mayor certeza jurídica a la celebración de contratos por medios electrónicos. Este precepto trata de la formación del contrato, así como de la forma en que cabría expresar la oferta y la aceptación. La razón de esta disposición se encuentra vinculada con la incertidumbre que existe sobre la posibilidad de que un contrato pueda perfeccionarse válidamente por medios electrónicos. En efecto, la razón fundamental es inherente a la modalidad de comunicación y se debe a la ausencia de un documento escrito.

Respecto del lugar y momento de la formación del contrato no dice nada, a fin de no interferir – tal como surge de la guía que acompaña el texto bajo examen- con el derecho interno aplicable a la formación del contrato.

Finalmente en dicho texto se introducen las palabras “de no convenir las partes otra cosa”, que implican claramente el reconocimiento de la autonomía de las partes enunciada en el artículo 4 y particularmente dejar en claro que la finalidad de la Ley Modelo no es la de imponer el recurso a los medios electrónicos de comunicación a aquellas partes que acostumbren a concertar sus contratos mediante el recurso a la documentación consignada sobre papel. A su turno el artículo 15 relacionado con el tiempo y lugar del envío y la recepción del mensaje, implica el reconocimiento de que, para la aplicación de muchas normas jurídicas, resulta de suma importancia el determinar el tiempo y el lugar del recibo de la información. En este sentido, la Ley Modelo se ha preocupado por dejar constancia que la ubicación de los sistemas de información resulta indiferente, previendo el criterio objetivo del establecimiento de las partes.