PLAN ESTRATÉGICO DE DESARROLLO ECONÓMICO LOCAL DE LA PROVINCIA DE ESPINAR PARA EL MEDIANO PLAZO 2006-2010

PLAN ESTRATÉGICO DE DESARROLLO ECONÓMICO LOCAL DE LA PROVINCIA DE ESPINAR PARA EL MEDIANO PLAZO 2006-2010

Percy Mosqueira Lovón

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2.1.3 Indicadores Nacionales

En el desarrollo de las reuniones previas y los talleres, se ha puesto en cuestión la preeminencia entre lo social y lo económico en términos de planificación del desarrollo y prioridad del gasto. Debe quedar claro que en realidades de tanta inequidad como la nuestra, lo social precede a lo económico; sin embargo, como ha quedado precisado en el marco teórico del presente documento, desde la perspectiva del desarrollo local, es central que las políticas públicas de apoyo social no hagan que el asistencialismo se haga eterno e incorporen mecanismos que condicionen la ayuda a esfuerzos de cambio y mejora en la racionalidad y actitud de los beneficiarios, de modo que la población objetivo de los programas de ayuda disminuya progresivamente.

A propósito del párrafo anterior, el siguiente cuadro de indicadores elaborado a partir de varias fuentes, sintetiza la situación social del país, y presenta un ranking de departamentos por número de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), Línea de Pobreza e Índice de Desarrollo Humano (IDH).

Se aprecia que en el primer bloque de departamentos cuya situación económica tiene la condición de “aceptable”, se encuentran los departamentos de Lima, Tacna, Moquegua y Arequipa. A este bloque se ha integrado Ica, que en los últimos tres años ha logrado generar un alto número de empleos, mejorar su nivel de ingresos y desarrollo, gracias al boom exportador propiciado por el ATPDEA, al que aludimos anteriormente.

En el bloque de departamentos que tienen la condición de “muy pobres” o pobres extremos, se encuentran Huancavelica, Cajamarca, Loreto, Amazonas, Huanuco y Ayacucho; en ese orden. En este bloque a pesar de no estar en el último lugar del ranking o en el más alto nivel de desatención, Iquitos muestra una situación muy preocupante, porque tiene los porcentajes más altos de población sin agua y desagüe, seguido de Apurimac y Huancavelica.

Es muy posible que los porcentajes de población con acceso a servicios básicos que se consideran para calificar el nivel de pobreza en términos absolutos haya aumentado a la fecha, sin embargo, el desempleo, el empleo precario y los bajos niveles de ingreso, han determinado en general el porcentaje de pobres y pobres extremos no haya disminuido significativamente .

Ahora bien, el crecimiento o disminución de la economía nacional medida como porcentaje del PBI, muestra la tasa más baja en el año 2001 (0.3%), en que comienza a crecer hasta llegar a 4.6% en el año 2004. En contrario a este dato el PBI per cápita del año 2003 fue de 1,390.80 dólares, muy por debajo del que se registró en 1975, que fue de 1,583 dólares.

Mientras los sectores productivos de la economía cayeron en su participación en el PBI en el periodo 1983-2003 (20 años), el sector comercio y servicios aumento en más de 15 puntos porcentuales, como se aprecia en el Cuadro Nº 2.

La constatación más importante es que los sectores vitales para la alimentación y el empleo como son el sector agropecuario y manufacturero; han sido y son los menos atendidos por las políticas de gobierno hasta la fecha.

Otros indicadores han tenido los siguientes comportamientos:

• Los ingresos reales de los trabajadores cayeron en -49.6% entre el 85 y el 90.

• El desempleo abierto alcanzó el 7.9% en 1989, y 9.4% en el 2003 en Lima Metropolitana, que alberga la tercera parte de la PEA.

• El déficit de la balanza de pagos fue constante en las últimas décadas, hasta los últimos tres años en que por aumento del volumen e incremento del precio de los minerales dejo de ser deficitaria.

• Para el pago de la deuda externa se destino en los últimos 20 años, en promedio la tercera parte del presupuesto nacional; en el 2003 llegó a ser 29,732 millones de dólares.

En los últimos tres años se aprecia un crecimiento promedio de 4.6%, en el que han tenido un peso específico los sectores minería, construcción y comercio.