ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS
Teoría, política y práctica del desarrollo y la integración fronteriza

ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS TEORÍA, POLÍTICA Y PRÁCTICA DEL DESARROLLO Y LA INTEGRACIÓN FRONTERIZA

Nilo Meza Monge

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VII. DESARROLLO FRONTERIZO TRILATERAL

7.1. CONTEXTO

El proceso de globalización, según expertos en la materia, encuentra en las fronteras nacionales privilegiados espacios de realización de la mercancía transnacional que estaría generando oportunidades de negocios y de desarrollo que aún no han sido fehacientemente demostrados.

Una de esas oportunidades podría estar relacionada con el impulso de la sociedad, al trabajo conjunto, a los proyectos de desarrollo compartido, etc., en espacios regionales fronterizos con referencias históricas y culturales comunes, pero sobre todo con potencialidades y fortalezas comunes, cuyas posibilidades de desarrollo pasan por la definición de estrategias para encarar en forma coordinada los procesos productivos y sociales, así como su inserción en el proceso de globalización aludido.

En esta dinámica los conceptos de soberanía y de seguridad se reformulan y contextualizan con un proceso de globalización que desborda las barreras territoriales tradicionales en sintonía con el creciente interés de espacios subnacionales por construir alianzas estratégicas transfronterizas no solo en el viejo continente sino también en el nuestro.

Las grandes empresas se asocian y forman alianzas estratégicas para administrar mejor la economía mundial y, por su parte, las pequeñas y medianas empresas se unen para mejorar sus condiciones en la desigual competencia.

En muchos tópicos del desarrollo transfronterizo no estamos frente a un tema nuevo. Los logros europeos continúan siendo un paradigma, pero también tenemos experiencias más cercanas en el continente americano. México-EEUU, países centro americanos y nuestra propia experiencia en las Zonas de Integración Fronteriza de la Decisión 501 o los alcances del Acuerdo de Recife en MERCOSUR, son muestras de que germina entre nosotros la idea y las proyecciones de algo que parece novedoso cuando aparecen propuestas de acciones conjuntas bi o trinacionales.

En ese contexto, Chile ha decidido ponerle más empeño a la búsqueda de soluciones a su problema hídrico, hecho que pasa necesariamente por considerar la disponibilidad de los recursos cuya propiedad y soberanía son reclamadas por dos Estados, además del chileno. En ese orden de ideas, aparecen acuerdos y declaraciones de los ministros de Relaciones Exteriores de los países involucrados señalando su “más vivo interés” de contribuir a encontrar la mejor solución a los problemas del desarrollo del norte chileno, del occidente boliviano y del sur oeste peruano , aún cuando la presencia peruana no era lo mejor para Chile, sobre territorios ocupados básicamente por poblaciones aymaras.

Desde aquel entonces, en vista del virtual inmovilismo oficial en torno a dicha iniciativa de carácter trinacional, distintas entidades representativas de la sociedad civil, medios académicos, organizaciones empresariales y ONGs de Bolivia, Chile y Perú, han venido dando los primeros pasos en el plano teórico y conceptual para promover la conformación de un Espacio Trinacional de Desarrollo en territorios que fueron una unidad económica, geográfica y social hasta cuando la guerra del Pacífico trajo como resultado su parcelación y dependencia de diferentes centros nacionales. Las consecuencias de aquel conflicto, podemos verlas todavía reflejadas en la alta sensibilidad política que, matizada de desconfianzas mutuas, muy difícilmente logran ocultar viejos enconos y actuales pretensiones geopolíticas de unos y otros.

Esta iniciativa toma cuerpo y comienza a ser tratada en forma más orgánica e integral en el año 2002, cuando la CAF decide auspiciar eventos de reflexión y debate con la participación de importantes instituciones como FLACSO de Chile, PRISMA y CEPEI del Perú, y la Universidad Andina Simón Bolívar de Bolivia, entre otros.

El artículo 2 de la Decisión 501 dice “los Países Miembros de la CA podrán establecer, mediante los mecanismos bilaterales que convengan, ZIFs entre sí y, de considerarlo conveniente, con terceros países”. Reforzando dicha norma, recientemente, el XIV Consejo Presidencial Andino acuerda encomendar a sus Ministros de Relaciones Exteriores que promuevan el establecimiento de ZIF con terceros países limítrofes de la Comunidad Andina.

Hoy día las autoridades del Perú y Bolivia tienen ante sí dos iniciativas de carácter trilateral que, por el norte de la ZIF peruano-boliviana incluye territorios de Brasil y, por el sur, territorios de Chile. Estas iniciativas promovidas desde los gobiernos municipales y la sociedad civil encajarían perfectamente en los postulados de la Decisión 501 tan solo con incorporarlos en la agenda integracionista de sus respectivos gobiernos.