EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN AMBIENTAL
LA PRÁCTICA ARGENTINA

EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN AMBIENTAL LA PRÁCTICA ARGENTINA

Mirta Liliana Bellotti y otros

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Reflexiones finales


La efectividad del principio de precaución y su ratio legisradica en uno de sus elementos básicos: la acción precautoria,es decir, las medidas aplicadas en ejercicio de esa función.

La gradación de la intensidad de la acción precautoria sehalla en relación directa con la intensidad de intervenciónnegativa sobre el medio ambiente que se presume puede derivarde una actividad u obra dada.

No creemos que el principio precautorio sólo se aplique cuando hay previsiones de que se produzca un daño grave oirreparable ya que, cuando un Estado elige un estándar altode protección ambiental, aun cuando el riesgo potencial seconsidere pequeño, corresponde una medida cautelar adecuada.

Sí, compartimos la convicción que cuando el daño eventuales severo o no remediable las medidas deben ser másestrictas, prefiriéndose la proscripción del emprendimiento.

La autoridad/sociedad de un momento y lugar dado nopuede considerarse con capacidad para “asumir” un riesgo,cuando el posible daño ha de recaer sobre un colectivo muchomayor que aquél sobre el que está habilitado a disponer, comoes el medio ambiente global con visión intergeneracional. La“verdad social” -que atiende los “intereses” en juego de unasociedad dada- en reemplazo de la “verdad científica” no puedeponer en peligro los bienes comunes de la humanidad.

Una de las características distintivas del ser humano essu condición de racional, inteligente, capaz de modificar suentorno y servirse de él, guardar historia de los hechos y susconsecuencias, prever frente al futuro. Mal podría hacer casoomiso de todas esas condiciones y desconocer con ligereza cuándoes necesario y justo aplicar la prudencia.