SISTEMAS LOCALES DE INNOVACIÓN:
LAS EMPRESAS PYMES METALMECÁNICAS DE TANDIL (1995 ¿ 2005)

SISTEMAS LOCALES DE INNOVACIÓN: LAS EMPRESAS PYMES METALMECÁNICAS DE TANDIL (1995 ¿ 2005)

Sergio Farinelli

Volver al índice

 

 

 

 

3.4 Conclusiones del Capítulo

Durante el desarrollo del Capítulo, se pudo observar que la década pasada estuvo signada por diferentes cambios económicos que modificaron el ambiente económico, en el cual aparecieron nuevas reglas y pautas que las PyMEs debieron afrontar para adaptarse al nuevo cuadro económico.

Por un lado, al momento de implementarse el Plan de Convertibilidad y las reformas estructurales, las firmas habían acumulado ciertas capacidades funcionales a un escenario de creciente volatilidad macroeconómica e institucional, economía cerrada y extensa presencia del Estado. Por consiguiente, el nuevo escenario caracterizado por la fijación del tipo de cambio, la apertura comercial y la oleada de IED, impelía a las diferentes firmas a construir nuevas estrategias en base a nuevas reglas económicas. Como consecuencia, algunas PyMEs optaron por una “estrategia defensiva” consistentes básicamente en la racionalización de actividades, reducción del mix de producción, incorporación de productos de terceros a su oferta y achicamiento del plantel de trabajadores. Y un grupo menor de las firmas optó por una estrategia “ofensiva” caracterizada por esfuerzos articulados de gasto en actividades de innovación, buscando aproximarse a la frontera tecnológica internacional.

En efecto, la respuesta más generalizada y rápida de las firmas frente a las nuevas reglas de juego fue la reducción de personal, el cierre de líneas de producción y aún de plantas completas y la racionalización de estructuras administrativas y comerciales.

Igualmente, el cambio en las reglas de juego, y en particular la mayor competencia en el mercado doméstico producto de la apertura importadora, forzaron a las firmas a modernizarse. En función de la liberalización comercial se abarató el acceso a partes, piezas, subconjuntos y materias primas importadas, lo cual permitió avanzar notablemente en el área de tecnología de producto, a la vez que las tecnologías de proceso se mejoraron, entre otras vías, por la incorporación de bienes de capital de origen extranjero.

No obstante, el acceso a equipamiento importado, tras la liberalización comercial y la apertura del mercado, permitió a las PYMES modernizarse y adaptar tecnologias a su proceso productivo, pero esto produjo como contracara un debilitamiento en los encadenamientos con proveedores y subcontratistas locales, desbaratando la posibilidad de generar una sinergia competitiva local entre los diferentes eslabones de la cadena productiva.

Finalmente, las reformas de los noventa afectaron fuertemente a las PYMES, sólo aquellas empresas “dinámicas” pudieron sobrevivir, en base a sus capacidades tecnológicas acumuladas, sus habilidades gerenciales y su stock de capital humano. No obstante, existió un número importante de ellas que cerró sus puertas o abandonó su fase productiva durante los últimos años de la convertibilidad

Con el fin de la convertibilidad, y el comienzo de la flotación cambiaria, se logró el retorno de la rentabilidad al sector industrial de las PyMES y una mejora de la competitividad de los sectores transables internacionalmente, ya sean exportables o sustitutivos de importaciones.

En definitiva, el nuevo rumbo por el que transitó la economía argentina desde el fin de la convertibilidad, significó para las pequeñas y medianas empresas el inicio de una etapa de revalorización. Con dicha devaluación, las puertas para el mercado internacional quedaron abiertas para las PyMES, que a pesar de estar descapitalizadas, emergieron y tuvieron capacidad de ajustarse rápidamente a una nueva realidad.

Es posible concluir, que las PyMEs a lo largo de los diferentes períodos económicos, demostraron en general cierta capacidad adaptativa y de supervivencia, que les permitió acumular cierta experiencia favorable para desafiar las limitaciones propias de su condición de pequeña y mediana empresa.

El escenario de pos convertibilidad, trajo consigo mayores oportunidades y posibilidades de desarrollo para las PyMEs, la flotación cambiaria permitió un aumento en la base exportadora de las PyMEs, propiciando una participación efectiva de las pequeñas y medianas empresas en las exportaciones generando un ingrediente más en el ciclo productivo y comercial de estas empresas. No obstante, la cantidad de PyMEs industriales argentinas exportadoras es todavía muy baja.

Finalmente, superada la aguda crisis económica de fines del 2001, la Argentina comenzó a moverse hacia la recuperación de su nivel de actividad y las PyMEs ocuparon un lugar destacado en esa recuperación.