COOPERACIÓN Y CONFLICTO EN EL MERCOSUR

COOPERACIÓN Y CONFLICTO EN EL MERCOSUR

Coordinadora: Noemí B. Mellado

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7. La salida del conflicto

Este tipo de problemas no se soluciona con enfrentamientos, declaraciones de principios ni aprovechamiento de circunstancias favorables para imponer una salida forzada.

Estas sólo son soluciones precarias, de corto alcance, que no sirven para reestablecer un orden duradero ante problemas trascendentes.

Por lo dicho anteriormente la vía exclusiva del derecho y sus jurisdicciones, si no se complementa con otros pasos negociados tampoco resulta suficiente por sus carencias.

Desde un punto de vista técnico la conducción de las negociaciones a lo largo de este asunto concretan un caso paradigmático por sus inconsecuencias y opciones equivocadas.

Los objetivos perseguidos para encontrar la solución del conflicto nunca fueron ubicados adecuadamente; los caminos tradicionales emprendidos primero se desviaron de sus cauces naturales y luego se dejaron de lado; las opciones negociadas condujeron a dar participación de primera magnitud en ellas a diversos protagonistas cuyos papeles y gravitación no siempre estuvo definido; se recurrió apresuradamente a las negociaciones de alto nivel, a la que generalmente se apela en última instancia, cuando ya todo lo importante está acordado, para dar solemnidad y jerarquía al compromiso; la negociación abierta a través de los medios fue errática, confusa y contradictoria.

Un primer intento de superar todo esto parece concretarse con la gestión de .facilitación” del Rey de España; aunque también parece que ésta ha comenzado con escasa fortuna al discurrir por caminos de difícil tránsito y poca definición (ver supra Numeral 1 in fine).

Esto deberá revertirse.

En algún momento las negociaciones se encaminarán hacia dónde, por ahora, no han transitado con preferencia: determinar científicamente por una autoridad confiable para todos cuál pueda ser el resultado de la instalación de los emprendimientos y, en base a ello, decidir qué hacer.

Cualquiera sean las decisiones jurisdiccionales o las consecuencias de las .facilitaciones., la salida definitiva al conflicto se encontrará quizá a partir de ellas pero, necesariamente negociando además.

Estamos seguros por la competencia del personal de ambas Cancillerías que las nuevas negociaciones corregirán los errores anteriores y retomarán la senda que encuentre una salida que sea aceptable para todos los intereses y que mantenga el honor para todas las partes.