LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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LOS DOS ENFOQUES DE LA POLÍTICA SOCIAL

3 de diciembre de 1999

Al hablar de política social es muy importante hacer una diferenciación muy clara entre la política social implementada en el marco del Estado de Bienestar (Política Social del Bienestar) que incorpora un conjunto de objetivos e instrumentos de alcance muy amplio partiendo del reconocimiento jurídico de las organizaciones populares y la aceptación de una serie de derechos sociales y la derivada del Estado neoliberal (Política Social Neoliberal) que la considera como necesaria para atenuar el impacto negativo del funcionamiento libre de los mercados. Es decir, como resultado de la obligación explícita jurídica y política que asume el Estado de suministrar apoyo y asistencia a los que han sido afectados por el funcionamiento del mercado.

La primera se concibe como parte fundamental de un esquema de acción más amplio, cuyo propósito central es el mejoramiento integral del bienestar de las clases populares. Para ello se pone en práctica una estrategia que tiene como eje central la intervención del Estado en la economía, el cual articula su política social a una política económica orientada a resolver los problemas de empleo, distribución del ingreso y de la capacidad adquisitiva del salario mediante el uso de los recursos públicos. Aunado a una cobertura, por parte del mismo Estado, de seguridad social, salud, educación, abasto, vivienda, alimentación y creación de infraestructura básica. Reconociendo todos estos elementos como parte del bienestar a que todo individuo debe aspirar y que constituye para él, un derecho social, que el Estado debe defender y promover a través de sus políticas públicas, toda vez que los mecanismos de mercado son incapaces de hacerlo. Es una política social en donde los criterios de asignación del gasto público social estaban determinados por una lógica de justicia distributiva en el sentido Rawlsoniano (John Rawls Teoría de la Justicia) que es una idea de justicia que considera que ningún aumento en el bienestar del individuo rico compensa una reducción del bienestar de un individuo pobre. Como el bienestar de la sociedad depende del bienestar de la persona situada en la peor situación, la sociedad alcanzaría una mejor posición si mejora la situación de esta persona, pero no así, si mejora el de las otras.

La Política Social Neoliberal, nace separada de toda política económica, que se presenta como ajena a toda preocupación de orden social. El Estado ya no es el eje de la promoción de los derechos sociales, los que, incluso, dejan de reconocerse de facto, como tales. La política social deja de lado la búsqueda de la incorporación de las clases populares a los mercados de trabajo y se cancela como objetivo la redistribución del ingreso y el mejoramiento salarial. Se desmantelan los mecanismos de abasto y subsidios a la alimentación y los esquemas de cobertura en seguridad social, salud y educación, privatizando las instituciones creadas para la atención al bienestar social.

Este nuevo enfoque de la política social se orienta hacia la atención de las clases y grupos sociales marginados y en extrema pobreza con programas de combate a la pobreza y la generación de empleos temporales. Es un enfoque con un carácter de beneficencia filantrópica, que más que resolver la satisfacción de las necesidades no satisfechas e incorporar a lo individuos a otro nivel material de vida, posterga su mejoramiento de modo indefinido y reproduce su pobreza.

Bajo el neoliberalismo, la política social es materialmente un apéndice de la política económica, cuyo objetivo es subsanar algunos de los efectos negativos que propicia la libertad de los mercados, por lo que es, ciertamente muy limitada. Pero esta limitación es funcional a la misma política económica, porque ésta no requiere que la política social resuelva problemas de empleo, consumo, salario o redistribución del ingreso y la riqueza, toda vez que el mercado interno no es prioridad para el funcionamiento modelo económico industrial-exportador, cuyo crecimiento se basa en la expansión del sector exportador, por lo que lo que pase en el mercado interno no le afecta.

En México, el abandono de la Política Social del Bienestar tiene que ver con la profunda modificación de los arreglos sociales y políticos sobre los que se sustentaba el Estado hasta el inicio de la década de los ochentas, que de hecho manifiestan, en la práctica un resquebrajamiento del Pacto de Dominación derivado de la Revolución, alterando el contenido y la fundamentación filosófica, teórica y política de la política social, en el marco de la crisis, y desaparición del Estado de Bienestar. Para la política social, este acontecimiento es crucial. Representa un salto cualitativo de profunda significación.

El panorama descrito hace necesaria una evaluación sobre la pertinencia del proyecto económico actual y la construcción de alternativas viables de una nueva política social. No entendida como un subproducto para evitar los efectos del avance del proyecto modernizador, sino como preocupación central del proyecto de país. De modo que la transición a la modernidad y a la globalización sean procesos que pasen necesariamente por el desarrollo económico y no sean dolorosas experiencias en donde el bienestar de las grandes mayorías del país sea un evento que sólo se dé por casualidad y en el mejor de los casos, por mero milagro.