LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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LA CRISIS ARGENTINA: EL ÚLTIMO TANGO NEOLIBERAL

14 de enero de 2002

He denominado a mi comentario del día de hoy como: la crisis Argentina o el último tango neoliberal, porque me parece que esta profunda crisis económica que vive este país es el resultado de la aplicación de la política económica que pregonan los economistas monetaristas-neoliberales y constituye la prueba más contundente del fracaso de sus teorías.

En 1991, durante el gobierno de Saúl Menem se implementaron dos medidas que transformaron profundamente el funcionamiento de la economía argentina: a) se estableció “un régimen de convertibilidad” en el que cada peso en circulación quedó respaldado por un dólar de reservas internacionales. Desde ese momento, la cantidad de dólares en reserva, debía ser, por lo menos, igual a la cantidad de pesos que había en la economía. De este modo se estableció una paridad cambiaria fija de uno a uno del peso con respecto al dólar para garantizar que no hubiera devaluaciones. Y b) se creó un “Consejo Monetario” que es una institución que sustituyó al banco central, adquiriendo de éste, como única función, la de realizar cambio de moneda, para evitar que la política monetaria fuera utilizada con fines de impulsar la expansión económica y ofrecer una mayor confianza a los inversionistas.

El problema de la existencia de un régimen de convertibilidad, es que exige que la cantidad de dinero en la economía se ajuste a la cantidad de dólares, porque de ese modo se mantiene la paridad cambiaria fija. Esto implica que se debe asegurar un flujo permanente de dólares al interior del país, ya sea por exportaciones o por inversión extranjera, para garantizar la estabilidad y la expansión de la economía interna. Por desgracia, Argentina dejó de ser atractivo para los inversionistas extranjeros que detuvieron sus flujos de inversión y eso propició una reducción permanente de las reservas internacionales de divisas. Por esa razón este país tuvo que recurrir a la deuda pública, a partir de que empezaron sus problemas en 1995 como resultado del efecto tequila. Lo más grave es que esa deuda, debido a la paridad fija, tuvo un origen externo casi en su totalidad y se incrementó conforme se mantenía la recesión económica interna y como resultado de un déficit fiscal cada vez mayor, propiciado por la misma recesión que hizo caer la recaudación de impuestos y por la mayor cantidad de recursos públicos que había que destinar al pago de la deuda.

Esta permanente correspondencia entre cantidad de pesos y de dólares para mantener el tipo de cambio fijo y la escasez de dólares, hizo también necesario efectuar reducciones en la cantidad de dinero circulante en el país, lo que multiplicó los problemas de recesión interna. Desgraciadamente, Argentina renunció, también, desde 1991, a tener un Banco Central, por lo que renunció a su política monetaria que le habría permitido manejar la crisis de otro manera y junto con ello, renunció, también, a la posibilidad de utilizar la devaluación como un medio para hacer los ajustes necesarios en su economía.

Argentina se entregó al neoliberalismo y hoy, en medio del caos económico que vive, lo ha mandado a la basura. En México, la fortaleza del peso se sostiene, al igual que se sostuvo el peso Argentino, gracias a los flujos de inversión extranjera. ¿Qué va a pasar cuando estos cambien hacia otro lado?. ¿Vamos a esperar que nos pase lo que a Argentina para empezar a cambiar? Es hora de pensar en nuevas alternativas para nuestra economía. Pero pronto, porque Salinas, Madrazo y Aspe se aprestan a retomar el poder y recordemos que ellos son neoliberales.