LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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ENTREGAS Y TE VAS

4 de Septiembre de 2006

En un acto inédito, inusual e inusitado, el Presidente de la República fue impedido para cumplir del modo tradicional, con lo dispuesto en el artículo 69 de la Constitución del país, que le ordena presentar un informe anual, manifestando el estado que guarda la administración pública del país el día al iniciar el período de sesiones de la Cámara de Diputados.

El encono social que ha polarizado a la sociedad, generado por la presunta intromisión del titular del Poder Ejecutivo en el proceso electoral pasado, las aparentemente claras muestras de fraude lectoral y una sospechosa conducta de la institución responsable de la elección, junto con la incapacidad de las fuerzas políticas de oposición para revertir el resultado del proceso electoral, propiciaron que los diputados del PRD tomaron la máxima tribuna del país e impidieran que la ceremonia prevista se llevara a cabo.

Por supuesto, se cumplió con la constitución a través de una solución también inédita; en tanto que la ley señala que el informe debe ser escrito, éste fue entregado así, en tiempo y forma, aunque no dentro de la sala de sesiones, como es tradicional, ni acompañado de un discurso, al cual, por cierto, no está obligado el presidente.

Los diputados del PRD forzaron a Vicente Fox, a un “Entregas y te vas” impecablemente aplicado, al más puro estilo que puso de modo el propio presidente al usarlo con algunos invitados incómodos (como Fidel Castro)

El hecho, históricamente sin precedente, expresa no sólo el nuevo equilibrio de poderes que existe ya en el país, sino, también el modo en que, a través de las instituciones, las fuerzas políticas dirimen sus conflictos. Puede o no gustar lo que sucedió en la Cámara, pero lo que es cierto es que la ley no fue violentada por ninguno de quienes participaron en el acontecimiento.

Pero lo que también es cierto, es que esto expresa el grado de confrontación social que existe en México, lo cual, de continuar representará un enorme obstáculo para el próximo presidente de la república para gobernar, sobre todo, porque para hacerlo y encaminar al país a un proceso de desarrollo se requiere el concierto de todas las fuerzas sociales y políticas, se requieren consensos, acuerdos, devolverle al país las condiciones de convivencia pacífica y el respeto a la pluralidad social.

Por desgracia, no se ve que exista voluntad del Estado para poner fin al conflicto y orden al país. Las fórmulas que se han aplicado hasta ahora para resolver el asunto electoral han dejado más dudas que certezas y lo más probable es que en las próximas semanas la situación se agrave. Sólo hay que recordar que esta semana vence el plazo para que el Tribunal Federal Electoral ofrezca su fallo definitivo respecto al resultado de las elecciones y dado el resultado previsible, es muy probable que las movilizaciones sociales se incrementen debido a la insatisfacción que cabría esperar, lo cual alteraría aún más la tensa situación que vive el país.

Por supuesto, falta también la celebración del 15 y 16 de septiembre en donde a lo más que podríamos llegar es a un “gritas y te vas” porque quizá no se pueda impedir el grito desde el Palacio Nacional, pero con un Zócalo sitiado, este acto no tiene ningún sentido

Lo mismo se puede pensar del desfile militar, cuya realización no se impedirá, pero tampoco será muy cómodo realizarlo dadas las condiciones actuales del centro de la capital del país.

Y después, ¿la Convención Nacional?, ¿la autoproclamación del candidato perdedor en presidente alterno?

El país parece dirigirse a un callejón sin salida dentro del marco de las leyes y las instituciones, y sin diálogo entre las fuerzas políticas, la convivencia y la gobernabilidad estarán en alto riesgo.