LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

LA ECONOMÍA MEXICANA. CRISIS Y REFORMA ESTRUCTURAL. 1984-2006

Hilario Barcelata Chávez

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DEUDA EXTERNA Y POLÍTICA ECONÓMICA

1990

Concluyó la renegociación de la deuda externa y aunque los resultados no fueron los esperados (principalmente a lo referido a la tercera opción que se refiere al otorgamiento de los nuevos créditos al país y en donde se obtuvo menos de lo que se esperaba) de todos modos representa un alivio temporal a las finanzas públicas del país.

Gracias a este acuerdo, la deuda externa se redujo de 100 384 md. que sumaba en 1988 a 93 599 md. este año. Una reducción de 6 785 md. según cifras dadas a conocer por el Secretario de Hacienda en el discurso del 4 de Febrero ante la comunidad financiera Internacional. Adicionalmente el país reducirá el monto de interés que paga anualmente por sus adeudos en un total de 1 480 md. 680 por la reducción del principal, y 800 por la reducción de la tasa de interés de 9.8% a 6.25%. Así, si hasta el año pasado pagaba (sobre el monto negociado que es de 48 500 md.) 4 149 md. de interés, a partir de este año pagará sobre ese monto 2 669 md. A los que habrá que sumarle interés por un total de 5 700 md. de los restantes 56 975 md. que no estuvieran sujetos a renegociación. Por lo que el país pagará en total, ya con la reducción de intereses un total de 7 760 md. anualmente.

Lo que quiere decir que este año habrá disponibles recursos adicionales por un monto de 2 940 md.; de los cuales 1 480 provienen de la reducción del principal y de la tasa de interés, 720.6 de los nuevos créditos otorgados y 740.5 de la devolución de interés, pagados durante el año pasado por el efecto retroactivo que tiene el acuerdo. Dichos créditos suman un total de 1 441.3 pero se harán en 3 entregas anuales. Este año 720.6 (que ya mencioné) y los dos años siguientes 360.3 md cada año.

Por lo que el año entrante los recursos adicionales serán menores que este año ya que sumarán 1 840.3 md. para cada año ya que los créditos se reducen y no existe ya el efecto retroactivo.

Quizá uno de los mayores logros de la reciente renegociación sea el diferimiento del pago por amortizaciones del principal negociado cuyo pago se ha diferido a 30 años y cuyo monto será cubierto por el fondo de garantía por 7 000 md. que el gobierno destinó para la compra de bonos cupón cero. Diferimiento que le permite al país ahorrar, adicionalmente, 2 154 md. que es la cantidad que por amortizaciones de ese principal debía pagar anualmente. Aunque ello no lo exime de pagar amortizaciones sobre el principal no negociado que podría elevar la salida de divisas hasta por un monto de 9 000 md. anualmente.

Con todo, además, no parece que la situación del país vaya a cambiar mucho en el corto plazo pues el ahorro total por el acuerdo de renegociación no logrará eliminar el déficit en cuenta corriente que el año pasado sumó 5 500 md. y que para este año se espera sea, según cifras oficiales de 4 000 a 5 000 md.

Y es que desafortunadamente para poder llevar a cabo la renegociación y tener acceso a nuevos créditos, el gobierno del país se ha obligado a cumplir con ciertas condiciones impuestos por el FMI (Fondo Monetario Internacional) entre las que se cuentan el mantenimiento de la apertura comercial, causa del principal explosivo incremento de las importaciones, mediante las cuales una fuerte cantidad de divisas se transfieren al extranjero y por medio de lo cual se ha llevado a la industria nacional a una crisis muy amplia, que la ha dejado sin posibilidades, ya, para seguir produciendo para el mercado interno y con mucha mayor razón para exportar. Por lo que, por ese lado, dicha apertura mengua también las posibilidades de una recuperación del sector externo.

Así las cosas, las posibilidades de recuperación de la economía nacional dependerán, con mucho, de la concesión de nuevos préstamos, de la repatriación de capitales, y de la nueva inversión extranjera. Aunque será difícil que en el corto plazo, y dada la incertidumbre sobre el desenvolvimiento de la economía, los organismos financieros y los bancos privados puedan conceder nuevos créditos. En tanto que por la misma razón los capitales que se han fugado, difícilmente retornarán. Queda una última opción que es la inversión extranjera que con todas sus desventajas seguramente afluirá al país, sobre todo porque una de las condiciones a que tuvo que sujetarse el país para poder renegociar la deuda fue la de aceptar los “swaps” (mecanismos nacionales) hasta por un monto de 4 000 md. en los próximos cuatro años. aunque en estricto sentido esto no significa la afluencia de capitales nuevos, sino un simple cambio de propiedad de las acciones de las empresas mexicanas. Con todas las consecuencias que puede tener entregar empresas nacionales a extranjeros y sobre todo, empresas propiedad del Estado.

A estos hechos que de alguna manera tienden a reducir lo alcanzado con la renegociación de la deuda, hay que añadirle la tendencia ascendente de la inflación que provoca, ya, incluso, un cambio en las estimaciones oficiales que calculaban una inflación anual del 15%, y ahora estiman ésta será del 22%, aunque dadas las condiciones de rezago en los precios de una cantidad de mercancías lo más seguro es que llegue a ser más alta.

Dicha inflación, aunada a la necesidad creciente de financiamiento por parte del sector público ha ocasionado que haya incrementado, en las últimas semanas, la deuda interna en un total de 12 billones 185 mil millones de pesos a través de la colocación de CETES en el mercado de dinero. Cantidad que representa más del doble del ahorro obtenido por concepto de pago de interés en la reciente renegociación de la deuda externa.

Colocación que además presiona fuerte al alza las tasas de interés que esta semana alcanza un nivel de 44.86%.

Así pues, la labor no ha terminado. Por el contrario, apenas empieza. Y será necesario reflexionar sobre el replanteamiento de algunas de las medidas de política económica que rigen el funcionamiento actual de la economía, pues ellas están ocasionando más problemas que los han solucionado. De lo contrario todos los logros obtenidos por un lado serán nulificados por otro y en el balance, los logros no alcanzaran a compensar las negativas consecuencias de medidas que han demostrado su inviabilidad.