SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

Hilario Barcelata Chávez

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EL PACTO III: SALARIOS Y MERCADO INTERNO

1 de abril de 1988

Bajo el argumento de que el "Pacto avanza" el gobierno de la República decidió extender durante los meses de abril y mayo las medidas tomadas para marzo, que si bien están logrando deprimir el crecimiento de los precios, por otro lado están provocando problemas económicos mucho más graves, el mayor de ellos sin duda es el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores, el mayor de ellos sin duda alguna es el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores, el cual de ninguna manera ha sido resarcido ni antes ni ahora con el Pacto. El salario tuvo una pérdida de su poder adquisitivo del 41.8% de 1983 a 1987, a pesar de los cuatro aumentos que hubo durante este último año. A partir de la segunda quincena de diciembre, una vez firmado el Pacto, hubo un incremento salarial del 15%, mismo que fue anulado automáticamente por el incremento en los precios que en ese mes fue del 15% también, por lo cual no hubo recuperación. A partir de la primera quincena de enero, se registró un incrementó salarial del 20% con una inflación mensual del 15.5% lo que permitió sólo una leve recuperación del poder adquisitivo, aproximadamente del 1%. En febrero la inflación fue de, según cifras oficiales, del 8.5% y no hubo incremento en los salarios, por lo que éstos volvieron a deteriorarse llegando a un nivel más bajo que el tuvieron a fines de 1987 e incrementando su deterioro en este bimestre en cerca del 4%, Con estas estadísticas llegamos a marzo, mes el que se autoriza un incremento en los salarios del 3% dado que se estima que en ese mismo porcentaje se incrementaría la inflación.

Resultado: a fin de mes tenemos que hubo recuperación del salario y que incluso puede incrementarse su deterioro ya que según algunos analistas la inflación de marzo puede situarse arriba del 3%.

Hace unos días se llevo a cabo la concertación para abril y mayo en la cual se estipula que los precios no aumentarán en estos dos meses, que tendremos una inflación cero y por tanto tampoco se autorizará un incremento en los salarios los cuales seguirán siendo insuficientes para adquirir los bienes necesarios para obtener un nivel de vida adecuado y son más insuficientes ahora que antes del Pacto del que los trabajadores, según se comprueba, no han obtenido algún beneficio visible. Mucho menos ahora que se da un "congelamiento concertado" de precios y salarios sin haberse dado una recuperación significativa del poder adquisitivo de estos últimos a nivel siquiera cercano al que señala la Constitución. Urge, por tanto, un incremento en los salarios no sólo como un acto de justicia social para brindarle a los trabajadores la posibilidad de acceder a una vida decorosa, sino también porque solo a través de éste se podrá llevar a cabo la reactivación de la economía. ¿A quién se le ocurre que la economía del país puede crecer manteniendo el salario deprimido? ¿Cómo podría incrementarse la producción sin un incremento en la demanda efectiva? Ya lo hemos dicho antes, en la medida que haya una mayor demanda, habrá una mayor producción y la economía crecerá. Y aquí la disyuntiva del gobierno, ya que según el argumento oficial el incremento de la demanda es la causa de la inflación pero a la vez la única capaz de reactivar la economía. Lo que sucederá es claro, cuando se intente estimular el crecimiento, resurgirá la inflación, lo cuál dejará demostrado que del PIRE al Pacto, el gobierno ha errado en su combate a la inflación. Y es que existen fórmulas para crecer sin inflación, las cuáles solo habrán de encontrarse cuando se encuentren las causas reales de la inflación, porque no es bajando la temperatura del enfermo como se acaba la enfermedad. Esto comprueba lo que dijera acertadamente un colega: La Política Económica está de cabeza y tal como hiciera Marx con la teoría Hegeliana, habrá que ponerla de pie.