SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

Hilario Barcelata Chávez

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EL DETERIOR SALARIAL

El deterioro continuo del salario en México, ha sido una constante a lo largo de los últimos 23 años en los que se ha implementado una política económica dirigida a objetivos de estabilización, que si bien ha permitido la reducción de la inflación y la estabilidad del tipo de cambio, -particularmente a partir de 1999- ha propiciado una impresionante disminución del poder de compra de las clases populares, deteriorando las condiciones de vida de la población e impidiendo la generación de una dinámica de crecimiento económico sostenible.

En la práctica, la contracción salarial ha sido el instrumento mediante el cual se ha logrado la reducción de la tasa de incremento de los precios mediante dos formas: Primero porque el efecto que provoca es una disminución considerable del consumo y, por lo mismo, de la demanda agregada. Se entiende que si la demanda disminuye, los precios tienden también a la baja. Segundo, la reducción del salario real abarata la fuerza de trabajo y permite mantener un nivel determinado de utilidades sin necesidad de incrementar los precios, en la medida en que dicho abaratamiento no es sino la reducción de un costo de producción.

A lo largo del período 1982-2006, se observa esta caída en el valor real del salario mínimo (SM), que desciende de 124.44 pesos (de 2002) en el primer año a 42.66 pesos en el segundo, es decir, una pérdida del 66% de su valor. Dicho de otro modo, el SM real de 2006 puede comprar, apenas, el 33% de lo que compraba en 1982. Este deterioro es producto de la tasa diferenciada a la que crecen los salarios y los precios, en el período de análisis, pues mientras los salarios lo hacen, en términos nominales, un 17,260%, la inflación aumenta en un 50,597%.

Dado que el ritmo de deterioro se da de manera diferenciada en el tiempo, se pueden observar tres etapas distintas de la contracción salarial: La primera de 1982 a 1987, en que se registra la caída más pronunciada equivalente a un -52% (en términos reales). La segunda etapa es de 1987-1995 cuando la disminución del salario mínimo fue del -27%. Y la tercera etapa es de 1995 a 2006, cuando la reducción del salario es de -6%.

La pérdida ha sido muy grande y sólo podría ser compensada con un incremento salarial tal que el salario mínimo nominal diario actual, fuera de 146.82 pesos, con lo que el salario real alcanzaría, al menos, el nivel que tenía en 1982. Sin embargo, actualmente las remuneraciones mínimas son de 48.67 pesos y cuando más, están creciendo un nivel igual o ligeramente superior a la inflación, lo que impide su recuperación.