SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

Hilario Barcelata Chávez

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DESEMPLEO Y RECESIÓN, LOS RIESGOS DEL PACTO ECONÓMICO

27 de enero de 1988

El llamado Pacto de Solidaridad Económica ha puesto a la economía del país en una situación de grave riesgo en la medida que su puesta en práctica impacta sobre ciertas variables de la economía como la demanda, la inversión y el empleo. Ya de por sí, la política económica implementada por el actual gobierno deliberadamente ha contraído la demanda a través de la contención salarial y el recorte presupuestal de la administración pública con el fin de detener el avance de la inflación pero sin conseguirlo hasta la fecha por este medio. La razón por la cual no se logró es que la inflación no encuentra su causa en un exceso de demanda como afirman las autoridades presupuestarias y hacendarias por la que dicha contracción no sólo no ha logrado abatir el crecimiento de los precios sino que además ha contraído en forma alarmante el mercado interno a tal grado de que muchas empresas se han visto en la necesidad de cerrar por la caída de sus ventas. Por esta razón es que ha caído también fuertemente la inversión ya que no existen incentivos en el mercado interno y pese al estímulo a las exportaciones muy pocas empresas tienen la capacidad para producir para la exportación en condiciones competitivas. De esta manera es que los niveles de desempleo se han visto incrementados en forma por demás alarmante ya que no sólo se ha presentado un despido masivo de trabajadores sino que además no existe posibilidad de emplear a los que año con año amplían la población económicamente activa del país. Los constantes recortes presupuestales han contribuido en mucho agravando esta situación. La estrategia del Pacto se basa fundamentalmente en medidas de este mismo tipo: recorte presupuestal, contracción salarial, por lo que la economía del país se encuentra en grave riesgo de agravar su recesión ya que al tratar de vencer la inflación por está vía se encontraran siempre los mismos efectos perniciosos. Por otra parte si bien es cierto que el Pacto contempla vencer una de las causas que aceleran la inflación como es la inercia, a través del realineamiento inmediato de los precios y no paulatinamente como lo había venido haciendo con anterioridad, también es cierto que todos los precios de todos los productos para este efecto se están elevando en tanto que los salarios se rezagan ya que aunque aumentan lo hacen en un porcentaje muy reducido que no sólo no compensa la pérdida que han venido mostrando desde 1982 sino que además provoca que se rezaguen aún más con respecto a los precios de los demás artículos que han aumentado en estos últimos días en forma bastante considerable. Esto es una prueba palpable de que la estrategia es la misma y que los efectos sobre la economía serán muy similares a los del pasado. El Pacto, puede que alcance sus objetivos en el corto plazo en el mejor de los casos pero sólo a costa de un mayor deterioro en los niveles de bienestar de la población y con la seguridad que desatará una situación excesiva que necesariamente avivará la inversión quizá a niveles más elevados que los que vivimos hoy, sobre todo por una razón básica: las causas de la inflación subyacen en la estructura de la economía y no son éstas las que se atacan sino su reflejo. Los plazos para el éxito y el fracaso están dados por el propio pacto lo que respeta es esperar los sucesos.