GLOBALIZACIÓN ¿UN FUTURO POSIBLE?

GLOBALIZACIÓN ¿UN FUTURO POSIBLE?

Emeterio Guevara Ramos

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V. LA UNIÓN EUROPEA Y LA FORMACIÓN DEL ESTADO DE BIENESTAR SUPRANACIONAL

Históricamente quienes preferían que una Europa integrada fuera una unión aduanal integrada geográficamente, también querían ser la pierna europea de una alianza atlántica con los Estados Unidos. En contraste, la versión de crear un estado de la integración europea tendía a asociarse con un proyecto de autopronunciación contra la hegemonía de los Estados Unidos. Europa con una unión aduanera estaba tradicionalmente esposada con los atlanticistas británicos y alemanes. Mientras que la creación del estado supranacional era favorecida por los franceses, y por sus propias razones, por los galo-alemanes. La posición francesa permanencia ambivalente en los 60's y los 70's cuando paradójicamente incluyeron un fuerte interés en la preservación de la soberanía nacional francesa. Pero esto cambió después del fracaso del experimento de reflexión socialista a principios de los 80's. Lo que condujo al restablecimiento de la comunidad bajo el liderazgo francés a mediados de la década. Las uniones y los partidos socialistas en vista de que sus posiciones no eran favorecidas por sus respectivos intereses nacionales como a menudo sucedía principalmente en el Reino Unido tendían a ponerse a un lado del supranacionalismo europeo. Los noventa llevaron a la fundación de la Unión Europea y el sueño de la “Construcción Comunitaria” quedo definido en el Tratado de Maastrich en 1991. A partir de entonces los plazos se han cumplido, y hoy, veinticinco naciones comparen el ideal de Jean Monet en los cuarenta: una Europa continental integrada.

Aunque los mercados han crecido más allá del alcance de la identidades políticas, democráticas y culturales nacionales, los electorados aun ven las políticas democráticas nacionales como sus principales fuentes de protección, no menor que las dislocaciones económicas causadas por las fuerzas del mercado, y perciben un gobierno supranacional como una comunidad económica: No obstante, los defensores del Estado - Nación encuentran fácil convencer a los ciudadanos que el gobierno supranacional amenaza la democracia al remplazar la participación ciudadana con reglas burocráticas. Ello ha llevado a divisiones de las sociedades de los Estados miembros de la Unión Europea y a retrasar la Constitución de la Unión Europea que sería de facto un nuevo Estado, un Estado supranacional.

Hoy, los Estados están tratando una vez más de compensar la soberanía interna cedida a la Unión observando celosamente su soberanía externa, la versión extrema de esto, sería por supuesto un comportamiento internacional agresivo persiguiendo las soluciones particularistas de las dificultades nacionales.