ANUARIO DE ENSAYOS DE SUCESOS POLÍTICO-ECONÓMICOS EN MÉXICO Y SU REGIÓN CENTRO

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Ángel Enrique Carrillo Picón y otros

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ENSAYO XXIII. Ufraude y el IFE

Durante las pasadas elecciones, el Instituto Federal Electoral (IFE) no cumplió las responsabilidades como árbitro comicial, apoyadas en la transparencia y la imparcialidad, por lo que debe ser sustituido, advirtió Jaime Cárdenas Gracia, ex consejero electoral y actual miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Coincidió con el PRD y el PRI en que ese consejo ya no tiene credibilidad en amplios sectores políticos y sociales, y sostuvo que México requiere una autoridad electoral que dé certeza a todos, en las elecciones intermedias de 2009 con un órgano creíble y con respaldo social.

Recordó que los actuales consejeros fueron electos en una maniobra del PAN y del PRI, al margen de la mayoría de la oposición, por lo que consideró necesario que, el Consejo General del IFE sea designado con la participación de todos los partidos, “para darle una referencia de pluralidad”.

El PRI en el Senado impulsa una reforma que incluya la substitución de todos los consejeros, incluido el presidente del organismo, Luis Carlos Ugalde (UFRAUDE), además de reglas precisas para garantizar la igualdad de las contiendas y evitar propaganda “negra” contra algunos de los contendientes.

Pretenden impedir escenarios de “crispación y confrontación, como el que se vivió a partir del pasado 2 de julio”.

Hubo críticas de los senadores a la gestión de Calderón. Preocupa, resaltaron, el arribo de un presidente sin representatividad mayoritaria, sin poder de convocatoria para lograr acuerdos y que sólo pretenda legitimarse con acciones espectaculares que le generen “simpatías efímeras”, pero que no proponen soluciones a los grandes problemas nacionales.

Sería grave llegar a los próximos comicios con autoridades sin credibilidad, que no garantizan la imparcialidad.

Junto con el PRD, los priístas logran la mayoría necesaria para modificar el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) para la destitución de los consejeros.

Las reformas electorales incluyen una segunda vuelta en la elección presidencial, para evitar también conflictos postelectorales, disminuir tiempos de campaña, reglamentar las precampañas, acceso equitativo a los medios electrónicos, la revisión cada tres años del padrón electoral.

Se incluye revisar la regulación de contenidos de la propaganda electoral y prohibir las “campañas sucias” o “Campañas del miedo” como la que se orquestó contra López Obrador.

La propuesta es modificar la Constitución para crear la figura de primer ministro, lo que permitirá fortalecer atribuciones del Poder Legislativo y “acotar improvisaciones y la falta de experiencia a los secretarios de Estado designados en el sexenio anterior, así como a algunos de Calderón”.

El PRD y Convergencia indicaron que “por dignidad y honestidad intelectual” los consejeros del organismo, junto con su presidente, deben renunciar, porque, tiraron la credibilidad, la rectitud y la honestidad que tanto costó a los mexicanos en la construcción de la democracia.

No son confiables, se probó actitud facciosa en favor del PAN, mostrada en los comicios presidenciales de 2006.

La remoción de los consejeros es parte de un proceso, no el fin, de la reforma electoral que deberá consolidarse.

Los mexicanos observamos con vergüenza cómo fueron afectadas las elecciones por el capital privado y público; vimos cómo Fox invirtió mil 700 millones de pesos para desacreditar a López Obrador, y también presenciamos la cínica participación de los empresarios para favorecer con sus recursos a un candidato que a todos resulta, ahora como presidente, espurio e ilegal.

La reforma deberá considerar la regulación de los tiempos oficiales en los medios de comunicación, con el propósito de que los partidos políticos no contraten con las empresas privadas; reducir los privilegios a los partidos políticos y modificar las reglas de participación para financiar campañas.

Un poco tarde, pero al fin se reconoce que el IFE, tuvo que ver con el fraude que se le fabricó a López Obrador.