ANUARIO DE ENSAYOS DE SUCESOS POLÍTICO-ECONÓMICOS EN MÉXICO Y SU REGIÓN CENTRO

ANUARIO DE ENSAYOS DE SUCESOS POLÍTICO-ECONÓMICOS EN MÉXICO Y SU REGIÓN CENTRO

Ángel Enrique Carrillo Picón y otros

Volver al índice

 

 

 

 

ENSAYO XXXIV. El programa social “Oportunidades”

(Dar la caña de pescar, no el pescado)

El programa Oportunidades, se regula por el Reglamento de la Ley General de Desarrollo Social. La Sedeso, apostó todo a Oportunidades, que creció desde diciembre de 2000 a gran velocidad en cobertura y presupuesto, representa, una proporción creciente del presupuesto de Sedeso (de 36.4 por ciento en 2001 a 42.2 por ciento en 2006).

Felipe Calderón mantuvo como máximo de cobertura a los 5 millones de familias que ya venía atendiendo. Según el presupuesto para 2007, la política social no tendrá cambios sustantivos, sólo hubo un incremento monetario para mantener ése y otros esquemas sociales manejados en la anterior administración.

Oportunidades no ha servido para sacar a las personas de la pobreza, señaló Juan Carlos de la Hoz, subrepresentante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en México, durante el foro Políticas públicas para el desarrollo de México.

Advirtió sobre la importancia de la protección social y la necesidad de que en ésta se incluyan acciones que preparen a los individuos para que ejerzan una vida laboral productiva, como protección de la maternidad, salud, educación, prevención de VIH/sida y formación ciudadana de la juventud.

Las políticas sociales del gobierno mexicano no han logrado combatir la pobreza y la desigualdad, pues de acuerdo con datos de la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso), Beatriz Zavala Peniche, las cifras de pobres no han variado en por lo menos 12 años.

Rolando Cordera, profesor de la Facultad de Economía de la UNAM, resaltó las nuevas generaciones que han nacido entre un ejercicio y otro de los programas sociales (Pronasol, Progresa, Oportunidades) del gobierno, y los registros indican que la pobreza sigue marcando la pauta de las relaciones sociales en México, “con el agravante de que esta situación se ha vuelto cada vez más urbana”. Dejó en claro que actualmente se está frente a una seria necesidad de replantear los programas sociales.

El académico dijo que a pesar de los momentos críticos que vivió el país en 2006, hoy “tenemos que atestiguar que la cuestión social sigue sin estar en el centro de la agenda pública del Estado y del resto de la sociedad”.

Otras desventajas del programa “Oportunidades”, es la suspensión de pagos para becas escolares y alimentarias sin justificación alguna, así como la coacción del voto en favor de los abanderados del PAN en periodo de elecciones, y amenazas directas a beneficiarios de Oportunidades respecto de que se les retirará el apoyo gubernamental si otorgan su respaldo a candidatos opositores al blanquiazul.

Otra irregularidad, es que no inscriben a quien más lo necesita, por ejemplo: Una señora del Estado de México, gana 15 pesos al día en un taller de maquila, su esposo está desempleado y tiene dos hijos que no trabajan y estudian. Cuando intentó inscribirse al programa Oportunidades y obtener una beca para sus hijos no fue tomada en cuenta porque personal de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso) argumentó que, como su vivienda tenía techos de losa, “no era pobre”.

El programa Oportunidades no está en donde hace falta, es decir, no se encuentra el mayor número de sus beneficiarios en las zonas rurales. Ahí, no tienen servicios educativos ni de salud, pero no son rentables electoralmente, por ello no es extraño que en esas regiones, desatendidas la votación mayoritaria no haya sido para el PAN. El programa ha sido modificado (en el gobierno panista) y tiene la intención clara para estar presente donde tiene mayor rendimiento electoral, es decir, su mayor número de beneficiarios se encuentra en las zonas urbanas.

El programa Oportunidades requiere una revisión a fondo, se le deben introducir candados que garanticen que se va a atender a los más pobres y necesitados, y deben de cumplirse reglas de equidad y justicia, porque hoy lo que vemos no está vinculado con estos términos. En el caso de los jornaleros agrícolas y sus familias, muchos niños no son beneficiarios de ese programa, porque la tecnocracia impuso reglas que los dejan fuera, cuando estos grupos son los más necesitados, son campesinos o ejidatarios de zonas de miseria.

Decenas de mujeres inconformes denuncian otras anomalías; por ejemplo, explicaron que en reiteradas ocasiones los empleados de la Sedeso colocan sellos de censo en las viviendas, pese a no haber encuestado a sus moradores.

Una evaluación del Banco Mundial sobre los programas gubernamentales de combate a la pobreza en México, reveló que hasta 80 de cada 100 habitantes están fuera de la cobertura de los sistemas de protección social. Señala que existe falta de transparencia al rendir cuentas sobre los programas asistenciales, y cuestiona la fragmentación de los apoyos institucionales que, dice, impiden dar mayor protección a las personas pobres.

Uno de los obstáculos que identifica el estudio para que los fondos públicos contribuyan en mayor medida a la reducción de la pobreza es la falta de transparencia en el uso de algunos de ellos.

Los programas de combate a la pobreza atienden grupos muy específicos. Tenemos que reubicarlos en un esquema que no genere ineficiencias e inequidades, sino que sea integral, escalonado y genere cobertura universal, independientemente de la condición laboral.

Si no se hace esto y se sigue con una política social de grupos, estamos generando mayor ineficiencia y también un trato inequitativo a parte de la población. Lo mejor sería generar los empleos que requiere la población, así se le daría la caña de pescar y no el pescado.

La atención de los problemas sociales, como pobreza, desempleo e inseguridad, debe ser urgente para la estabilidad política, el entendimiento social y comunitario, y la consolidación democrática en que los mexicanos insisten estar comprometidos. ¿Se comprometerá el PAN a hacerlo aunque pierda votos al no poder condicionar a los beneficiarios del programa Oportunidades?