MÉXICO ANTE EL TLC

MÉXICO ANTE EL TLC

Rogelio Martínez Cárdenas y otros
rmartinez@lagos.udg.mx

ISBN-13: 978-84-691-3272-2
Nº Registro: 08/38472

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2.- Globalización

El fenómeno de la globalización no es nuevo ni reciente, la globalización en marcos geográficos más o menos extensos se ha dado en casi todas las épocas y en aspectos conceptuales- arte, religión- aún con más frecuencia y ámbitos más extensos. Y aún en estos aspectos conceptuales el ejemplo más claro en lo que a la cultura se refiere, es el caso de las Universidades, que desde el siglo XIII tuvieron vocaciones universal, intentaron globalizar la cultura- cosa que durante siglos lograron- e intercambiaron información y conocimientos sobre la base de un idioma común: el latín.

“ ...Lo universal nos remite a un todo constituido generalmente de ideas y valores; lo mundial, en cambio, concierne directamente a Tierra y de hecho, ya en el siglo XVI se hablaba del comercio mundial y, lo global, sugiere la idea de totalidad, cualquiera que sea el ámbito de aplicación: economía, ecología, etc.: “ Universal”, “mundial” y “ global” nos remiten así a tres tipos de instituciones que han caracterizado simultáneamente, según condiciones variables, el lugar y el periodo, la vida de nuestras sociedades: Iglesia, Estado, corporacion(es)”. (Ianni, 1997; 78)

La liberación de las economías nacionales, el fortalecimiento de los regímenes (básicamente liberales) en el comercio y finanzas internacionales, y la transnacionalización de las estructuras corporativas han contribuido al crecimiento acelerado del mercado y la integración económica y política. De esta forma, el tema de la integración económica y la regionalización se han tornado cada vez más importantes en el contexto de la situación actual y en las perspectivas de la economía mundial. Junto con la Globalización, la integración se conforma como uno de los elementos más característicos de la economía internacional de hoy y del futuro, según indican las tendencias que pueden avizorarse.

Tres procesos independientes han coincidido en una coyuntura histórica y han coadyuvado a la formación de estructuras socioeconómicas y socioculturales globales interdependientes: a) la revolución tecnológica de la información; b) la crisis económica del capitalismo y del estatismo y c) la presencia de movimientos socioculturales como los referidos a los derechos humanos, la ecología, el feminismo, el autoritarismo, etc. (Castells, 1998)

Por la importancia que tiene el fenómeno de la globalización y del Regionalismo en el contexto internacional actual, en este Capítulo se plantea una definición de dichos conceptos, después de hacer un repaso histórico de sus orígenes. Asimismo, se aborda y define el Regionalismo, y se expone el Marco Teórico que fundamenta y explica la hipótesis planteada para esta investigación.

Hoy más que antes la tecnología exacerba el desempleo y propicia la inestabilidad política. La nueva división internacional del trabajo abre la posibilidad de que las empresas transnacionales y liberales compitan con las empresas locales para incrementar su participación en el mercado global, y a través de este proceso pueden ubicar y reubicar su producción en casi cualquier parte del planeta. Esta modalidad ha limitado la capacidad del Estado para producir sus propios recursos y, por lo tanto, para conducir su propio destino. Esto nos obliga a revisar al sistema monetario mundial que permite las servidumbres monetarias hacia la función internacional del dólar nacionalista.

Con el fin de la Guerra Fría muchos escritores advirtieron que las luchas militares y la carrera armamentista serían reemplazadas por rivalidades económicas, competencias tecnológicas y varias formas de guerra comercial. Expertos en seguridad nacional admiten la importancia de las dimensiones económicas del poder y coinciden en que los instrumentos tradicionales, como los ejércitos, no pueden ser desplegados contra los desafíos económicos.

El desarrollo económico y tecnológico conduce también a la redistribución de autoridad del Estado - nación hacia unidades políticas más pequeñas. La ruptura de fronteras en Europa, por ejemplo, permite la emergencia, en muchos casos la reemergencia de zonas económicas regionales que habían sido resguardadas por sistemas de aduanas y tarifas nacionales.

Si bien las nuevas tendencias globales amenazan la seguridad del Estado-nación, desafían el control de sus autoridades, vuelven irrelevantes muchos instrumentos nacionales y propician la emergencia de poderosos actores internacionales privados, también es cierto que los estados siguen siendo la pieza clave dentro de la autoridad y la lealtad (López Villafañe, 2000).

A final de cuentas los estados fijan los términos de la relación de los actores no estatales, según Kenneth Waltz:

“Los estados disponen el foro en el que aquellos, junto con los actores no-estatales, escenifican sus dramas o llevan a cabo sus asuntos humanos. Aunque los estados pueden optar por interferir poco en los asuntos no estatales durante largos periodos de tiempo, son ellos quienes fijan los términos de la relación” (Kenneth Waltz, 1979; 94).

De tal forma que, como puede observarse, el Estado-nación se encuentra inmerso en un incesante forcejeo para obtener ventajas en detrimento de otros Estados-nación, o prevenirse de sufrir pérdidas. Las políticas proteccionistas del FMI y del BM hacia la economía interna de EE.UU., aunque observadas y documentadas no alcanzan todavía las cátedras académicas por alguna razón. El precio pagado por los estados nación en devaluaciones, inflaciones, deudas externas, etc., tiene un uso ideológico visible actualmente en las guerras busheanas, pero su uso para el reforzamiento de capitales intangibles presionando economías regionales y nacionalistas es tan viejo como Breton Woods.

Además de las anteriores teorías, es importante la teoría de la Ventaja Comparativa, cuyo creador es David Ricardo , que sostiene que si un país tiene mucha mano de obra pero poco capital, se especializará en productos que necesiten mucha mano de obra o intensivos en trabajo, mientras que los países que tengan una menor dotación de factor trabajo en relación con la cantidad de capital disponible (como EE.UU.), se especializarán en bienes intensivos en capital. Los beneficios dispares son sueldos y capital comercial.

La teoría de la ventaja comparativa sostiene como tesis principal que, en general, todos los países mejorarán si se especializan y comercian con otros países, por lo que la creación y proliferación de acuerdos regionales de integración comercial en un mundo “compactado” se encuadra en esta teoría.

Las teorías que se han estudiado hasta el momento permiten afirmar que las condiciones económicas que predominan en cada país dependen en gran medida de lo que ocurra en la economía mundial. Ésta se materializa en el comercio internacional, la producción global y las finanzas internacionales, todos ellos factores controlados por los capitales a- nacionales. Otros vínculos que hacen que la economía de los distintos países se integre en una única economía mundial son las migraciones y la difusión internacional de la tecnología. Aunque todas estas fuerzas vinculan sus economías con la economía mundial, el resultado no es homogéneo, es hegemónico, de explotación de los países menos desarrollados económica y tecnológicamente, lo que se demuestra con el desigual crecimiento económico de los distintos países.