TÉCNICAS POLITOLÓGICAS PARA LA GESTIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

TÉCNICAS POLITOLÓGICAS PARA LA GESTIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

Eduardo Jorge Arnoletto

Volver al índice

 

 

 

 

PRIMERA SECCIÓN: PARTICIPACIÓN, EQUIPOS, COMUNICACIÓN.

1.00 INTRODUCCIÓN A LA GESTIÓN PARTICIPATIVA:

01 Características actuales del contexto socio-económico de las organizaciones

Nuestro tiempo ha presenciado la realización de profundos cambios en el contexto técnico-económico y socio-cultural de las organizaciones. Quizás la causa de fondo de tales cambios esté en la llamada REVOLUCION CIENTIFICO-TECNOLOGICA, caracterizada por una acelerada evolución tecnológica de los productos y de los métodos de producción; por un notable acortamiento del tiempo que transcurre entre que se obtienen los frutos de la investigación pura y aplicada, se los utiliza en nuevos productos y servicios, se satura el mercado y se los sustituye en muchos casos por otros productos, con otras tecnologías.

En paralelo con este proceso de fondo, se ha producido una REVOLUCION DE LAS ESPECTATIVAS, con cambios en los gustos y exigencias del público consumidor, en el nivel de información al alcance del público y con una profundización del impacto del efecto-demostración, por vía de los medios de comunicación globalizados, de las ofertas vigentes en otras regiones del planeta.

Hay en nuestros mercados actuales una sobreoferta de bienes y servicios con respecto a la demanda efectiva. Por supuesto, ésto no quiere decir que se hayan satisfecho plenamente las necesidades de la Humanidad, como lo demuestra la dolorosa presencia en todas partes de grandes masas de marginados del mercado, pero con respecto a la demanda de quienes efectivamente están en condiciones de adquirir bienes y servicios hay una situación de sobreoferta que convierte al cliente en el rey de la situación y produce un fuerte incremento de la competencia en calidad, precio y plazo de entrega, con búsqueda de nuevos mercados y apertura de los mercados propios a importanciones competitivas del exterior.

Frente a un mundo mucho más competitivo y exigente, la organizaciones necesitan asumir, por razones de supervivencia, un fuerte compromiso con la Calidad, para mejorar los cuatro factores de la competitividad: los productos, la organización, la tecnología y los hombres.

Veamos ahora con un poco más de detalle las tendencias generales del entorno de las organizaciones, o sean los factores que obligan al cambio:

Tenemos en primer lugar el aumento de la competencia originado, como ya vimos, por un exceso de capacidad de oferta respecto de la demanda efectiva. Este factor convierte a la calidad del producto o servicio, a la reducción de costos y al acortamiento de los plazos de disponibilidad por el cliente, en aspectos vitales para la supervivencia de las organizaciones, dentro de esfuerzos incrementados en pro del desarrollo de productos que realmente satisfagan las espectativas de los clientes y prevean con acierto las fluctuantes tendencias futuras del mercado, permanentemente sacudido por innovaciones tecnológicas.

Luego tenemos el acortamiento del ciclo de vida del producto o servicio, consecuencia directa de la aceleración del progreso tecnológico y de esa revolución de las espectativas que ya mencionamos. Esto plantea serios problemas de amortización de los costos de desarrollo de los productos y de las implantaciones industriales, lo que en primer lugar lleva a derribar las tradicionales barreras entre Ingeniería y Desarrollo, Métodos, Producción y Marketing.

A nivel macro-organizacional, otro intento de respuesta a este problema son las fusiones, adquisiciones y alianzas estratégicas entre organizaciones, con tendencia a la regionalización y a la globalización, para afrontar mejor esos costos de desarrollo, con notable aumento del tamaño y de la complejidad de las organizaciones, mientras por otro lado, en el interior de esas grandes compañías se producen procesos en cierta forma inversos, de descentralización en unidades autónomas, para poder tomar decisiones más acertadas sobre el terreno, en contacto más directo con los clientes.

Otro factor de notable importancia actual es el aumento de las posibilidades ofrecidas por la tecnología de la información, oportunidades sobre todo para aumentar la eficiencia mediante procesos descentralizados de toma de decisiones con mantenimiento efectivo y en tiempo real de una visión centralizada de conjunto por parte de la dirección de las organizaciones. Este factor también plantea la necesidad de mantenerse permanentemente informado y adaptado a las nuevas tecnologías...porque la competencia procede de igual manera.

Las nuevas condiciones han modificado mucho las relaciones entre las empresas y sus empleados. Por una parte, la tecnología posibilita notables aumentos de producción sin incremento, o con poco incremento, de la mano de obra, lo que ha creado, como puede verse por todas partes, graves problemas de desempleo, aún en situaciones caracterizadas por un desarrollo económico sostenido.

La sofisticación técnica de los actuales procesos productivos los ha vuelto virtualmente excluyentes de la mano de obra no calificada o poco calificada, y los ha vuelto ávidos de personal altamente capacitado. Ese personal tiene características y actitudes muy diferentes de las antiguas. Puede hablarse en este sentido de una creciente movilidad y autonomía de los empleados. Hay un mayor compromiso con su prestigio profesional, un deseo de actuar con autonomía, de ser escuchados en sus sugerencias, así como un deseo de tener un trabajo variado y de responsabilidad. También hay una disposición a cambiar de empleo si se ofrece la ocasión, pues es débil el sentimiento de pertenencia a la organización.

De allí la importancia creciente de la gestión de la capacitación y de la movilidad de los empleados, el auge de los equipos de trabajo multidisciplinarios e interjerárquicos, la búsqueda de diferenciación de las trayectorias profesionales, y la necesidad de un cambio de rol y de estrategia por parte de las organizaciones sindicales.

Por último, mencionamos como factor importante la turbulencia de la demanda, evidentemente relacionada con la revolución de las espectativas ya mencionada, y que se caracteriza por una gran diversificación de los requerimientos y, por ende, con gran cantidad de variaciones "personalizadas" dentro del mismo producto. Este factor también exige una reacción rápida ante los cambios de la demanda y la creación de unidades empresariales por "grupos de clientes", en íntimo contacto con el mercado, flexibles, descentralizadas, poco jerarquizadas, como corresponde a una situación en que es la estructura del mercado quien dicta la estructura de la organización y no a la inversa.