LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

Hilario Barcelata Chávez

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REFORMA FISCAL Y CRECIMIENTO. LAS FALACIAS DE FOX.

14 d enero de 2004

Uno de los principios fundamentales de la política neoliberal es el de la reducción del gasto público como medio para mantener en equilibrio las finanzas públicas y reducir la participación del Sector Público en la economía.

Ese principio ha sido la guía de la política fiscal en nuestro país desde los ochentas, momento a partir del cual los sucesivos gobiernos neoliberales implementan una profunda reforma económica.

Uno de los resultados relevantes de esta reforma, es el hecho de que el crecimiento del país dejó de depender del gasto público como lo hacía hasta antes de los ochenta. Se encontraron nuevas fuentes de expansión productiva, que sustituyeron al gasto público como es el caso del sector exportador, gracias al cual, la economía mexicana pudo crecer a pesar de la constante caída del gasto gubernamental, hasta que la economía internacional entra en crisis y debilita esa fuente de dinamismo provocando una fuerte recesión al interior del país. Por desgracia en ese momento, el gasto público ha perdido ya todo su poder para convertirse nuevamente en motor del crecimiento. Por un lado debido a su profunda reducción y por otro debido a su menor capacidad institucional para influir en el crecimiento.

En términos reales, de 1982 a 2002, el gasto del sector público federal se redujo en un -13.22 por ciento; pero como proporción del PIB, pasó de representar el 42 por ciento a sólo un 23 por ciento en 2002, es decir su peso en la economía se redujo prácticamente a la mitad y con ello su capacidad para dinamizarla.

El presidente Fox ha insistido que el país no puede crecer porque el Poder Legislativo le ha impedido obtener más recursos fiscales; y que por no haber aprobado su propuesta de Reforma fiscal, durante 2004, tampoco podría haber un adecuado crecimiento. Sin embargo, ese argumento es una falacia. La economía mexicana a podido crecer desde a pesar de la contracción del gasto, por lo menos desde 1987. Débilmente algunos años y otros con retrocesos, pero en general de ese año al 2002, se tuvo el PIB creció un 56 por ciento, en términos reales. En cambio, en el mismo periodo, el gasto público disminuyó un -14 por ciento. Esto significa que el gobierno no ha necesitado gastar más para crecer y que si ahora la economía no crece no es por falta de gasto sino por la crisis por la que pasa el sector externo y toda la estructura productiva nacional. Es decir, el problema del país no es un problema fiscal o financiero, es un problema de falta de estrategias para impulsar el crecimiento de los sectores.

Por supuesto, es muy probable que si el gobierno gastara más, podría impulsar más el crecimiento económico, pero no hay que olvidar que por convicción propia los neoliberales abandonaron la vía del presupuesto para crecer. ¿ya se dieron cuenta que el mercado no es tan eficiente y poderosos como creían.

Por desgracia parece muy tarde para esta reflexión. Según se ve la caída del gasto en las últimas dos décadas ha sido tan grande que para devolverle su carácter de fuente de crecimiento debería crecer mucho más de lo que el propio presidente solicitaba, pues tan sólo de 1987 a 2002, el gasto público per càpita se redujo en un 45 por ciento, lo que significa haber renunciado a la mitad de su capacidad para atender los problemas de los habitantes de este país.

Las quejas del Presidente no son sino pretextos para justificar su incapacidad para hacer crecer al país por la vía del mercado y la apertura comercial Y es además, una forma involuntaria de reconocer que sus detractores tenían razón.