LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

Hilario Barcelata Chávez

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LA INJUSTICIA DE LA NUEVA HACIENDA PÚBLICA

8 de abril de 2001

Aquellos que llenaron las plazas y las calles con su nombre y sus colores, quienes contribuyeron con su voto a llevarlo al poder en nombre de la alternancia no sólo quedarán defraudados, también sufrirán las consecuencias.

H. Barcelata (Diario de Xalapa, 28 de Agosto 2000)

Aunque el Presidente Fox no se cansa de descalificar a los opositores de su Reforma Fiscal, llamándolos “mentirosos”, lo cierto es que quien miente es él, no sé sí por ingenuidad, ignorancia o con conocimiento de causa. El hecho es que su propuesta de Nueva Hacienda Pública es regresiva y por lo mismo injusta y no es una cuestión de opinión, hay razones fundamentadas para sostener esta afirmación. Primero, la propuesta foxista tiene como eje la desaparición de la exención del IVA de muchos productos que hoy están exentos o gravados con tasa cero. En la práctica esto significa que aumentará el IVA para una gran cantidad de productos. El impacto que esto tendrá para las persona de bajos ingresos (unos setenta millones de mexicanos) será muy grande en la medida que representará una disminución de su consumo, ya que deberán pagar impuesto por muchos de los artículos que ahora consumen sin impuesto. Así, de acuerdo con los datos de la Secretaría de hacienda, las personas de más bajos ingresos que son como 70 millones de mexicanos, verán disminuido su consumo entre un 9% y un 8% y las de altos ingresos, en tan sólo un 5%. Es decir, es impacto del incremento del IVA será mayor para quien menos tiene. Por esta razón, el gobierno federal propone establecer un mecanismo de compensación para cerca de 25 millones de personas a quienes se les otorgaría un subsidio de 122 pesos al mes. El problema es que los pobres del país son muchos más. Es decir, por lo menos otros 45 millones de mexicanos se verían afectados casi de la misma manera, pero ellos no recibirán ninguna compensación. Si la carga impositiva descansa sobre las personas de menores ingresos, quiere decir que la política fiscal es regresiva e injusta, puesto que entre menor es el ingreso más impuesto se paga.

Sin embargo, eso no es todo, hay otras reformas que refuerzan el carácter injusto y regresivo de las propuestas, veamos: La Nueva Hacienda Pública propone, también, eliminar el Régimen Simplificado, que es una opción para las micro y pequeñas empresas quienes por sus bajos ingresos y su falta de capacidad administrativa se ubicaban en esta opción pagando una tasa impositiva que, ahora, será igual a la tasa que pagan las grandes empresas, sin que haya punto de comparación en cuanto a su capacidad contributiva. Esto condena, prácticamente a la quiebra y desaparición de miles de empresas que sobreviven con mucha precariedad, debido que, además, deberán incrementarse sus gastos porque tendrán que pagar a un despacho contable para que les lleve su contabilidad y, para colmo, deberán comprar una Máquina de Comprobación Fiscal, que tendrá un costo de seis a diez mil pesos, tal como lo propone la misma reforma fiscal.

Ah, pero eso sí, la propuesta del Presidente incluye una reducción de la tasa del Impuesto sobre la Renta para las personas y empresas de más altos ingresos que, en lugar de pagar el 40% (que es la tasa máxima) tan sólo pagarán el 32%. ¿No es injusto un gobierno que se propone reducirle los impuestos a los que más tienen y aumentarlos a los que menos tienen? Entonces, ¿quién miente?

La Nueva Hacienda Pública no sólo es injusta y regresiva, también es confiscatoria y recaudacionista y propone un esquema de auditoría fiscal atentatorio a los derechos de los contribuyentes al obligarlos a usar máquinas de comprobación fiscal (que es como tener a Hacienda administrando el negocio) porque parte del principio de que todos somos evasores.

Es claro que la propuesta no pretende incrementar los niveles de actividad económica, lo que busca es aumentar los niveles de recaudación fiscal, resultado que no se lograría porque los efectos de la reforma serán perniciosos para la mayoría de los mexicanos ya que el incremento de los impuestos provocará recesión económica al propiciar la caída del consumo y de la actividad económica en general. Además esto provocará una reducción muy grande del nivel de bienestar de la población y ampliará los márgenes de pobreza.

Que triste que quienes esperaban el cambio con Fox se estén llevando esta terrible desilusión. Aquí mismo yo advertí que no habría tal cambio y algunos panistas hasta se ofendieron. ¿Que dirán hoy al ver que Fox nada más está repitiendo el esquema de gobierno de los últimos gobiernos príistas a los que tanto criticó y con lo que se ganó el voto de las mayorías?