LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

Hilario Barcelata Chávez

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INGRESOS PÚBLICOS Y RECORTES PRESUPUESTALES

8 de Abril de 2002

Los recortes presupuestales que lleva a cabo el gobierno federal y el estatal, son resultado, al mismo tiempo, de problemas de orden coyuntural y estructural que han determinado una recaudación de ingresos públicos inferior a la esperada y a la observada durante el año pasado.

Uno de los principales determinantes de los ingresos públicos, son los recursos generados por la venta de petróleo y sus derivados y este rubro es el que ha mostrado la caída más considerable. Los ingresos petroleros mostraron una reducción, en términos reales, de 15,522.8 millones de pesos (mdp) en el período enero-febrero, comparados con los ingresos que se obtuvieron en el mismo período del año pasado. Es decir, cayeron en un 34.9%. Esta reducción contribuyó a una caída en los ingresos no tributarios del sector público, que fueron menores en un monto de 39,609.4 mdp a los obtenidos en el período del año pasado. En este renglón, los rubros de mayor disminución fueron los derechos y los aprovechamientos que se redujeron en 30,874.3 y 8,507.6 mdp, respectivamente, influidos de manera determinante por la caída de los derechos por hidrocarburos y de los aprovechamientos por rendimientos excedentes, que provienen de la actividad petrolera.

Los ingresos tributarios, en cambio, han observado un comportamiento positivo, pues en el período enero-febrero la recaudación de impuestos fue superior en 16,075.8 mdp, a la del mismo período del año anterior, lo cual significa un crecimiento del 8.3%. Esto se debió, primordialmente al aumento en la recaudación del Impuesto sobre la Renta (ISR) y el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios que crecieron en un 7.4% y un 65.5%, respectivamente, en tanto que el Impuesto al Valor Agregado disminuyó en un 7.1%

Como es notorio, la caída de los ingresos y el recorte presupuestal que de ahí se deriva, es resultado de la gran dependencia que tiene el sector público de los ingresos petroleros, que provoca serios problemas financieros cuando los precios del hidrocarburo se reducen.

Sin embargo, hay quien opina que esta situación es resultado de la falta de una verdadera reforma fiscal, ya que se argumenta que los cambios fiscales de fines del año pasado no fueron suficientes para resolver la crisis fiscal del Estado. Sin embargo, los datos parecen desmentir esas versiones, ya que la recaudación tributaria, como ya lo mencioné, no sólo no ha disminuido, sino que, al contrario, se incrementó. Salvo en el caso del IVA, cuya recaudación cayó como resultado de un menor consumo nacional, pero con su comportamiento negativo muestra que, una reforma fiscal basada en el IVA no es una estrategia adecuada. Ello porque si consideramos que la tasa de este impuesto no se incrementó y, a pesar de ello la recaudación cayó, es muy probable que con una tasa más alta como se proponía, no se hubiera revertido esta situación debido a que habría inhibido el consumo aún más.

En consecuencia, los recortes presupuestales derivados de la caída de los ingresos, son resultado de una falta de diversificación de las fuentes de recaudación, pero también, y principalmente de una raquítica actividad económica que no permite que los ingresos tributarios crezcan al ritmo que se requiere.

El recorte presupuestal trae otra vez a la discusión la necesidad de una nueva reforma fiscal, lo cual es posible que sea necesario. Pero hay que ser cuidadosos en cuanto a cómo mejorar la recaudación, pues no sería válido que esta situación se utilice para justificar el incremento a las tasas de impuestos como el IVA que tienen un alto costo social.