LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

LAS FINANZAS PÚBLICAS EN MÉXICO. 1988-2006

Hilario Barcelata Chávez

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DIAGNÓSTICO FINANCIERO DE LA REFORMA FISCAL

19 de enero de 2002

De acuerdo con al Ley de Ingresos para el año 2002 que contiene todas estas modificaciones al marco legal de las finanzas públicas, los ingresos tributarios de la federación se verán incrementados en 73, 009 millones de pesos, en comparación con la propuesta presentada por el Poder Ejecutivo. Este incremento se dará gracias a al crecimiento que se espera en la recaudación de varios impuestos. En primer lugar se estima una recaudación adicional del ISR de 47,682, mientras que la recaudación adicional del IEPS será de 16,575.8 millones de pesos. Este último se incrementa particularmente debido a la creación de los nuevos impuestos, ya que el impuesto a las telecomunicaciones generará un ingreso por 3,830 millones de pesos, en tanto que el que se aplicará a aguas, refrescos y sus concentrados que usen fructuosa producirá un ingreso de 1,74 millones de pesos. Asimismo, la recaudación que se espera del nuevo impuesto a la venta de bienes y servicios suntuarios producirá un total de 8,751 millones de pesos.

Este incremento en la recaudación fiscal es 28% superior a la recaudación obtenida el año 2000 y 15.8% a la del año pasado, gracias a que el ISR crecerá un 25.1% y el IEPS un 23.7% con respecto al año 2001.

Esto representa un aspecto muy importante porque permite el fortalecimiento de las finanzas públicas ya que los recursos adicionales permitirán incrementar el gasto público para la atención de las necesidades sociales del país. Sin embargo, hay que considerar que los ingresos públicos totales se incrementarán menos que los tributarios, debido a que el rubro de derechos, sufrirá una disminución con respecto a la propuesta original del Ejecutivo por un monto de 23,354 millones de pesos. Esto significa que los primeros crecerán, en realidad, 52,659 millones de pesos, esto es un 9.9 % con respecto al año pasado, cifra considerablemente alta, aunque no suficiente para hacer frente a todos los compromisos del Estado Mexicano.

Otro aspecto que es necesario destacar es el incremento de la importancia de los ingresos tributarios en el total de los ingresos del Estado. Para este año, los impuestos generarán el 55% del total, lo cual significa una participación mayor con respecto a la observada el año pasado que fue del 48.9%. Esto se debe, fundamentalmente al incremento del ISR ya mencionado, que incrementa su contribución en el total de los ingresos tributarios, de un 41% que se observó en 2001 a un 44.% para este año. De igual modo se incrementa el ingreso derivado del IEPS que el año pasado representó el 18% del total de la recaudación fiscal y para este año se espera que alcance una participación del 19%.

Es importante señalar que los nuevos impuestos creados no representan una contribución muy grande a la estructura impositiva, a pesar del monto que alcanzará su recaudación. Así, el nuevo impuesto a las telecomunicaciones contribuirá con el 2.5% en el total de los Impuestos especiales sobre producción y servicios, en tanto que el impuesto a las aguas, refrescos y concentrados, sólo contribuirá con el 0.9%. En cambio el impuesto a las bienes suntuarios representará el 1.1% del total de los ingresos por impuestos.

Esta limitada capacidad de los nuevos impuestos, para incrementar los ingresos tributarios, señala la dificultad a la que se enfrenta el Estado mexicano para crear nuevas fuentes de recursos públicos. Particularmente cuando se intenta generar recursos a través de la creación de impuestos indirectos, es decir los que gravan el consumo de las personas, más cuando lo que se pretende es mantener cierta equidad en la aplicación de estos gravámenes.

De los datos observados también se desprende que las fuentes más factibles de ser gravadas, son las que están relacionadas con los grupos sociales de altos ingresos y que, en general, se puede incrementar más la recaudación optando por imponer gravámenes a quienes tienen mayor capacidad de pago, pues como se observó, la más alta contribución al incremento de los ingresos públicos se obtendrá de las modificaciones a la Ley del ISR, en un monto seis veces superior al monto de recaudación que generará el impuesto a los bienes suntuarios, que entre los nuevos, es el que más contribuirá. Es decir, si se toma en consideración que este impuesto se recauda en función al ingreso de las personas y siempre que se mantenga la progresividad de las tasas, entre más sea utilizado como fuente de ingresos, más se logrará que la base de los ingresos públicos la constituyan las contribuciones de personas de altos ingresos, es decir, quienes mayores posibilidades tienen de contribuir.

Lo que más llama la atención, es que este incremento de la recaudación del ISR no se obtendrá por un aumento de las tasas impositivas, sino, primordialmente a través de la implementación de un conjunto de cambios en la normatividad de los procedimientos fiscales y en los niveles de exención fiscal de que gozaban algunos regímenes existentes dentro del ISR. Lo cual será acompañado, por una reducción de la tasa impositiva.