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LA NATURALEZA DE LA RIQUEZA
Teoría económica complementaria

 

Alberto C. Sigales

UN EJEMPLO ILUSTRATIVO

Trataremos de mostrar distintas cifras teóricas, relacionadas con lo antepuesto, para ejemplificar la idea y para darle un soporte matemático.

Supongamos una pachamama con forma de isla, desierta de seres humanos, similar a tantas otras, habitable, aunque podría no serlo. Hace bastante tiempo se enviaron a ella a un grupo de científicos para que estudiaran las posibilidades de su explotación.

                                              

La isla fue estudiada con el objeto de analizar su riqueza, la extensión de su espacio vital, y su capacidad de explotación. Se lo hizo en un sentido tridimensional, no solamente superficial. Para ello se midió su superficie, resultando de 10 km², y se consideró que sobre ese territorio se apoya una pirámide invertida de aire, una “columna” atmosférica que se va ensanchando hacia arriba, hasta un límite impreciso, incluso infinito. Se tuvo en cuenta también que en ella se continúa dicha pirámide invertida y regular, pero cambiando sus integrantes, en general, al estado sólido (tierra y minerales), formándose un “cono” material que llega hasta el núcleo del planeta. No se agregaron ex profeso las aguas circundantes, para no complicar su estudio.

 

Esta representación piramidal tridimensional del diagrama da una idea de ese espacio vital, que contiene y representa una cantidad desconocida de riqueza potencial, que la representaremos con una  , cuya magnitud es enorme, tanto que se puede decir que tiende al infinito. Esa riqueza  era en aquel momento, antes de la llegada de los científicos, igual a una cifra que llamaremos riqueza natural  .

Q = X + R

Esta cifra   se conforma a su vez de dos componentes de magnitud también desconocida y diferenciados: una riqueza  , que por razones históricas, técnicas o tecnológicas, aun es inaccesible al hombre o que todavía no tiene o no se conoce su valor de explotación, y una riqueza propia  que puede ser accedida inmediatamente por la humanidad para ser utilizada en su beneficio.

Vemos así que si la magnitud de   puede considerarse que tiende al infinito; la magnitud de   también lo será, en tanto que para   (aunque su magnitud no es la de  ), tanto su explotación concreta como la potencial, en manos del hombre ambas, pueden llegar a ser tan grandes como la propia  .

La riqueza   actualmente accesible para el hombre, se conforma a su vez de dos integrantes: la riqueza  , (los “recursos naturales”, de donde el hombre toma sus materias primas) y la riqueza  de origen humano o artificial, conformada por los bienes que han sido o serán producidos por el propio hombre a partir de  . Ambos integrantes de   pueden explotarse, únicamente, mediante la actividad creadora y transformadora fundamental del hombre (la llamaremos  ), entendida como conjunción de trabajo y conocimiento, la que está en acción permanente.

                                  

Antes de la llegada de esos hombres a la isla, las variables  y  tienen una magnitud nula, esto es, valen cero, porque solamente existen donde está el hombre. Pero el día en que ellos llegan el estado de riqueza de la isla cambia en forma evidente. A la riqueza   (la riqueza natural propia de la isla, de la que el hombre puede hacer uso) se le agregó una riqueza nueva, la riqueza total  , que es el resultado de la capacidad  humana de aumentar esa  en una nueva  (llamémosla  ) y la de transformar una parte de  en una riqueza  enteramente nueva (llamémosle ), que sólo el hombre puede aportar. Ahora  y  son valores positivos distintos de cero.

                       

                       

 es la riqueza total que el hombre puede crear y usar desde la isla   es la riqueza natural total de la zona que el hombre habita   representa lo que comúnmente se llaman “recursos naturales”   es riqueza artificial, todo bien o producto material hecho por el hombre  es la totalidad del esfuerzo humano, físico e intelectual: el trabajo social

 (No olvidemos que por ahora todas son incógnitas.)

A medida que los científicos se van instalando también lo hacen sus componentes  , sus equipos, que se van integrando al suelo de la isla, en forma de viviendas o de puestos de observación, incluso de aparatos de diferente tipo, que fueron “importados” por ellos desde su país de origen. Al pasar un tiempo relativamente corto, estos componentes se integran definitivamente al paisaje de la isla, por lo que ya no son valores potenciales incógnitos sino que integran la riqueza artificial  , definitivamente. Su magnitud, finita, podrá siempre calcularse día a día, hora a hora.

Los descubrimientos que realizan los científicos demuestran que esa isla tiene posibilidades varias de explotación. Su biodiversidad es potencialmente buena, y posee recursos minerales interesantes. Inclusive se puede explotar algunos tipos diferentes de cultivo. Puede y merece ser habitada. Aconsejaron su colonización, debido a que la variable  , componente de  , representa una cifra significativa.

El hombre podrá recurrir a ella como un “capital” inicial muy interesante, casi inagotable. Esta conclusión nos confirma algo de una importancia fundamental: la riqueza (el “capital”) existe previamente a cualquier actividad.

Alcanzado el presente, nuestra isla hoy posee 100 habitantes.

Durante la ocupación y colonización humana, la isla necesariamente sufrió destrucción de parte de su riqueza natural  , conformadora de  . Se eliminó parte de su paisaje, pero fue suplantado por otro, artificial, cuyo valor es fácilmente calculable. Así, parte de  se transformó en  , mediante el trabajo representado en  , aumentando  su magnitud. Se mantuvo así una igualdad relativa del su valor de  , porque a pesar de que se disminuyó el valor de  , se aumentó el valor de  . Es más, posiblemente creció la magnitud de la propia  , al seguir desarrollándose la sociedad isleña.

De la tierra se tomaron piedras, árboles, agua, e incluso vida silvestre. Se le extrajo riqueza que fue utilizada en provecho de sus nuevos habitantes.

Repasemos. Hubo un “capital inicial” natural de valor incógnito que el hombre lo transformó en artificial y medible (viviendas y alimentos, fábricas y comercios, escuelas y hospitales), integrantes del módulo  , de una magnitud

o valor precisos. Aquí aparece otro concepto fundamental, puesto que no sólo demuestra la posibilidad potencial del hombre en acceder a la totalidad de la riqueza propia  de la isla (porque  ), sino también que es únicamente ella (la naturaleza) la que permite concretar en bienestar general toda su propia actividad vital (abrigo, alimento, esparcimiento, etc.).

De sus habitantes hubo quienes tomaron una parte de  como “capital” inicial en forma de un pedazo de tierra, transformándolo en granja, en “fábrica” agrícola de producción artificial de vegetales y de animales, mediante la destrucción cierta de riqueza  , con el objeto de crear bienes de tipo  , y la consecuente reposición de la propia  (todo ello realizado mediante su actividad  ). De allí concluimos en que una parte de  se destruye, pero mediante su trabajo de reposición, el hombre la restituye y la aumenta, pero que (también y a la vez) crea nueva riqueza, que antes no existía. Este es otro concepto básico: por eso el trabajo  es creador y transformador, es un multiplicativo, es un factor multiplicador de ambas riquezas.

                                              

También se construyó una carretera (algo netamente artificial), cuyo costo total fue de una cantidad   (en el que se incluye la extracción de terrenos  ). Esa magnitud   pasó a conformar el valor de  en forma directa. Decimos que la riqueza  aumentó una cantidad igual a  ; o que  aumentó una magnitud  (porque a través de  esa cifra pasa a integrar la riqueza propia  de la isla). Hemos visto la transformación de un costo social   en un beneficio social  . Pero esa “metamorfosis” sucede solamente al concluirse la obra y al empezar a ser utilizada por quienes la necesitaban, pues ese fue el fin para el que se la construyó. Es en ése momento en que ya no hay un “costo”  , sino que existe un aumento de la riqueza propia en una magnitud igual a  , pues ha llegado al benefactor y éste la transformó, al usarla, en un bien con valor social. Mirémoslo matemáticamente:

                                                     

Este es otro concepto fundamental, que a su vez explica por qué llamamos benefactor al que se conocía como consumidor: el usufructo o consumo de un bien -que sólo él puede efectivizar-hace que su condición de costo individual sea transformado en beneficio social. Lo que siempre es un costo individual para el benefactor, por intermedio de él, y sólo por él, es transformado en beneficio social, en aumento de la riqueza social, de  a  .

Este mismo concepto explica por qué el ciclo económico de un bien cualquiera, solamente es beneficioso cuando se completa, cuando se finaliza, cuando se cierra, y esto sucede, únicamente, cuando ese bien es accedido por el benefactor: ese fue el objeto de construirlo o producirlo.

Basándonos en el conocimiento de que con la riqueza propia  de esa isla se deben satisfacer las necesidades materiales (en forma directa o indirecta), de todos sus habitantes –de otra manera no tendría razón vivir en ella-, y que éstos pueden hacer uso de esa riqueza mediante su actividad  (única forma de generar nuevos valores de  y reponer los valores  consumidos), la actividad humana cumple con el ciclo económico; proceso que en sí mismo representa qué han hecho de bueno los habitantes de la isla. Vemos entonces que sin  , el trabajo social o actividad social o energía social, nada de esto es posible. Por eso tendríamos que definir un valor concreto para esa variable

Como el trabajo  del hombre –que implica el uso de su esfuerzo, su habilidad y su conocimiento en una unidad inseparable-no sólo hace la transformación de  en una nueva  (en  ), sino que puede y debe reponer lo tomado de la propia  , con lo que el valor cuantitativo de aquella  inicial será igual (aunque es preferible que sea aumentado) al final del ciclo económico, en  :

                                                             

                                                         

Por lo tanto, el valor inicial de  (aquel  ) fue aumentado a un valor   =   , en una magnitud positiva de ( ), confirmando que mediante su trabajo  se ha aumentado el ya enorme valor de  , tal que

 .

                                               

A primera vista pareciera más objetivo decir   =   , dándole el valor de aquella diferencia ( ) a quien realmente la produjo: el trabajo social. Así, el trabajo del hombre iría tomando un valor mayor cada vez. Pero sabemos que éste está íntimamente relacionado a la cantidad de habitantes y su capacidad productiva, cuyas magnitudes pueden considerarse constantes dentro de un período prestablecido (un año por ejemplo), por lo que en realidad es mejor observar ese aumento de valor en los frutos de dicha capacidad, que no son otra cosa que los bienes producidos, que se representan en los nuevos valores agregados a  y  (las cifras  y  ).

Esto significa que el valor del factor  es un valor generalmente positivo no fácil de calcular, pues es variable y variante, ya que modifica el valor numérico de las variables que maneja y a sí mismo. Debemos decir ahora que no es ninguna novedad que el trabajo  del hombre no sólo transforma riqueza, sino que a su vez y conjuntamente genera riqueza nueva, que antes no existía. No obstante, lo realmente importante es la demostración de que

mediante su trabajo social , el hombre es capaz de aumentar la riqueza de la tierra que habita y de la sociedad que conforma. Entonces,   es lo que algunos llaman “valor del trabajo”.

Agreguemos que existe un “trabajo”  negativo. Un multiplicador negativo, por lo tanto perjudicial. Es aquel que disminuye los valores de  y de  , en definitiva de  : la guerra es el más obvio, pero también lo es la extracción sin reposición (la explotación de “recursos no renovables”) y la apropiación de riqueza sin su creación o reparación (la especulación, el robo etc.). Cualquiera de ellos daña a alguno o ambos sumandos  o  . Si   < 0:

                                   

Dijimos que la magnitud total de  es desconocida, en tanto la riqueza  que la conforma, es la riqueza natural directamente accesible por el hombre, los “recursos” naturales. Lo que tomamos de nuestra tierra es una cifra conocida pero no infinita, aunque el hombre puede y debe al menos mantener su valor absoluto para que (cumpliendo el ciclo), no exista un daño o perjuicio a su naturaleza. Vemos también que  es la riqueza artificial, producto humano, que también es finita, aunque crece continuamente. Por lo tanto digamos que sus valores pueden despreciarse (en un momento dado, principalmente al inicio de la colonización), en comparación a la magnitud que puede tener  en ese mismo momento, quedándonos así dos incógnitas que cumplen:


 

 

                                                                   

Esto nos asegura que el valor de  , aunque finito, es también un positivo muy grande, pudiendo tomar cualquier valor entre 1 y  , lo nos otorga la posibilidad de atribuirle un valor que consideremos oportuno, en forma arbitraria, pudiendo ser enorme, tan grande casi como el de la propia riqueza total   que el hombre puede disponer. De esa manera le daremos al trabajo social de los habitantes de la isla, representados en  , un valor en cifras concretas lo suficientemente alto como para considerarlo apropiado y justo, tanto sea para reconocer el esfuerzo realizado por la sociedad como para facilitar la satisfacción de las necesidades de cada uno de sus habitantes. Lo haremos, porque esto último es el objetivo real de la economía.

De esa forma, en dicha sociedad como en otra cualquiera, el valor de  (el trabajo social), es el crecimiento económico necesario y suficiente, la riqueza social a generar para alcanzar un bienestar mínimo que debe pertenecer a todos.

Pero esas variables que manejamos no sólo nos dicen explícitamente lo que representan, sino que también nos dicen lo que no representan. Desde esta perspectiva vemos claramente que no interviene el dinero; que éste sólo es, o puede ser, una manera de medir la riqueza social  , la natural   y por ende, del ingreso  ,(que es el ingreso individual mínimo del período que se defina).

El trabajo  (que es pura y únicamente humano, que es el “factor hombre”), y la riqueza total  (que éste utiliza, transforma y genera), han de representarse mediante un patrón de medida. Dicho patrón bien puede ser el dinero, pero también puede ser otro cualquiera. Esto nos demuestra claramente que la riqueza de la isla y el trabajo de su gente no se conforman del dinero; que no lo necesitan para demostrar su existencia: son independientes de él. Reconocemos así otro concepto fundamental: los llamados “factores productivos” no son más que “tierra” y “trabajo”, sin “capital” alguno.

Vemos que el dinero en sí mismo no conforma ninguna de las ecuaciones que hemos utilizado; solo es (o puede ser) el patrón con que se mide su resultado. A este patrón de medida (como exige cualquiera de ellos), le daremos una definición precisa y clara (más adelante, en un capítulo exclusivo) que deberá ser considerada como la definición de cualquier otro patrón de medida y comparación.

Al factor  se lo ha denominado como beneficio, renta, producto (dentro de otras nominaciones), pero para el ciclo económico es más correcto y preciso llamarlo riqueza social o ingreso social general. Hemos visto que puede ser definido, cuantitativamente, a través de una cifra lo suficientemente grande como para que pueda ser distribuido entre todos los habitantes  que lo generaron, y así cumplir con el objetivo de que ninguno de los hombres que lo crean (y que por lo tanto deben poseerlo), pase ninguna necesidad. En condiciones normales,   y   poseen un valor que siempre va en aumento.

Lo fundamental a tener en cuenta es que lo antedicho demuestra que el crecimiento económico de una población es independiente del “capital” monetario; sólo depende de la población en sí misma (uno de los “recursos” naturales), y de su capacidad de crear, transformar y reponer riqueza. O sea que el crecimiento económico o desarrollo general sólo depende de la riqueza natural propiamente dicha, de la cantidad de habitantes y de la conjunción de su capacidad de trabajo productor-reponedor y de su actividad consumidora­reponedora. En definitiva, depende del cumplimiento estricto del ciclo económico.

El dinero recién aparece cuando decidimos utilizarlo como patrón de medida de la riqueza, cualquiera sea la naturaleza de ésta (individual o social, natural o artificial):

                                                             

La magnitud del factor   se halla multiplicando el ingreso mínimo   (mínimo, individual y periódico) por la población,  .

Dijimos que ese ingreso  , es un mínimo esencial que cada ser humano puede y debe poseer, individualmente. Hoy está semi definido y se le llama costo de vida o canasta básica, pero no ha tenido una definición convencional precisa, por lo que lo estableceremos (en forma arbitraria y para que sea entendible para todos) en una cifra de, digamos, 1000 dólares estadounidenses mensuales por cada habitante de la isla ( = 12.000 anuales), que a partir de ahora le llamaremos ingreso natural, quedando establecido que es un “piso” por debajo del cual no puede ubicarse el ingreso o salario de nadie. Todos y cada uno de los salarios están en o sobre aquel  . Como vimos en las definiciones, todo habitante integra esa población, sin importar la edad, “productiva” o no. Esta riqueza mínima, ese ingreso natural anual de toda la población, lo representamos entonces como la variable  , para ese período dado.

Como el valor del factor  es el producto de multiplicar la cantidad de habitantes (   = 100) por el ingreso natural de cada uno ( = 12 mil), dicha cifra ha de representar, por definición y como mínimo, todo el trabajo de la sociedad isleña, pero también debe representar, necesariamente, la riqueza mínima anual que ese espacio vital tendrá que generar y poseer (en su naturaleza y en la capacidad de su población) para que todos sus habitantes puedan tener un ingreso natural digno, que les permita ir satisfaciendo todas sus necesidades. Esto es:

                      

De aquí se deduce que la riqueza total  , accesible, transformable y aumentable por el hombre, será siempre un valor positivo mayor que el propio trabajo de él y de su ingreso  (por exagerado que éste pueda parecer); será mayor que el ingreso de la población  que la genera y disfruta; será mayor que el producto de ambos (a pesar de que para mantener el rigor matemático hemos incluido el signo de igual). ¿Por qué aseguramos que  es siempre mayor? Porque si   (el ingreso total de la sociedad) es tan alto como para que tienda a igualar el valor de  , su propia condición de creador de nueva riqueza, (definida y demostrada anteriormente), hace que  aumente a  , lo que demuestra que  nunca alcanzará a  . Ya hemos dicho, además, que en condiciones normales,   y   poseen un valor que siempre va en aumento. Sólo existe una condición: si y sólo si se cumple con el ciclo económico. Esto es, si se cumple con la reposición –en sus dos formas-de la riqueza extraída.

                                                                    

El valor de   (la riqueza artificial integrante de  ), también es cuantitativamente representable. Se obtiene su magnitud mediante la suma de los bienes elaborados, construidos, industrializados, que fueron o seránconsumidos o usufructuados por los habitantes. Éstos produjeron dos tipos nuevos de bienes artificiales: los bienes duraderos y los bienes perecederos. Los bienes duraderos (carreteras, escuelas, fábricas, casas, puentes, etc.) pasan directamente a formar parte del paisaje; se suman completa y directamente al módulo   (forman parte de  ) al ser usufructuados por loshabitantes (los bienes no perecederos no se consumen). Éste nuevo valor de  pasará a la riqueza propia  de la isla, aumentándola.

Los bienes duraderos son los integrantes obvios de  . Los bienes producidos por el hombre de carácter perecedero pueden o no ser integrados a la riqueza artificial. A pesar de que ellos son artificiales, su condición de perecederos permitiría, a quien lo quisiera, considerarlos como “naturales”, pues dichos bienes son los que se consumen. En realidad ninguna de las dos posiciones modifica el resultado.

Si se quiere, esos bienes de carácter no duradero forman parte, inicialmente, de  . Esa situación se mantiene mientras están a la venta y no son consumidos. Pero cuando son adquiridos y consumidos por los habitantes, pasan de ser  (producto del trabajo del hombre) a ser  (se reintegran a la naturaleza), formando parte de la variable  y aumentándola. Se repone así, en parte, la extracción que se le efectuó originalmente a  . Esta situación es más directa si se considera a los bienes perecederos como riqueza  .

Recién al volver a “sembrar” la riqueza natural destruida (los componentes  consumidos en la producción de bienes  ), es cuando se cumple con la necesaria doble reposición. De esa manera se mantiene el valor numérico original de  ; éste valor es relativo, pues posiblemente será mayor que el original, pero necesaria y decididamente no es menor que el inicial.

Si no sucede ningún cataclismo natural o artificial, vemos que   (lariqueza natural), está siendo modificada continuamente por el hombre. Éste la destruye y la repone, pero si con su actividad no logra un crecimiento efectivo de ella sino un equilibrio, la actividad social del hombre, en términos generales, siempre tiende a superarlo.

 Con la riqueza artificial  sucede que, concluyentemente, siempre va subiendo a medida que se trabaja; toda actividad productiva del hombre genera, incesantemente, bienes artificiales.

Concluimos que (como  ) la riqueza propia  de la isla también va aumentando, y (como  ) la riqueza social total es también aumentada.

¿Qué pasa con el crecimiento poblacional? Éste es un tema que preocupa a muchos, incluyéndonos. Pero veremos que no es un factor más que relativo.

Si sucede un crecimiento racional de la población  a una población  , el trabajo de las generaciones anteriores les asegura un ingreso   suficiente (igual o quizá mayor que el de ellas mismas), al que se les sumará en un futuro inmediato el aumento del propio trabajo social   generado por ese aumento a  de la población, que volverá a aumentar el valor de  , con la misma condición de siempre: si y sólo si se cumple con el ciclo económico. Esto quiere decir, nada más y nada menos, que si el ciclo es cumplido no existen límites para el desarrollo.

Como corolario de esto podemos aseverar que, con la condición necesaria y suficiente del cumplimiento del ciclo económico:

1-se puede lograr el desarrollo ilimitado

2-cada sociedad humana puede no sólo alcanzar su objetivo primario de que no haya más necesitados ni necesidades, sino que esto implica la desaparición de la pobreza en un período que podríamos llamar de inmediato, en términos sociales.

3-que no haya clases poseedoras y desposeídas, sino que el disfrute de la riqueza puede universalizarse ilimitadamente.

4-además, considerando a la actividad humana como la conjunción de producción y consumo, los recursos que se tomen de la naturaleza serán en su mayor parte repuestos, evitando el agotamiento de las reservas naturales.

5-y que el dinero es la herramienta que se utiliza como patrón de medida de la riqueza y no depende de ella (así como el metro no depende de la distancia ni el litro del volumen); se demuestra que no se necesitan “capitales” monetarios que inicien o mantengan la economía, sino que éstos se derivan directamente del cumplimiento del ciclo, que lo hace independiente de los individuos y las clases, que no es propiedad de nadie sino una medida de la riqueza de todos. Representa y se basa en el valor de . Es el indev.

siendo # una magnitud, un número, una cifra. Más adelante definiremos una macro-unidad relacionada al indev, el granindev, usada para calcular los valores macroeconómicos.

Vemos que el crecimiento de la población no depende de la economía en sí misma, ni tampoco a la inversa: la economía no depende del crecimientovegetativo. Éste depende de que la economía cumpla o no con el ciclo económico, a igual que ésta depende de que la población lo cumpla o no. Podemos decir que incluso si esa isla fuera un simple peñasco, o un islote de arena (una isla con escasos recursos naturales), su riqueza propia  puede ser utilizada por un número  de habitantes íntimamente relacionado a ella, con las mismas posibilidades que cualquier otra sociedad que se ubique en un lugar de mayor riqueza: vemos así que el número de habitantes de un lugar está más relacionado con la riqueza natural de la zona que eligieron para vivir que con el consumo que realizan de ella; el número de pobladores depende del uso que hagan de su riqueza natural y de la reposición de lo que desde ella extraigan.

Vemos también que, aunque la variable  , la población, es fundamental, de la que depende el ingreso general  y por ende el individual  , su magnitud se torna relativamente despreciable si se cumple siempre con el cicloeconómico. Éste nos indica que la riqueza total depende del valor del factor  y del trabajo social  , y si éste hace que  y  siempre aumenten, el valor de  , la cantidad de habitantes, adquiere una importancia relativa, para desgracia de Malthus y sus seguidores.

No es difícil imaginarse una pequeña chacra o una fábrica como si fueran una “isla” similar a la de nuestro ejemplo. El valor de su riqueza   depende de los valores de   y de  , los cuales pueden ser manipulados (explotados y conservados) concientemente por sus responsables. La cantidad y calidad de conciencia que posean puede medirse a través del nivel de cumplimiento del ciclo económico que las involucra.

Es obvio que una tierra árida no genera las mismas posibilidades que una tierra fértil, pues se torna más dependiente del factor  , más dependiente del esfuerzo y el conocimiento de sus habitantes. Pero la realidad nos muestra que un país árido como Kuwait o tropical como Haití, incluso el planeta Marte o la luna, tienen cada uno su propio valor  lo suficientemente alto como para cumplir, mediante un  específico, con el bienestar general  de un grupo  de habitantes íntimamente relacionado a esa riqueza; esto es, permiten aplicar cada uno su propio ciclo económico.

¿A cuánto puede llegar el valor de  , la riqueza accesible?

Esa riqueza se halla mediante la fórmula  . Imaginemos cual puede ser el valor de  , por ejemplo, en la manzana donde está nuestra casa.

Sumemos mentalmente los valores de cada uno de lo bienes muebles (sillas, camas, mesas, cacerolas, etc.) y de los inmuebles (casas, edificios, aceras, columnas, etc.) que están ubicados en nuestra manzana. A esa cifra la multiplicaremos por el número de manzanas de nuestra ciudad. Al número obtenido lo multiplicaremos por la cantidad de ciudades similares que hay en el país, y así sucesivamente. ¡Es una cifra enorme!. Así, para imaginarnos cuán grande es el valor de   no necesitamos calcular el valor de nuestros recursos naturales  .

¿Cuál puede llegar a ser el valor de  , la riqueza social general?

El valor de esa riqueza se calcula usando la fórmala   que también puede representarse como  . Para continuar con el ejemplo anterior, sólo tomaremos una parte de esa fórmula, la parte  la que nos habla de la riqueza artificial; descartamos la natural. ¿Qué nos dice ese producto ? Él nos habla de la riqueza artificial y del trabajo que se utilizó para generarla; el resultado   de ese producto nos muestra cuánta riqueza social se ha generado, magnitud que coincide con la que se necesita para lograr el bienestar de toda nuestra gente. Sabemos también que

 . Imaginemos entonces cuán grande puede llegar a ser el valor de la riqueza  , si ese valor se logra al multiplicar el ya demostrado enorme valor de   con la población   y con el ingreso de cada habitante  .

Vemos también que si se cumple con el justo concepto de que el avance del conocimiento (de la ciencia, de la tecnología, etc.), es monopolio de toda la humanidad e inacabable, y que pertenecen e integran el valor de   (el factor que multiplica y aumenta la riqueza propia  ), se hará que aumente también el valor de la riqueza total  . Por su intermedio se irán tomando partes de aquella variable   (descrita al comienzo mediante la ecuación que definía la riqueza natural  y que englobaba lo aún desconocido), lo que aumentará aún más el ya enorme valor de la riqueza propia  . Si se mantiene en buenos niveles a la enseñanza y a la educación, la riqueza   crecerá de una manera que tiende al infinito, pues se dirige hacia el valor de la variable infinita  , a medida que se perfeccione el conocimiento humano, el avance y desarrollo de la humanidad, aumentando también la propia riqueza total  , la riqueza de la zona y de todos sus habitantes. Claro que esto necesita que se cumpla con el ciclo y se deje de considerar al conocimiento como integrante del “capital”. Y no es difícil hacerlo: el “capital” no forma parte del ciclo económico.

Quizá esté de más, pero digamos que la isla de nuestro ejemplo puede representar a cualquier campo, comarca, provincia, país o continente. Pero que en realidad representa, decisiva y finalmente, al planeta entero que habitamos.

Finalmente, el ciclo económico es lo único absolutamente necesario de cumplir y hacer cumplir. Con su cumplimiento nunca se llega a la disminución crítica de los “recursos” naturales. Por su intermedio se puede alcanzar el tan ansiado desarrollo o crecimiento ilimitado. A través de él se alcanza el crecimiento sustentable, sostenible, conservable, el que, como su propia etimología lo indica, sólo puede darse en forma natural.

El siguiente diagrama nos muestra el aumento de la riqueza, de  a  ’, el crecimiento de los módulos  y  y del ingreso natural social por habitante   en el

período anterior y el actual, que sólo se logra mediante -y como resultado-del trabajo social: el factor

                                          

 

 


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