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LA NATURALEZA DE LA RIQUEZA
Teoría económica complementaria

 

Alberto C. Sigales

INDEVALUABLE, PREVISIBLE, CONSTANTE, CONSECUENTE

El indev cumple la misma función que el dinero, por lo que también es dinero. Mantiene la misma forma (billetes, monedas, tarjetas, cheques, etc.) pero diferente contenido. Esa palabra, “dinero”, tiene hoy tal grado de fetichismo que da cierto escozor el utilizarla para nombrar algo tan diferente: el indev es “otro” dinero, es en sustancia un nuevo dinero. Por eso le hemos dado este nombre que, ojalá, no sea el definitivo.

Tal como cuando se utiliza una balanza como instrumento para equilibrar pesos conocidos con el peso desconocido de otro objeto, de esa misma manera es como se usa el indev. Una pesa es un cuerpo con una magnitud de masa conocida y ella misma es una representante de lo que mide: es un cuerpo con peso en sí mismo. El indev es una moneda que “pesa” una magnitud de riqueza conocida y él mismo representa una porción de la riqueza que mide. A su vez, cada pesa siempre tiene el mismo peso, sin importar la masa del objeto a comparar, ni cuántas de ellas sean necesarias para equilibrarlo; el indev siempre “pesa” lo mismo, sin importar la cantidad de ellos que existan o se usen. Una pesa no pierde masa (no se “devalúa”) por más cantidad que haya en el cajón o se usen en la balanza. El indev tampoco. Es más, una pesa puede ir perdiendo una poco significante masa con el correr del tiempo; el indev, sin embargo, va aumentando su valor intrínseco día a día.

Es la unidad con la que se mide la riqueza de una sociedad. Para clarificar esa función de patrón de medida, compararemos su entidad con la definición del metro, que en 1983 se definió como la longitud del espacio recorrido por la luz en el vacío durante un intervalo de tiempo de 1/299.792.458 de segundo; el indev se define como un submúltiplo del ingreso natural mínimo anual por habitante (el que hemos estado nombrando como patrón  ); se representa como una gran unidad, una unidad macroeconómica que denominamos granindev; definimos también otra unidad de uso más común, de uso cotidiano o microeconómica, que se representa 1/3650 de un granindev; como la décima parte de lo que un hombre debe obtener por día para alcanzar un bienestar mínimo. Otra forma de establecer el indev es diciendo: un habitante debe recibir 10 indevs por día para alcanzar una vida digna, que le permita ir satisfaciendo sus necesidades primarias; esa cifra, a lo largo del año representa un granindev. Hemos utilizado y seguiremos usando la palabra indev indistintamente para referirnos a una u otra de dichas unidades.

El metro mide distancias, el indev mide riquezas. Mientras que para la definición del metro se utilizó la distancia que recorre la luz en el vacío durante un período definido, para el indev se usa la magnitud de la riqueza que una sociedad debe generar y poseer para permitir el bienestar mínimo indispensable de un habitante durante un período definido. La unidad cotidiana establece ese período en un día; la gran unidad lo establece en un año.

 Quizá puede parecer inapropiado el uso de la palabra bienestar en la definición dada. No se debe a imprecisiones atribuibles a esta teoría, sino a inexactitudes de las habidas. Nunca hasta ahora se había llegado a una definición precisa de cuánto es el ingreso que necesita una persona para, sin que su magnitud sea exageradamente alta o baja, pueda darle la posibilidad o la seguridad de no pasar las necesidades más elementales. Y, justamente, a esto mismo es lo que llamamos bienestar: a la posibilidad y seguridad de nopasar necesidades. Éstas ya fueron y están definidas: son aquellas faltas materiales que sufre un grupo de personas mientras que otro grupo las posee

o disfruta.

No obstante, aún no definimos la magnitud de ese mínimo. Y en esta última palabra es donde pesa la precisión de tal definición. No dudamos que definir este mínimo puede llegar a parecer arbitrario, tanto como lo puede ser el intervalo de tiempo de 1/299.792.458 de segundo utilizado en la definición del metro. Pero los científicos no le llaman arbitrario, sino convencional. Por eso diremos que, convencionalmente, hemos definido a un indev diario con un valor igual a 3,40 dólares estadounidenses actuales, de inicios del año 2003, que para algunos puede parecer exageradamente alto, mientras que será escaso para otros. Lo mismo exactamente sucedería si ese mínimo se estableciera en 1,40 dólares o cualquier otro monto. Nosotros hemos llegado a la conclusión –no arbitraria-de que el valor más apropiado de equivalencia debiera ser de 34 dólares estadounidenses del año 2003, diarios por habitante, y que estos han de representar 10 indevs. Así, cada habitante recibirá un ingreso natural de 3650 indevs anuales; ése es el valor del patrón I. Esta cifra le da valor a la unidad macroeconómica, que se representa por una i mayúscula o como gi, por su nombre de granindev.

Así, decimos que cada habitante, sin importar diferencias de ninguna índole, debe recibir 10 indevs diarios, como mínimo, para garantizarle el bienestar. Esa cantidad diaria, de carácter individual se transforma en anual al multiplicarla por 365, generando así aquella otra unidad (ya de carácter social), que es la utilizada para el cálculo general de la economía. El granindev queda establecido de esa forma como una cifra fija, rígida, inmodificable, que no acusa ni recibe los posibles aumentos de la otra unidad, la común. Si la sociedad que aplica este sistema decide hacer una variación del ingreso natural por habitante (por ejemplo, una aumento de 10i a doce indevs o una disminución a 7i diarios) este hecho no modifica en absoluto el valor que 1I o 1gi representa: siempre seguirá representando 3650i por cada habitante. A través del granindev es como se calculan y comparan todos las cifras de la economía en términos macroeconómicos, regionales o nacionales.

Un granindev es, entonces, el valor anual del bienestar de un ser humano. El valor del dinero se concreta en el hombre. Si un bien cualquiera tiene un precio de venta (costo de compra) de 2I, al aprehender esa cifra estamos concretando el concepto de que ese bien tiene el mismo valor que el bienestar anual de dos habitantes de carne y hueso. O de otra manera, si una mercancía tiene un costo social de producción (precio) de 10i, su valor es el mismo que el bienestar diario de una persona.

En cuanto a los montos precisos que se quieran distribuir entre la gente, la última palabra la tiene cada sociedad. Quizá una de ellas considere que al principio sea necesario estipular ese ingreso diario en 5 indevs, para irlo aumentando a medida que la economía se consolida. Quizá otra considere que al principio sea necesario entregar a cada benefactor la cantidad de 12 indevs, porque tal vez esa cifra se ajusta más al nivel de vida ya alcanzado por su población. Ambas posturas pueden después reacomodar ese ingreso mínimo. Pero para nosotros, lo importante es darle al indev una definición convencional: un indev es la décima parte de lo que un habitante debe ganar por día para alcanzar un bienestar mínimo; un granindev es equivalente a 3650i, siempre, sin importar la magnitud del ingreso natural diario establecido.

Hoy en el mundo existe una enorme variedad de “bienestares mínimos”, pues estos están relacionados al nivel de los precios y al poder adquisitivo de cada país; al costo de vida o nivel de vida de cada uno de ellos. Aquí mismo vemos una de las nuevas posibilidades que nos brinda el indev: la capacidad de comparar entre esos diferentes “bienestares mínimos”, al utilizarlo como patrón de medida y comparación, su función principal.

El ingreso natural individual diario (el que se mide en indevs) puede ser variado: aumentado o disminuido; no puede variarse, sin embargo, el valor del factor  , el ingreso natural social anual (el que se mide en granindevs) bajo ningún concepto. Así, cada sociedad le dará una definición precisa y determinante –la oficial-a ese ingreso mínimo individual, según el resultado de sus cálculos o a la conclusión económico-política a la que se llegue mediante el uso de las variables de su propia riqueza natural, según las de su capacidad de trabajo social, el número de habitantes que la integren, y demás factores que quieran considerarse. El indev (la unidad común) permite que, una vez definido, exista la posibilidad de variarlo, de adaptarlo a las nuevas condiciones económicas. Pero no es necesario variar el monto del granindev (la unidad macroeconómica), pues es tan inútil como variar la masa del kilogramo, o la longitud del metro mientras están en uso. Digamos claramente que no tiene sentido hacerlo, puesto que si se necesita variar el ingreso natural individual, su monto podrá disminuirse a 8 o cinco indevs diarios, o aumentarlos a 13 o quince, o la cifra que sea. Nada de eso modifica el valor de la unidad macroeconómica: el bienestar anual de una persona.

El indev es así un patrón de medida, fijo, como debe ser. A través de él se calculan los valores de todos los módulos que componen la fórmula del ciclo económico por período:  . Esa cifra  es la que nos indica cuánta riqueza posee el país o la zona en cuestión en un período dado. Y ése es el respaldo concreto, determinado y específico de la nueva moneda; la magnitud de   representa el “capital” con que empezaremos a mover toda la economía, el que nos permite asegurar que los sueños del hombre ya no son imposibles.

 Ese respaldo confirma su indevaluabilidad, la que asegura su estabilidad y la posibilidad de acrecentar cada ingreso natural período tras período, puesto que los módulos que componen la fórmula siempre van aumentando.

En tanto que utilizaremos la fórmula en la forma más sencilla  (uno de los factores de la fórmula anterior) para calcular el estado de la economía en una forma más frecuente.

Cuando se suma o adiciona la cantidad de habitantes de una zona a la de su tierra cultivable, de sus minerales extraíbles, de pesca explotable, de aire respirable, de agua bebible, a los seres que hoy la habitan y a los nacimientos de todo tipo de ser –humano, animal, vegetal-que existen en un momento dado en una zona dada, se obtiene la riqueza natural, el módulo  , el “combustible” del motor de la economía. “Combustible” que se consume y quedebe reponerse. Ésa es una cifra perfectamente cuantificable, medible,comprobable. Ésa cifra es la riqueza original, el respaldo inicial, el basamento esencial de la riqueza. Y del indev, que en ella se apoya y descansa. Representa el “capital” primario de toda la economía humana, verificado y verificable sin la necesidad de usar artificios o ardides de ningún tipo.

Conjuntamente, a esa cifra primaria se le suman las cantidades que representan la parte artificial de la riqueza (el módulo  ); ella se conforma de toda la riqueza que creó anteriormente el hombre y la que está creando ahora mediante su actividad permanente, que no descansa. Toda mercancía o producto o materia prima, integra en el presente éste módulo  , sin necesidad de distinguirlas entre duraderas o perecederas, hasta que llegue el momento mismo de su adquisición por parte del benefactor. Cuando él las adquiere y las consume o usufructúa, es cuando toman la forma final de integrantes de  o de  , respectiva y concretamente. El consumo o el usufructo de un bien es un acto de una importancia radical para la economía: no sólo les otorga esa forma definitiva que no poseían y que es fundamental para el cálculo del valor de la riqueza propia  , sino que por sí misma fundamenta y le da la razón de ser a todo el trabajo social, representado en cada ciclo económico. Así, hace que la magnitud de  , la riqueza de todos, sea aumentada. Veamos.

La destrucción de riqueza natural  que se realiza a través de la extracción y que el trabajo del productor-extractor transforma en materia prima (árboles en leña o madera, animales en carne o piel); que a su vez el trabajo del productor-industrial transforma en productos (trigo en harina, piel en vestimenta) y éstos en mercancías al alcanzar la etapa de la comercialización, cada una de estas formas terminan siendo, todas y cada una, el componente de la cadena productiva de la sociedad, que posee una forma cíclica.

Pero falta todavía una muy importante parte, pues aún dichas etapas no logran generar los beneficios calculados y merecidos de ninguno de los integrantes de esa cadena. Las ganancias (los beneficios) solamente se generarán cuando esas mercancías sean adquiridas por el benefactor, quien es el que cumple con el cierre de cada ciclo involucrado en cada una de ellas; hasta ese preciso momento no serán transformadas en beneficio alguno. El benefactor, con su acto de pagar el costo social de producción de cualquier mercancía (costo que cada una de ellas representa en su precio), es cuando permite la generación de beneficios para cada uno de los integrantes de la cadena productiva antes mencionada.

Y no sólo eso, sino que, además, ese costo social es transformado por el benefactor, en su acto de consumir o usufructuar la mercancía adquirida, en un beneficio general, ya no sólo para los integrantes de la cadena productiva, sino para todo el conjunto de la sociedad y para la naturaleza que ella integra, pues tal acto define los nuevos valores verdaderos, aumentados, mayores, de  y de  , (aquellos   y  ), que sólo él puede hacer: logra que aumente la riqueza total (la riqueza  ). El benefactor en dicho acto hace que el costo individual suyo se transforme en el beneficio individual de cada productor; hace que el costo social de producción se transforme en un beneficio social y general.

Así es como se cierra una parte del ciclo, y se obtiene la magnitud de la riqueza total   de la zona, que es el respaldo del indev. Aunque pueda aún faltar la restitución efectiva a la naturaleza de la extracción original, esta imagen incompleta del cierre del ciclo nos alcanza para redondear el cálculo de  , puesto que esa reposición se hará, más tarde o más temprano, cuando lo disponga la naturaleza, la producción y el consumo, según el caso. Se repondrá cuando se ejecute la actividad fundamental del hombre: el trabajo restituyente.

Supongamos que en un país existe un agricultor que se dedica exclusivamente a producir arvejas para ser enlatadas. Por ello ese agricultor es quien debe reponer esas arvejas extraídas a  . La última cosecha la cedió totalmente a una agroindustria dedicada a envasar diferentes productos. Según el ciclo propio de las arvejas, el industrial las envasa y las cede a diferentes comercios.

Hasta aquí, el valor del módulo  de tal país ha sido disminuido en una cierta cantidad (llamémosle  ) en el momento de la cosecha realizada por el agricultor. El industrial recibe las arvejas y adquiere una deuda de una magnitud  , que se conforma de dos partes: un monto desconocido que representa el valor agregado por el agricultor, más la cifra ya dada  . Pero el industrial ha creado a partir de esas arvejas una nueva riqueza artificial  , cuyo precio al por mayor es de una cifra  , mayor que la cifra   que contiene la original  . En la siguiente etapa del ciclo, la comercial, se alcanzará el precio de venta final al menudeo, que será de una cifra  , mayor que   y mayor que  , y que las contiene. Tal cifra   es la que pagará el conjunto de benefactores por la totalidad de las latas de arvejas producidas, en un futuro incierto.

Si nos ubicamos en el momento en que ninguna lata ha sido adquirida aún por benefactor alguno, veremos que el valor de la riqueza artificial  del país fue realmente aumentado, pues esa cifra   contiene los valores agregados por todos los productores del ciclo productivo de las arvejas. La riqueza del país ya fue acrecentada en esa cifra  , que es mayor que la cifra  , que contiene los beneficios del agricultor más lo que aún se adeuda al módulo  , que lo representamos por  : la riqueza del país ya ha aumentado entonces una magnitud positiva  .

Así se muestra que (aunque aún no se cerró el ciclo de las arvejas enlatadas y que todavía se adeuda la cifra   de riqueza natural extraída), la riqueza propia  del país en realidad no ha sido disminuida sino que probablemente ha sido aumentada en una cantidad igual a  : esto quiere decir que el respaldo del indev ya ha tenido un aumento igual a esa cifra. No obstante, por no haberse cerrado el ciclo es posible que el agricultor no haya recibido materialmente su propio beneficio, ni tampoco el industrial, ni el comerciante. Además, aunque el agricultor haya vuelto a sembrar la misma cantidad de arvejas, todavía el benefactor no ha transformado aquel costo inicial   que se le adeuda a la naturaleza, en un beneficio  , que sólo él puede hacer en el instante de consumirlas. Pasado el tiempo que tenga que pasar para considerar que todas las arvejas enlatadas hayan sido adquiridas y consumidas por el benefactor, es cuando esa cifra  ya no pertenece más a la riqueza artificial  sino que, conjuntamente con  , ha pasado a formar parte del módulo  , la riqueza natural; mediante ella, volverá a aumentarse el valor de la riqueza social general.

En cada período se calculará la nueva cifra representativa del mínimo social de riqueza a generar –el conocido como ingreso o producto social general, el factor  -que será calculado según vayan variando sus dos componentes: cada ingreso natural individual estipulado, multiplicado por el total de la población, mediante el uso de la ecuación  . Por intermedio de éste valor   se hallará el nuevo respaldo de la moneda para el período actual. Generalmente, ambos factores que lo integran (  y  ) aumentan período tras período. El patrón  , el ingreso natural individual, se lo aumenta para permitir que se vayan satisfaciendo las necesidades de todos los habitantes (necesidades que serán cada vez más superfluas hasta alcanzar las más caprichosas), en tanto que   contendrá el crecimiento vegetativo de esa población. Esto indica que el factor  , además de aumentar el respaldo del indev, aumenta los derechos de los habitantes a una vida digna y las obligaciones para ellos de cumplir y hacer cumplir el ciclo económico.

Se dijo en su momento que, a medida que aumenta la riqueza de la zona en una cifra conocida, ese patrón  se podrá aumentar correspondientemente, empujando los ingresos de todo benefactor hacia arriba. Si, por ejemplo, el indicador utilizado marcó un incremento del 2% en el período anterior (esto es,   =  ), los ingresos podrán aumentarse ese mismo 2%, como máximo, en el período actual. Vemos que esto en absoluto implica una devaluación del indev; lo que indica es un aumento de la capacidad de compra, un crecimiento del poder adquisitivo de los habitantes. Si antes del aumento se compraba cierta cantidad de una mercancía, ahora podrá comprarse un 2% más de esa misma mercancía, u optar por otra que satisfaga mejor la necesidad de cada habitante, o su gusto o su capricho. Lo “peor” que puede pasar es que los productores decidieran mejorar esa mercancía hasta ese máximo del 2%, por lo que sólo se podría comprar la misma cantidad de ella. Pero de esa forma será una mercancía mejor, superior de lo que era. De ambas maneras se aumenta el nivel de vida de la población.

 

N

A

T

H

R = (N + A)

Cto. de H

Cto. de R

1er Año

16,00:

12,00:

5,00:

140,00:

28,00:

0,00%

0,00%

2do Año

16,00:

12,06:

5,15:

144,51:

28,06:

3,12%

0,21%

3er año

16,16:

12,30:

5,30:

150,97:

28,46:

4,28%

1,41%

4to Año

15,91:

11,95:

5,46:

147,80:

27,86:

-2,10%

-2,15%

 

Esta tabla muestra el caso hipotético de que un país de 5 millones de habitantes inicia el uso del indev. Los 5 millones de habitantes nos dicen que se debe generar anualmente un ingreso social o trabajo  de cinco millones de granindevs (representados en la columna  ); su riqueza  en ese primer año es de 16 millones y su riqueza  es de doce, medidas también en granindevs. Vemos que tanto el crecimiento de la riqueza total  , así como la riqueza propia  es nulo, por no existir datos de los años anteriores en que no se utilizó este sistema económico. La tabla nos muestra que ese país tiene una riqueza propia  de 28 millones de granindevs, es decir, es 5,6 veces mayor que el ingreso mínimo anual que es necesario para distribuir entre sus habitantes. En tanto que  , la riqueza total en que se respalda el indev, es de 140 millones, como resultado de la multiplicación de la riqueza propia  por la capacidad productiva de sus habitantes,  . Ese valor de  , esos 5 millones de I, es el monto que la sociedad debe generar todos los años para mantener el bienestar mínimo de su gente, y para no disminuir la riqueza total  , la que mantiene el respaldo del indev. Estos datos pueden leerse también así: ese país es suficientemente rico de su propia riqueza natural  como para soportar 5,6 períodos sin generar riqueza nueva alguna y aún mantener el mismo bienestar a toda su población; o también desde otro punto de vista: podría darle el mismo bienestar a casi seis veces su población actual dentro de un sólo y mismo período. Ese país es capaz de eso.

Suponemos un crecimiento anual constante de la población de un 3%. Quizá sea exagerado, puesto que toda América no llega a esa tasa. Se indica en la columna T, que mide el trabajo necesario que esa sociedad debe generar.

La segunda fila nos dice que el año siguiente ha sido un año malo, en el que N no creció en absoluto y A lo hizo solamente un medio por ciento. Como la riqueza N no creció esta mantiene su valor de 16 millones de I del año anterior; en tanto A ha aumentado 60.000 I; ahora es de 12,06 millones de granindevs, lo que nos indica que hubo un exiguo aumento de la riqueza R del 0,21 % con relación al primer año. Sólo puede dársele a cada habitante un aumento del ingreso natural en esa proporción; de 3650i a 3657,65i anuales. A pesar de ser un mal año, la riqueza total H se vio aumentada en más de 4 millones de granindevs, puesto que el aumento del factor T (debido al crecimiento vegetativo de su población) la impulsó a un crecimiento del 3,12% ,que representa no sólo que esa sociedad tiene la obligación de aumentar su capacidad productiva en esa tasa, sino también, que el indev aumentó su respaldo ese mismo porcentaje. Pero principalmente nos dice de la posibilidad de darle el mismo bienestar a 10.690 habitantes más de los que realmente tuvo en forma vegetativa. Eso lo permite la riqueza natural del país, el trabajo de su población y la riqueza generada por ella.

En el tercer año en tanto, N ha aumentado un 1% y A un 2%, lo que indica que ha existido un crecimiento general de la riqueza propia del país R del 1,41% en relación al período anterior. Ese aumento se puede expresar en que este país ahora es capaz de otorgarle el mismo bienestar a más de 72 mil habitantes nuevos no incluidos en su crecimiento vegetativo, o aumentar en 51 indevs el ingreso natural anual de cada uno de los 5 ,30 millones de habitantes que ahora viven en él.

La cuarta fila nos responde la pregunta que todos nos hacemos. ¿qué sucede si hubiera una catástrofe natural u otra situación que impidiera la generación de nueva riqueza? Para responder, supongamos que hubo un terremoto devastador que destruyó tanto riqueza natural N como riqueza artificial A, llevándolas a un nivel menor aún que el del primer año; y que resultó en un decrecimiento de la riqueza propia R del país de un 2,15% en relación al año anterior, decrecimiento aún mayor que el crecimiento del 1,62% creado y obtenido en los tres años anteriores. Para hacerla más negativa, suponemos que su población ha mantenido el ritmo normal de crecimiento del 3%. Se perdieron casi 600 mil granindevs de riqueza en comparación con el año anterior. Aún así, esta economía exige que, en lo posible, se mantenga la misma cantidad de ingreso natural por habitante, sin tener que disminuir sus beneficios, a pesar de que su población ha aumentado de 5,30 a 5,46 millones. Esos 600 mil de pérdida se descuentan en su totalidad del factor R, nunca del factor trabajo, porque lo que perjudica cualquier catástrofe, como el terremoto de marras, es a los bienes materiales producidos por el hombre y a la riqueza natural del país (recuperables mediante ese trabajo social), pero que nunca incide en esa capacidad transformadora y creadora que el hombre posee: así nos lo muestra la enorme cantidad de catástrofes sufridas por la humanidad a lo largo de su historia. Así aseguramos, garantizamos, que durante el quinto año y subsiguientes, puedan ser recuperados los daños sufridos de la única forma que se puede lograr: mediante ese mismo trabajo, realizando nuevamente las obras que las había creado, sin que sus habitantes soporten dentro de sus estómagos el vacío derivado, o sobre sus hombros el peso de esa recuperación.

El respaldo del indev que se toma del valor de H ha caído en una cantidad de 3,17 millones de granindevs en relación al período anterior, pero aún se mantiene en 7,80 millones por encima del respaldo del primer año, aquel en el que se estableció la posibilidad de mantener el bienestar de su gente durante 5,6 períodos. El hecho descrito en el párrafo anterior lo confirma. Y más aún, en ese primer año su población era de 5 millones, y hoy es de 5,46 millones, esto es, 460 mil habitantes más, que ni se acerca a la posibilidad que tenía el país en aquel primer año de darle el mismo bienestar a 5,6 veces su población de ese primer año.

Lo más importante que nos dicen estos ejemplos no es solamente la enorme capacidad de creación de riqueza que hace posible generar el trabajo del hombre y el bienestar que ella misma crea, ni tampoco la importancia de la riqueza natural de ese país. Lo fundamental que queremos demostrar con esto es que cualquier cálculo económico debe entenderse desde el punto de vista humano: el hombre es el valor de la unidad económica de esta propuesta, aunque para ello se utilicen unos fríos números que aparentan ser independientes de lo humano. Porque un granindev no sólo es un número, es el bienestar anual de un habitante. Con Bertold Brecht hacemos decir al indev, “nada de lo humano me es ajeno”.

El indev, la unidad de medición y cálculo cotidiana, también cumple como un medio de intercambio; pero no es, definitivamente, un fin en sí mismo. La cantidad que se posea de él no hará la diferencia entre personas que asumen el mismo papel de consumidor, sino que marcará la diferencia entre personas en su rol de productor; hará notar las distintas capacidades o aptitudes individuales como productores, como trabajadores. Entre ellos habrá algunos más aptos o capaces que otros y deberán ser ecuánimemente reconocidas y retribuidas esas diferencias. Pero como benefactores, todos, absolutamente todos cumplimos el mismo rol. No existe diferencia individual entre benefactores, por lo que tampoco debe existir diferencia de merecimientos económicos entre ellos.

Ejemplo para Uruguay

Otro ejemplo para Uruguay

 

 


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