INTRODUCCIÓN
CAPITULO II. -
De la Economía política.
Puesto que existe un progreso económico, hay en la sociedad hechos particulares
que lo determinan, fuerzas que lo aceleran ó retardan y leyes á que obedece.
Todo, asi en el mundo fisico como en el moral, todo se ajusta á un órden natural
establecido por decreto, de la Providencia. Nada se gobierna por el acaso ó la
ciega fortuna de los antiguos. Sucede a menudo que la oscura razon del hombre no
alcanza á penetrar los misterios de la naturaleza; pero en realidad no hay
efecto sin causa de donde se derive.
Economía política es la ciencia do los intereses materiales, ó la teoria del
trabajo y la riqueza. Vivimos en el siglo de la industria; y la vida industrial
ha transformado la sociedad dando origen a multitud de hechos nuevos que se
rigen por leyes especiales. Investigarlas, explicarlas y demostrarlas
constituye una ciencia aparte cuya jurisdiccion se extiende á todos los
fenómenos relativos á la produccion y distribucion de las riquezas; esto es, á
estudiar las causas y los efectos de una produccion más abundante y de una
distribucion más equitativa de los bienes que se alcanzan por medio del
trabajo.
Reparan algunos autores en los inconvenientes de este nombre, porque se presta á
confundir la Economía política con la Política, y ofrece fácil ocasión de
acusar á los economistas de novadores peligrosos, aparejados a reformar la
constitución del estado segun un sistema preconcebido y á erigirse en arbitros
supremos del gobierno. Por eso prefieren unos llamarla Economía pública á
diferencia de la doméstica ó privada, otros sencillamente Económica, otros
Crematística ó ciencia de la riqueza, y otros, en fin, Catalática ó ciencia del
cambio.
No es fácil mudar los nombres de las cosas, aunque no les convengan, si el uso
los tiene ya consagrados. Fuero de eso, lo vago ó ambiguo de la palabra política
se corrige asociándola á economia, que signifíca organizacion de la sociedad en
cuanto al trabajo y al modo de vivir de los hombres.
La escuela alemana distingue la parte teórica de la ciencia económica que
estudia los fenómenos sociales segun naturalmente se producen, de la parte
positiva ó la obra del gobierno, y apellida la primera Economia social, y
Economia politica la segunda. Mas aunque ambas expresiones sean sinónimas en el
fondo, y aquélla haya sido preferida á ésta por escritores de tan grande
autoridad como Say y Dunoyer, todavía debe mos optar por el titulo do Economia
politica, principal mente despues que los socialistas se apoderaron del de
Economia social, y lo escribieron en su bandera como símbolo de guerra a todo lo
existente, no perdo nando la propiedad ni la familia.
Economia rural y Economia industrial denotan la misma Economia politica
considerada, no en su con junto, sino en sus diversas aplicaciones a la
agricultura y a la industria.
La Economia politica, como todas las ciencias, busca la verdad, y la verdad es
una en todo tiempo y lugar, y bajo todos los cultos y todas las formas de gobierno. No hay, pues, Economia politica monarquica ó republicana, cristiana ó
judaica, catolica ó protestante, inglesa, francesa ó española.