2. La industria y la satelización polar interna
El primero de estos acontecimientos fue la industrialización. El número de
establecimientos industriales se elevó de 200 en 1881 a 626 en 1889, a 3.000 en
1907 y a más de 13.000 en 1920. (Prado, 1960: 296-298; Simonsen, 1939: 25-26,
31.) Pero fue la guerra mundial en Europa la que originó el gran ascenso del
desarrollo industrial brasileño, hecho compatible con mi hipótesis. "Tres países
resultaron económicamente beneficiados como consecuencia inmediata de la guerra:
Estados Unidos, Japón y Brasil... 5.940 nuevas firmas industriales surgieron en
Brasil en los años 1915-1919, en comparación con 6.946 en el período de
1890-1914." (Norman, 1945: 137-139.) De los 10.000 nuevos establecimientos
industriales surgidos en el período de catorce años entre los censos de 1907 y
1920, el 60% se construyeron durante los cinco años de la guerra de 1914-1919.
(Prado, 1960: 298; Simonsen, 1939: 25-26.) La producción industrial creció en un
109% de 1914 a 1917, medida por precios deflacionados, o en un 153%, de 956
millones de dólares a 2.424 millones, a los precios actuales (Horowitz, 1964:
208), y de 1.350.000 contos de réis en 1914 a 3.000.000 de contos de réis en
1920. (Normano, 1945: 139.) Aunque todavía concentrada en la industria ligera de
bienes de consumo, la composición de la producción industrial varió. En 1889,
los tejidos eran el 60% de la producción industrial brasileña; en 1907, los
tejidos y la confección de prendas de vestir eran el 48%, cifra que hacia 1920
se reducía al 36%. Los productos comestibles aumentaban del 27% en 1907 al 40%
en 1920. (Simonsen, 1939: 31; Normano, 1945: 140-142.)
El segundo desarrollo capitalista, también acorde con mi modelo y mi hipótesis,
fue la concentración de la actividad económica y del ingreso en un centro
metropolitano nacional y le polarización de la economía en general. En 1881, la
distribución por regiones de la producción industrial era: Río de Janeiro, 55 %;
Bahía, en el Nordeste, 25%; São Paulo, 5%. (Simonsen, 1939: 23.) Hacia 1907. Río
había bajado a 30% y São Paulo subido a 16%. (Simonsen, 1939: 34.) En 1914, São
Paulo reclamaba el 20% de la producción industrial brasileña (Simonsen, 1939:
34); en 1920, el 33% (Simonsen, 1939: 34); en 1938, el 43% (Simonsen, 1939: 34);
hacia 1959, el 54% (Conselho Nacional, 1963: 267), y en la actualidad São Paulo
representa más. Bahía, mientras tanto, había descendido al 1,7% en 1959. (Conselho
Nacional, 1963: 267.)