1. El café y la satelización externa.
En 1860-1870, la demanda mundial de café aumentó apreciablemente y su cultivo
avanzó aún más hacia el interior, en la dirección de São Paulo. En los días de
Mauá, el Carnegie brasileño, se construyeron ferrocarriles, mayormente con
dinero del país. Fue necesario también mejorar el puerto de Santos, y estas
obras fueron financiadas por capitales ingleses, después que los capitales
brasileños allanaron el camino y mostraron utilidades. (Ellis, 1937: 177-180.)
El cultivo de café atrajo una creciente inmigración europea. La esclavitud fue
abolida en 1888 y la república proclamada en 1889.
Después de todo esto comenzó la gran expansión del café en São Paulo. Cinco
características de esta expansión se detallan abajo. Nuestro juicio de
posteriores períodos de expansión económica se fundará, en gran parte, en las
similitudes y diferencies que exhiban en relación con el crecimiento cafetalero:
a) Inflación nacional: la cantidad de papel moneda en circulación aumentó de
215.000 contos de réis en 1889 (197.000 según Normano, 1945: 231, y Guilherme,
1963: 19) a 778000 en 1898. (Monbeig, 1952: 95.) La inflación es una
característica que reaparece en todos los posteriores períodos de expansión; b)
la devaluación, mientras Brasil mantuvo más o menos el patrón oro, fue
automática. El valor del mil-réis cayó de 27 peniques en 1889 a 6 peniques en
1898 (Monbeig, 1952: 95 y Normano, 1945: 254); c) ascenso y descenso de los
términos de intercambio: el precio del café subió de 2 centavos la libra en 1889
a 9 centavos en 1895, bajó luego a 4 en u 1898 y a 2 en 1903. (Monbeig, 1952:
97); d) financiamiento externo, especialmente por bancos extranjeros. (Monbeig,
1952: 90-99); e) las consecuencias fueron el apoderamiento extranjero primero
del comercio de exportación, y después, de parte de su financiamiento interno y
también su producción. Tan pronto como vino la sobreproducción y los productores
y comerciantes nacionales cayeron en dificultades financieras (la expansión
anterior había sido sumamente especulativa), las casas extranjeras comenzaron a
apoderarse de estas actividades internas e incluso a comprar tierras
cafetaleras. El Bank of London, el River Plate, el Rothschild, la Société
Genérale de Paris y el National City Bank of New York se distinguieron en este
proceso. (Monbeig, 1952: 98-99.)
La sobreproducción de café empezó en 1900 y ha continuado casi
ininterrumpidamente, hasta nuestros días. En 1905, después de cierta vacilación
y presión política, el gobierno de Brasil empezó a adoptar una política de
respaldo del precio y de almacenamiento de la sobre-producción, política que
también ha continuado hasta hoy y que ayudó algo a los productores nacionales, y
aún más a los comerciantes extranjeros. El mantenimiento de la línea de respaldo
de los precios sin consecuencia drástica, fue posible a corto plazo, porque
Brasil monopolizaba prácticamente la producción del café —en 1920, alrededor del
75% de la producción mundial (Guilherme, 1963: 29-30)— y porque la medida se
financiaba exteriormente. A la larga, como veremos, esta política ha tenido
consecuencias importantes. Entretanto, podemos destacar sucintamente tres
acontecimientos que han acompañado a la expansión del cultivo en São Paulo