Globalización y pobreza.


Alberto Romero

PROPUESTAS PARA ERRADICAR LA POBREZA I II

El principio de eficiencia se refiere al "logro de los mejores resultados posibles, en cuanto cobertura y calidad, con una cantidad determinada de recursos.....El derroche, desaprovechamiento o uso no prioritario de los recursos, característicos de la ineficiencia, erosionan el propósito de la equidad, ya que impiden que los beneficios sean mayores para la sociedad en su conjunto y para los pobres en particular y, por ende, generan la insatisfacción de los potenciales beneficiarios así como de los contribuyentes." (CEPAL, 2000a:75-76). Este es un principio importante, pues ataca uno de los grandes obstáculos para mejorar las condiciones de pobreza: la ineficiencia crónica con que se manejan los recursos que, como ya observamos, limita los alcances de las políticas gubernamentales en los países en desarrollo. Aquí se requiere no solo perfeccionar los sistemas contables y de control, sino transformar de raíz las costumbres políticas de manejo de la administración pública, depurándolas de la ingerencia politiquera y profesionalizando el servicio público, imprimiéndole un alto contenido ético-social.

Otro principio para atacar la pobreza es el llamado "criterio de equivalencia". Este principio se refiere al vínculo que debe existir entre contribuciones y beneficios "tanto en el ámbito de los programas generales como de los mecanismos de aseguramiento". Se trata de aplicar políticas redistributivas que favorezcan a los sectores sociales de menores ingresos, vía menores impuestos y créditos, acordes con la capacidad económica de los mismos (CEPAL, 2000a:78). El criterio de equivalencia en una economía de mercado es difícil de llevar a la práctica, toda vez que, por su misma naturaleza, el intercambio entre los "factores" se sustenta en la desigualdad: lo que pierden unos, otros se lo ganan, con el agravante de que los que más pierden son los dueños de la fuerza de trabajo. No obstante, como mecanismo de regulación redistributiva puede lograr avances importantes, siempre y cuando existan instrumentos adecuados de control y el accionar permanente de los grupos de presión. Como está demostrado en el caso colombiano, al menor descuido el gobierno de turno termina trasladándole a los sectores y a las regiones más pobres, la cuenta de cobro de la ineficiencia y la corrupción estatal, con el pretexto de mantener el equilibrio macroeconómico, exigido por los organismos internacionales como condición para el otorgamiento de nuevos créditos.

El último principio propuesto por la CEPAL es el "carácter integral de la política social". De acuerdo con este principio la política social debe contemplar dos dimensiones, "que resultan definitivas para el éxito de su formulación y ejecución: su relación con la política económica y las relaciones entre los sectores que conforman la política social". Este principio ataca precisamente el divorcio actual entre política económica y política social, que en últimas impide una mejor redistribución del ingreso y los activos. Se debe, por lo tanto, integrar en un solo propósito las estrategias de crecimiento económico con las de mejoramiento de las condiciones sociales de la población y no centrarse solamente en el manejo macroeconómico, revisando totalmente los programas de ajuste impuestos desde afuera por los organismos internacionales de crédito y aceptados sin mucha resistencia por nuestros gobernantes.

De lo expuesto anteriormente podemos decir que para atacar efectivamente los problemas de pobreza en los países menos desarrollados, se requiere no sólo llevar a cabo políticas de inversión en los frentes económico y social, sino cambiar radicalmente el enfoque con que se maneja dichas políticas. Aún se habla del gasto social como algo complementario a las políticas macroeconómicas de los gobiernos, cuando en realidad se trata de una inversión que a la postre contribuye a un mayor desarrollo y a mejorar la competitividad. Como señala Klisberg, "hoy es difícil discutir las evidencias de que la inversión social genera capital humano, y que el mismo se transforma en productividad, progreso tecnológico, y es decisivo para la competitividad"( KLIKSBERG, 2000: 321).

En este sentido es urgente reforzar la inversión en los campos de la educación, la salud y la seguridad social. Está demostrado que a mayor educación mejor calidad de vida, mayor productividad del trabajo e, incluso, menores tasas de natalidad. La educación es la puerta de entrada al conocimiento, el cual se ha convertido en la base del progreso de las naciones. Igualmente está comprobado que la sola presencia de riquezas naturales y la bonanza de divisas, como resultado de coyunturas favorables en los mercados internacionales, no son suficientes para el progreso si no se tiene la capacidad de administrar dichos recursos de manera eficiente; y para ello es muy importante estar, sino a la vanguardia del conocimiento, por lo menos actualizados en cuanto a las nuevas tecnologías y adelantos científicos, con miras a utilizarlos en beneficio de la población de los países menos desarrollados. Pero para lograr avances en este campo es necesario que la población goce de buena salud, pues una población desnutrida y enferma no puede involucrarse de manera eficiente, no solo en la búsqueda de conocimientos, sino de manera creativa, es decir, estar en capacidad de generar nuevos conocimientos a partir de los adquiridos.

Estos planteamientos son lugares comunes en la mayoría de documentos sobre la pobreza, no obstante, hay que agregar que aparte de los buenos propósitos se requiere una alta dosis de eficiencia administrativa en el manejo de los escasos recursos disponibles. En muchas ocasiones, por problemas de burocratismo los recursos, o no llegan a los sectores más vulnerables, o se demoran, causando traumatismos que generan con razón protestas permanentes. 97 Por esta razón es urgente modernizar los sistemas de manejo de los recursos destinados a paliar la situación de los más pobres, haciendo uso de medios tecnológicos avanzados y descontaminando de politiquería la toma de decisiones a lo largo de la cadena de distribución. Igualmente, hay que combatir con mayor dureza la corrupción administrativa, que desangra el presupuesto e impide que gran parte de la inversión llegue a los más necesitados.

Para lograr los anteriores objetivos es indispensable fortalecer el empoderamiento de la población, a través de los diferentes medios de participación ciudadana en la discusión y aprobación de todos aquellos programas que afectan, directa o indirectamente, su situación socioeconómica. Esta participación debe estar precedida de todo un proceso de aprendizaje, toda vez que la población no está acostumbrada a ejercer sus derechos plenamente, y además no tiene confianza en las deterioradas instituciones que dicen representarla. En otras palabras, no es suficiente promulgar la participación democrática de la población en los asuntos del Estado, sino que hay que garantizarle los instrumentos para que se convierta en realidad. Esto contribuiría a recuperar la gobernabilidad perdida y fortalecería realmente la democracia, condición indispensable para disminuir los factores de violencia y mejorar la calidad de vida de los sectores más pobres de la población.

También se requiere una reforma profunda de en materia de administración de justicia social, pues uno de los factores de violencia es la impunidad, que permite la sobreexplotación de los asalariados y los pequeños productores, en favor del gran capital local y transnacional.

Todo esto debe ir acompañado de una profunda reforma del Estado, en el sentido de convertirlo efectivamente en representante de los intereses de la mayoría de la población y no de las oligarquías económicas y políticas. Fortalecer el Estado como garante del equilibrio económico y social es una premisa indispensable para lograr algún día una sociedad más igualitaria. Para ello es necesario combatir la satanización del sector público, con el pretexto de que es ineficiente y corrupto, pues el sector privado ha demostrado ser también no solo ineficiente sino agente importante en la promoción de la corrupción. Hay que romper el contubernio tradicional entre Estado y sector privado y comprometerlos con la tarea de superar los problemas de desigualdad social. 98

Igualmente es importante que las políticas macroeconómicas no sigan acentuando las desigualdades en la distribución y redistribución del ingreso y la riqueza y se orienten hacia el logro del equilibrio social. Casos como el de Colombia, demuestran cómo a la larga resulta siendo más costoso combatir las consecuencias de mantener las desigualdades sociales que invertir oportunamente en el mejoramiento de la calidad de vida de la población. O sea que invertir en el mejoramiento de la pobreza es, a la larga, la mejor inversión, tanto desde el punto de vista económico como político y social.

Es urgente revisar también el esquema de inserción internacional de los países menos desarrollados, comprometiendo a las potencias económicas del mundo con la solución del acuciante problema de la pobreza. Sin un nuevo orden económico que permita a las naciones menos avanzadas obtener mayores beneficios de su presencia en la actual división internacional del trabajo, no es posible superar la desigualdad social y económica a escala mundial y dentro de la mayoría de los países.

97 En Colombia, por ejemplo, por deficiencias de manejo se encuentran represados 4 billones de pesos. "Esos dineros encuentran verdaderos trancones en todo su recorrido, desde que buscan salir del presupuesto nacional hasta llegar a los hospitales y clínicas, que son las que prestan los servicios de salud a los más necesitados, pasando por el ministerio y las secretarías del ramo en los 32 departamentos, cuatro distritos, más de 1.000 municipios y, hasta hace muy poco, cerca de 200 Administradoras del Régimen Subsidiado (ARS)..... A esa demora, sin contar con los voluminosos recursos que se destinaron a fines diferentes a la salud o fueron a parar a los bolsillos de particulares, se atribuye parte de la crisis que se ha llevado por delante a más de un hospital público, clínicas y laboratorios particulares y que amenaza con seguir empujando a otras instituciones a la desaparición."Ver: Jorge Correa C. "Cuatro billones de pesos no llegan a tiempo a sector salud". El Tiempo, mayo 13 de 2001. http://eltiempo.terra.com.co/13-05-2001/econ_0.html
volver

98 Sobre este punto es importante ver la propuesta de Julio Silva Colmenares en su reciente libro "La salida: un nuevo modo de desarrollo humano para la paz".
volver

Volver al indice

Enciclopedia Virtual
Tienda
Libros Recomendados


1647 - Investigaciones socioambientales, educativas y humanísticas para el medio rural
Por: Miguel Ángel Sámano Rentería y Ramón Rivera Espinosa. (Coordinadores)

Este libro es producto del trabajo desarrollado por un grupo interdisciplinario de investigadores integrantes del Instituto de Investigaciones Socioambientales, Educativas y Humanísticas para el Medio Rural (IISEHMER).
Libro gratis
Congresos

4 al 15 de diciembre
V Congreso Virtual Internacional sobre

Transformación e innovación en las organizaciones

11 al 22 de diciembre
I Congreso Virtual Internacional sobre

Economía Social y Desarrollo Local Sostenible

Enlaces Rápidos

Fundación Inca Garcilaso
Enciclopedia y Biblioteca virtual sobre economía
Universidad de Málaga