Globalización y pobreza.


Alberto Romero

PANORAMA GENERAL DE LA POBREZA I II III IV

Otro indicador utilizado en el índice de desarrollo humano es el PIB per cápita promedio, el cual desde otros enfoques ha sido cuestionado como criterio para medir la situación de pobreza de la población. No obstante, como parte de un paquete más amplio de indicadores puede ser de utilidad. De acuerdo con el cuadro 3, el PIB per cápita promedio mundial es de 6.526 dólares observándose un marcado contraste entre los diferentes grupos de países. En efecto, el PIB per cápita en los países de altos ingresos promedia los 23.928 dólares, 3,7 veces más que el promedio mundial. Si comparamos esta cifra con los otros grupos de países encontramos que la brecha entre los más pobres y los más ricos es de 10,7 veces, mientras que con relación a los de ingreso medio esta diferencia es de 3,8 veces. Con respecto a América Latina esta diferencia es de 3,7 veces, similar al promedio mundial, mientras que sobre Colombia la superioridad es de casi 4 veces, por debajo de los otros grupos, con excepción de los países con bajos ingresos.

Para evaluar mejor este indicador, veamos su evolución en el tiempo. De acuerdo con el cuadro 4, entre 1975 y 1998, el PIB per cápita en los países con alto ingreso se incrementó en 3,8 veces, un poco por encima del promedio mundial (3,4 veces). Los países con ingreso bajo vieron incrementarse su PIB per cápita en 6,3 veces, disminuyendo al mismo tiempo la brecha con respecto a los de ingreso alto (10,7 veces en 1998 contra 17,7 veces en 1975). El grupo de los de ingreso medio por el contrario aumentaron la brecha con respecto al primer grupo de 2,9 veces en 1975 a 3,8 en 1998, pese a que el PIB per cápita en estos países se incrementó en 2,8 veces en el mismo período. América Latina por su parte también aumentó la diferencia con respecto a los países con alto ingreso de 2,8 veces en 1975 a 3,7 en 1998, mientras que el incremento del PIB per cápita fue de 2,9 veces. En cuanto a Colombia, la brecha con respecto al primer grupo de países aumentó de 3,8 veces en 1975 a 10 veces en 1998, mostrando el peor desempeño en comparación con el resto de grupos; esto se debe parte al precario incremento de su PIB per cápita durante el período analizado (1,5 veces).

Con base en los indicadores del cuadro 3 el PNUD establece el índice de desarrollo humano, el cual a escala mundial en promedio es igual a 0,712, siendo los países con alto ingreso los que se acercan al óptimo con el 0,920. Por encima del promedio mundial se ubica el grupo con ingreso medio (0,750), así como Latinoamérica y Colombia (0,758 y 0,764 respectivamente). El grupo de países peor librados son los de ingreso bajo (0,602). Según el informe del PNUD, de 174 países incluidos en el estudio 46 pertenecen a la categoría de alto desarrollo humano (con un IDH igual o superior a 0,800); 93 figuran en la categoría de desarrollo humano mediano (entre 0,500 y 0,790) y 35 corresponden a la categoría del desarrollo humano bajo (menos de 0,500) (PNUD, 2000: 148).

El cuadro 5 muestra el progreso mundial en cuanto a supervivencia. Como podemos observar, entre los períodos 1970-75 y 1995-2000 la esperanza de vida a escala mundial pasó de 59,9 a 66,7 años, lo que significa un notable mejoramiento en la calidad de vida de las personas. En todos los grupos de países incluidos en el cuadro se presenta la misma situación, destacándose el mejoramiento en el de ingreso bajo que pasó de 54,6 a 63,1 años, es decir, 8,5 años . En los países con alto ingreso este aumento fue de 5,7 años, mientras que en los de ingreso medio fue de 6.2 años. En América Latina y el Caribe el incremento en la esperanza de vida fue de 8,4 años, ubicándola entre los más destacados. En Colombia se presentó un incremento similar al de América Latina (8,8 años), lo que también la coloca en situación de privilegio.

Otro indicador de progreso es la tasa de mortalidad de lactantes que pasó de 97 por cada mil nacidos en 1970, a escala mundial, a 58 en 1998, lo que significa una disminución de casi 1,7 veces. Por grupos de países el comportamiento fue el siguiente: el de ingreso alto redujo la tasa de mortalidad en 3,5 veces, los de ingreso medio en 2,4 veces y los de ingreso bajo en casi 1,6 veces, muy similar al promedio mundial, pero por debajo de los dos anteriores grupos. En América Latina y el Caribe y Colombia esta disminución fue de 2,7 y 2,8 veces respectivamente, situándose por encima de los países con ingreso medio y bajo, pero por debajo de los más ricos (Cuadro 5).

En cuanto a la tasa de mortalidad de niños menores de cinco años también se observa una reducción importante al pasar de 148 por mil nacidos vivos en 1970 a 84 en 1998. En el grupo de países con alto ingreso la reducción de esta tasa fue de 26 a 6, equivalente a 4,3 veces, mientras que en los de ingreso medio fue de 2,8 veces y en los de ingreso bajo apenas de 1,6 veces, evidenciando la baja calidad de vida en este grupo de población. En América Latina y el Caribe y Colombia esta reducción fue de 3,1 y 3,8 veces respectivamente. Pese a la importante reducción de la tasa de mortalidad infantil en esta región, la cantidad de niños que mueren antes de los cinco años es superior a la que tenían los países más ricos en 1970 (26 contra 39 en América Latina y el Caribe y 30 en Colombia en 1998).

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