Globalización y pobreza.


Alberto Romero

La nueva vieja globalización

Para algunos autores el fenómeno de la globalización no es algo nuevo y a lo largo de la historia se han dado momentos de mayor o menor globalización, desde la época del Renacimiento. El profesor Streeten, por ejemplo, afirma que "si definimos la integración como la igualdad de oportunidades económicas, no obstante las diferencias en los recursos iniciales y el nivel de progreso de los miembros del área integrada, el mundo estaba más integrado a fines del siglo XIX. Si bien las barreras arancelarias impuestas por los países (con excepción del Reino Unido) eran mayores (entre 20% y 40% en comparación con menos del 5% en la actualidad), las barreras no arancelarias eran mucho más bajas; el flujo de capital y dinero en el marco del patrón oro era más libre (no existían los obstáculos al comercio creados por las variaciones del tipo de cambio), y la migración era mucho más fácil: rara vez se necesitaba un pasaporte, y la ciudadanía se adquiría fácilmente"(STREETEN, 2001: 34).12

Ferrer va mucho más atrás, cuando afirma que la globalización tiene una antigüedad de cinco siglos. Para este autor, "el surgimiento del primer orden global coincidió con un progresivo aumento de la productividad, inaugurado con el incipiente progreso técnico registrado durante la Baja Edad Media. La coincidencia de la formación del primer orden económico mundial con la aceleración del progreso técnico no fue casual. La expansión de ultramar fue posible por la ampliación del conocimiento científico y la mejora en las artes de la navegación y la guerra"(FERRER, 1998).13 Por su parte, Marx y Engels en el Manifiesto ya señalaban cómo, "espoleada por la necesidad de dar cada vez mayor salida a sus productos, la burguesía recorre el mundo entero. Necesita anidar en todas partes, establecerse en todas partes, crear vínculos en todas partes"(MARX, 1983: 31).14 Es interesante resaltar cómo los fundadores del socialismo científico, ya a mediados del siglo XIX preveían la inexorable "globalización" del modo de producción capitalista, gracias al "rápido perfeccionamiento de los instrumentos de producción y al constante progreso de los medios de comunicación..."(MARX, 1983:32).

Posteriormente, los marxistas de comienzos del siglo XX continuaron el análisis de la "globalización" del capitalismo como modo de producción, al interior del cual, según su interpretación, maduraban las contradicciones que lo llevarían a su fin. En los escritos de Lenin, Bujarin, Luxemburgo y otros se muestra cómo en los comienzos del siglo XX el capitalismo de libre competencia había entrado en su fase imperialista, caracterizada por el dominio de los monopolios y el expansionismo económico y político de unas cuantas potencias hacia el resto del mundo. Este capitalismo monopolista, al asociarse al poder del Estado, daría como resultado el capitalismo monopolista de Estado que, según los marxistas, era la antesala del socialismo. Continuando con este razonamiento podríamos decir que si la fase monopolista del capitalismo se tradujo en la consolidación del imperialismo, la fase transnacional del capitalismo monopolista corresponde a lo que eufemísticamente se conoce hoy en día como "globalización", uno de cuyos rasgos es la reducción del papel del Estado a simple guardián del mercado.

De esta manera, todo parece indicar que el fenómeno de la globalización tiene sus raíces en los comienzos mismos del sistema capitalista; no obstante, sus características en la actualidad son cualitativamente distintas a las observadas antes de la segunda guerra mundial en el siglo XX, así su esencia en principio siga siendo el expansionismo, el sometimiento y la explotación.

12 En este mismo sentido se manifiesta otro autor, cuando afirma que a finales del siglo XIX "el mundo estaba considerablemente integrado desde el punto de vista económico, gracias a la movilidad del capital, los bienes y las personas. El capital circulaba sin trabas entre países y continentes; el comercio no encontraba grandes obstáculos, aun en países aparentemente proteccionistas, como Estados Unidos y el imperio alemán. Los obstáculos no arancelarios eras escasos, y no había ningún tipo de cuota. Y, sobre todo, las personas se desplazaban libremente. No necesitaban pasaportes. Apenas se discutían cuestiones de ciudadanía. Muchas personas de Asia y Europa dejaron su hogar y se lanzaron en difíciles viajes a través de continentes y océanos, en busca de libertad, seguridad y prosperidad, tres valores estrechamente interrelacionados. Los inmigrantes contribuyeron de manera importante al crecimiento económico de los países que los acogieron. Y en los países de donde habían partido hubo un gran aumento de la productividad al disminuir la población; la migración redujo la pobreza de países como Irlanda y Noruega. Las grandes corrientes de capital, comercio y población estaban vinculadas".(Harold James. "¿Es reversible la liberalización?" En: Finanzas&Desarrollo / Diciembre de 1999,pp.12-14
volver

13 En este mismo sentido se expresa Sweezy cuando afirma que "Globalization is not a condition or a phenomenon: it is a process that has been going on for a long time, in fact ever since capitalism came into the world as a viable form of society four or five centuries ago; (dating the birth of capitalism is an interesting problem but not relevant for present purposes). What is relevant and important, is to understand that capitalism is in its innermost essence an expanding system both internally and externally. Once rooted, it both grows and spreads" (SWEEZY,1997).
volver

14 De acuerdo con los autores, "Mediante la explotación del mercado mundial, la burguesía dio un carácter cosmopolita a la producción y al consumo de todos los países. Con gran sentimiento de los reaccionarios, ha quitado a la industria su base nacional. Las antiguas industrias nacionales han sido destruidas y están destruyéndose continuamente. Son suplantadas por nuevas industrias, cuya introducción se convierte en cuestión vital para todas las naciones civilizadas, por industrias que ya no emplean materias primas indígenas sino materias primas venidas de las más lejanas regiones del mundo, y cuyos productos no sólo se consumen en el propio país, sino en todas las partes del globo. En lugar de las antiguas necesidades, satisfechas con productos nacionales, surgen necesidades nuevas, que reclaman para su satisfacción productos de los países más apartados y los climas más diversos. En lugar del antiguo aislamiento de las regiones y naciones que se bastaban a sí mismas, se establece un intercambio universal de las naciones, una interdependencia universal de las naciones. Y esto se refiere tanto a la producción material, como a la producción intelectual. La producción intelectual de una nación se convierte en patrimonio común de todas. La estrechez y el exclusivismo nacionales resulta de día en día más imposibles; de las numerosas literaturas nacionales y locales se forma una literatura universal" (MARX, 1983: 31-32).
volver

Volver al indice

Enciclopedia Virtual
Tienda
Libros Recomendados


1647 - Investigaciones socioambientales, educativas y humanísticas para el medio rural
Por: Miguel Ángel Sámano Rentería y Ramón Rivera Espinosa. (Coordinadores)

Este libro es producto del trabajo desarrollado por un grupo interdisciplinario de investigadores integrantes del Instituto de Investigaciones Socioambientales, Educativas y Humanísticas para el Medio Rural (IISEHMER).
Libro gratis
Congresos

4 al 15 de diciembre
V Congreso Virtual Internacional sobre

Transformación e innovación en las organizaciones

11 al 22 de diciembre
I Congreso Virtual Internacional sobre

Economía Social y Desarrollo Local Sostenible

Enlaces Rápidos

Fundación Inca Garcilaso
Enciclopedia y Biblioteca virtual sobre economía
Universidad de Málaga