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Nuevas formas organizativas

 

Eficiencia

Cada Organización, en mayor o menor medida funciona dentro de unos límites de recursos, y “producir más resultados con menos recursos” (Eimicke, 1998) es un lema generalizado en el mundo de hoy, porque la filosofía que predomina es ser competitivo y proporcionar productos y servicios únicos o difíciles de imitar, pero dentro de una estructura de costos apropiada. Por ello, en un capítulo anterior decíamos, hablando de calidad, que está responde también a una estructura de costos.

El primer enfoque, que brinda una visión global de la Organización, define que es la relación de los resultados obtenidos con los recursos empleados, y los resultados logrados y los costos sufragados para el cumplimiento de las metas. Son dos los aspectos de la eficiencia, que no se deben separar; uno es la cantidad de producción o servicios brindados y el segundo es el costo de los producido o el servicio brindado directamente vinculado a los recursos utilizados. “¿Cuánto derrochó o economizó la organización en la producción de los resultados? Esta es la pregunta de la eficiencia “(Barker, 1995).

Si con la Efectividad se perciben menos problemas en las organizaciones no productivas, con la Eficiencia se perciben menos problemas en los sectores manufactureros, y son más complejos en las organizaciones no productivas.

El segundo enfoque, trata de incorporar precisamente el punto de vista administrativo o de Management, y señala que la Eficiencia Administrativa debe reflejar los diferentes procesos de trabajo y cómo contribuyen al Valor Agregado general de una Organización (Simons y Davila, 1999), lo que denominan Rentabilidad de Gestión.

Pero esto evidentemente relaciona la Estrategia y los Procesos de trabajo, es decir, los niveles que vimos con anterioridad al hablar de Control de Gestión. Esto lleva a nuevos desarrollos, a partir de considerar la cantidad de Energía Productiva que gasta una Organización en relación con la cantidad de tiempo invertido. En otras palabras, hablamos de evaluar no sólo la Efectividad de la Estrategia y de los Procedimientos, sino su Eficiencia. Sería, parafraseando la cita de Barker, ¿Cuánto se derrochó o economizó en la consecución de la estrategia y los procedimientos empleados?

Algunas preguntas relacionadas con la Eficiencia son:

• ¿Cuál es la relación entre la unidad de producto y el costo de producir el resultado?

• ¿Con cuánta eficiencia utiliza la Organización sus recursos humanos, financieros y físicos?

• ¿Se utilizan en forma óptima las instalaciones físicas?

• ¿Existen sistemas administrativos de calidad para apoyar la Eficiencia?

• ¿Se utilizan de forma óptima los recursos financieros?

• ¿Realiza la Organización comparaciones de referencia?

Algunos indicadores para guiar una evaluación son:

-Costos generales en relación con los costos del producto, servicio o programa

-Productos por empleado

-Costo por cliente atendido

-Puntualidad en la prestación de los servicios

-Frecuencia de averías

-Ausentismo y tasas de movimientos del personal

Hasta aquí los conceptos tradicionales utilizados, pero que no agotan el desempeño organizacional. Hay organizaciones que pueden ser sumamente efectivas sin ser eficientes y pueden alcanzar niveles relativamente elevados de eficiencia sin ser efectivas (March y Sutton, 1997).

Algunos autores dicen que la medición definitiva no es la Eficiencia sino la Eficacia; no se trata de hacer correctamente lo que se está haciendo, sino de hacer lo correcto, toda vez que lo que se hace puede no ser lo correcto, y sin embargo se hace correctamente; es como hacer eficientemente lo que no hace falta.

 


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