¿Buscas otro libro?
Buscalo aquí:
Amazon Logo

Este texto forma parte del libro
Nuevas formas organizativas

 

Efectividad

Empezamos por la Efectividad porque debe ser el punto de partida para alcanzar una posición competitiva. Es “el grado en el que una organización es capaz de lograr sus metas” (March y Sutton, 1997). Si una organización se establece para una función específica, esta se realiza por medio de sus metas, y estos se traducen en los resultados y las actividades que realiza la Organización.

Por lo tanto, lo primero que se necesita para evaluar la Efectividad, es conocer el propósito funcional de la Organización o su Objeto Social, y cómo entiende que puede llevarlo a cabo. La diferencia de criterios en uno y otro aspecto, entre lo que puede pensar la Organización y otros interesados, puede hacer insalvable las insatisfacciones que se pueden crear, lo cual hace imprescindible un acuerdo entre las partes.

Las dimensiones de la Efectividad son estables y su vez dinámicas. Son estables porque las funciones no se cambian a no ser que esté en juego la propia existencia o el desarrollo de la Organización, pero a su vez son dinámicas porque las funciones pueden variar de acuerdo a los intereses existentes y las condiciones cambiantes.

La primera tarea es identificar las metas. La segunda, es identificar o revisar la Misión que debe recoger los objetivos y las metas de la Organización. Algunas de las preguntas que pueden guiar hacia los posibles indicadores son:

• ¿Es efectiva la Organización en el cumplimiento de las metas propuestas y enunciadas en su Misión y los documentos que expresan su razón de ser?

• ¿Es efectiva la Organización en el cumplimiento de su Misión?

• ¿Tiene la Organización objetivos estratégicos y las actividades que realiza se corresponden a los mismos?

• ¿Se utilizan indicadores cuantitativos y cualitativos para evaluar la Misión?

• ¿Existe un sistema para evaluar el grado de cumplimiento de las metas y los objetivos?

• ¿Los clientes consideran que los productos o actividades son satisfactorios?

• ¿Se utiliza la información de retroalimentación para el mejoramiento de la Organización?

• ¿Se aplica el diagnóstico sistemáticamente para monitorear la situación de la Organización?

En todo caso, son algunas preguntas que nos acerquen a la evaluación del desempeño, y no pueden ser fijas para todo tipo de organizaciones, es sólo un punto de partida. En la medida que varían las metas, los objetivos y las funciones, también varían los indicadores de efectividad (Tavenas, 1992).

Los indicadores que se proponen son:

-Cumplimiento de las metas

-Calidad de los servicios/productos

-Demanda de los servicios o productos

-Número de clientes atendidos

- Generación y utilización de conocimientos

-Cambios en la calidad de vida

 


Google
 
Web eumed.net