Este texto forma parte del libro
Demografía, mercado de trabajo
y política de inmigración
de
María Villena Rodríguez
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Políticas de inmigración seguidas por los países de la UE.

 

Actualmente en la UE, aunque la inmigración es un fenómeno generalizado en todos los países, la intensidad, los tipos, y la evolución de la misma es muy diferente según el país del que estemos hablando. Así, hay países, como Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Holanda, en que este fenómeno empezó a tener lugar en la década de los cincuenta, y otros, como son España, Portugal, Grecia, Irlanda e Italia, en que, aunque de manera muy intensa, los flujos de inmigración están comenzando a recibirse ahora.

 

Los países pioneros en inmigración, ya cuentan con la segunda e incluso la tercera generación de inmigrantes, de manera que las principales vías de acceso a la residencia en esos países que tienen los inmigrantes son la reagrupación familiar y el asilo, en cambio, en los países que están empezando ahora a recibir inmigración, las vías de acceso más importantes son las regularizaciones extraordinarias, los permisos de trabajo iniciales, y los contingentes.

 

Entre los primeros países, cada uno está optando por distintas políticas de inmigración en la actualidad. Algunos países como Alemania, u Holanda, han cambiado el signo de las políticas de inmigración que han mantenido siempre. Los últimos cambios en las leyes de extranjería en estos países, se han centrado fundamentalmente en un esfuerzo por frenar la inmigración ilegal aumentando el número de expulsiones, y en un más difícil acceso al permiso para la reagrupación familiar (en el caso de Holanda), aunque Alemania sigue teniendo un plan de integración en que se organizan cursos de enseñanza del idioma, la cultura y el derecho alemán para que los inmigrantes establecidos legalmente en el país, tengan una más fácil integración social. Otros países mantienen sus políticas de apertura hacia la inmigración, centrándose más en los medios para la regularización de los inmigrantes ilegales, que en la expulsión de los mismos. De este modo, encontramos el caso de Bélgica, en que los objetivos de la nueva Ley van encaminados a la simplificación de trámites tanto para el acceso al empleo de los inmigrantes, como para la naturalización de los mismos, para así facilitar su integración, o el del Reino Unido, en que existe un Programa de Permisos de Trabajo que tiene como objetivo cubrir las necesidades tanto de mano de obra cualificada como de no cualificada que tiene el mercado laboral, y de este modo facilitar la incorporación de los inmigrantes al mercado de trabajo. Por último se encuentra el caso de Francia, país en que ha existido siempre un sistema de regularización permanente, que, junto con las autorizaciones temporales de trabajo, ha constituido la principal vía de acceso de los inmigrantes al mercado laboral francés, pero que con el último cambio legal, se ha suprimido, y se han endurecido las condiciones para el acceso al mercado laboral y para la reagrupación familiar, aunque también se ha creado un programa de integración que cuenta con 59 medidas, entre las que se incluye el “contrato de integración” mediante el que se accede a cursos de enseñanza del idioma francés y su cultura, todo esto dirigido a combatir la discriminación que puede sufrir el inmigrante.

 

Los países de Italia, España, Portugal, Irlanda, y Grecia, que están recibiendo inmigrantes desde hace pocos años, han tenido que reaccionar rápidamente ante unos masivos flujos de inmigración que entran en esos países con la única intención de acceder a mejores condiciones de vida y trabajos que a los que pueden acceder en sus países origen. Entre estos países se encuentran Irlanda y España, que son países en los que el inmigrante encuentra unas condiciones muy duras para acceder a los permisos de trabajo, al tener que obtener inicialmente el informe negativo por parte de los servicios nacionales de empleo que concluya que no existen nacionales europeos capacitados para cubrir el puesto de trabajo ofertado; además en estos países las nuevas leyes se centran en la disminución de la inmigración ilegal, y la expulsión de los residentes ilegales que se hallen en el país. Por otro lado se encuentran Italia, Grecia y Portugal, que son países más centrados en los programas de integración no sólo laboral, sino también social de los inmigrantes (mediante centros de información establecidos para ellos), que en las expulsiones de los que se encuentren residiendo ilegalmente en ellos. Así, Italia ha creado las Comisiones Locales, en las que se pretende una rápida integración laboral de los inmigrantes, y mayor agilización en los trámites para la obtención de los permisos de trabajo, ya que se pretende regularizar a 700.000 inmigrantes que se encuentran residiendo irregularmente en el país, canalizándolos a un puesto de trabajo que les permita la integración laboral. En Grecia tiene mucha importancia el sistema de contingentes, que hace posible que la mayoría de inmigrantes que entren en el país, puedan hacerlo accediendo a un puesto de trabajo. Y en Portugal, también se pretende la fácil integración de los inmigrantes, mediante la apertura de centros de información en que pueden conocer  sus derechos, y el acceso a las prestaciones sociales, además de la lengua y cultura europea. En estos tres países se está además combatiendo el empleo irregular de inmigrantes, aplicando grandes penas contra los empresarios que lo realizan, para luchar contra la economía sumergida a la vez que proteger las condiciones laborales que deben tener los inmigrantes.

 

Por último existen otros países, como son Austria y Luxemburgo, en que, aunque la inmigración no es un fenómeno que haya comenzado hace muchos años, sí ha adquirido una importancia considerable, llegando a significar el 37% de la población total en el caso de Luxemburgo, y el 9,4% en Austria. En estos países se tiende a la regularización permanente de los inmigrantes, que no tienen problemas a la hora de encontrar un trabajo en ellos. Los inmigrantes, en estos países, no tienen problemas de integración, ya que además muchos de ellos han adquirido ya la nacionalidad, como ocurre sobre todo en Austria.