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Diferencias y similitudes en las teorías del crecimiento económico

CONSIDERACIONES FINALES

 

La ciencia económica no ha logrado la construcción de una teoría de crecimiento que incluya dimensiones asociadas a la comprensión de fenómenos  y la aclaración de las causas que han conducido a la simultaneidad del estancamiento en la actividad económica y la inflación. Ha faltado  teorías que expliquen con mayor profundidad los determinantes de la distribución  y concentración del ingreso; se ha mostrado incapacidad de los agentes económicos de anticipar perfectamente el futuro, lo que genera un estado de incertidumbre constante en el sistema; las asimetrías productivas entre países desarrollados y en desarrollo; los altos niveles de endeudamiento externo; la estructura actual del Estado y otros muchos más han sido objeto de estudio por los economistas, pero los frutos son pocos, tanto teórica como empíricamente.

 

Este vacío se explica por que la convergencia hacia el crecimiento económico es un juego de oferta y de demanda y se basa en la interacción y en la combinación eficiente de distintas variables y diferentes agentes dentro de un mercado que tiene contexto territorial y sectorial. La tendencia hacia un desarrollo autosostenido precisa de variables determinantes como: la inversión en capital humano, el régimen de incentivos[1], recursos financieros, información oportuna y el ordenamiento institucional.

 

La ciencia económica moderna ha pasado a ser una técnica que da cabida a la tentativa de alcanzar el máximo posible para los individuos que concurren al mercado, sin considerar su relación con la realidad que hacemos medible. Se ha vuelto complejo que la lógica de interacción del mercado, que permite la coordinación de los intereses indivi­duales que se ajustan a la necesidad, sirve para sacar el máximo provecho de los recursos como un fin en sí mismo.

 

En este cuaderno de trabajo se consideraron los diferentes enfoques y postulados sobre el crecimiento económico, que llevan ha mostrar que este es un campo de conocimiento que debe seguirse explorando. Se evidencia que ha sido parte fundamental del análisis del crecimiento las dimensiones macro y microeconómico, por los aportes desde procesos de acumulación inestables y la heterogeneidad estructural, productiva y territorial.

 

Además, generan desequilibrios en los procesos sistémicos, y, por lo tanto, la explicación a la convergencia es necesario adaptarla de acuerdo a cada región, a cada país y cada sector industrial. Se le apuesta a reflexiones donde crecimientos sostenidos de la renta nacional dependen necesariamente del nivel de ahorro, tanto la propensión marginal como la propensión media al ahorro, ya que son dinamizadores del nivel de stock de capital. A esto, se le suma, la institucionalidad para canalizar estos recursos apropiada, oportuna, eficaz y transparentemente.

 

La homogeneidad de la estructura social y productiva en un ambiente territorial determinado permite alcanzar niveles de especialización productiva, de innovación técnica, de profesionalidad de la mano de obra. De esta manera, se garantizan tanto las ventajas de la gran dimensión (rendimientos crecientes a escala) como los de la pequeña empresa (flexibilidad productiva). Estos dos factores son determinantes para el desarrollo productivo y la endogenización del crecimiento en un territorio determinado.

 

Tanto la formación social local, como factores que atañen a la estructura productiva son fundamentales para lograr la convergencia económica. Para esto se debe tener en cuenta: 1) Una articulación social pronunciada, que facilita la movilidad social; 2) El nacimiento de un nuevo empresariado; 3) El consenso social; 4) competencias laborales difundidas en el ambiente, resultante de la sedimentación histórica de conocimientos referentes al ciclo productivo y a las técnicas utilizadas; y 5) La flexibilidad del trabajo.

 

El ahorro dentro de la economía, y según las teorías revisadas,  juega un papel fundamental dentro del crecimiento económico. Kaldor, muestra una teoría de la distribución alternativa a la keynesiana, que sirve además de pieza fundamental a la hora de desarrollar su modelo de crecimiento. De esta forma, la tasa de beneficio que genera una sociedad depende de la propensión al ahorro que se tenga respecto a la renta que proviene de los beneficios.

 

En los planteamientos de Kaldor (1963), se enumera un grupo de factores que especifican el proceso que conllevan al crecimiento económico: 1) El crecimiento sostenido en el largo plazo del ingreso per cápita; 2) El crecimiento del capital físico por trabajador; 3) El hecho que la tasa de retorno del capital sea constante; 4) El aprovechamiento de las ventajas comparativas y el equilibrio dinámico; 5) La acumulación de capital físico y social; 6) El progreso tecnológico, la especialización del trabajo y el descubrimiento de nuevos métodos de producción.

 

De igual manera, para Harrod y Domar, el ahorro implica la posibilidad de alcanzar un crecimiento equilibrado con pleno empleo. Harrod indica que no existe ningún mecanismo seguro para evitar que una economía consiga igualar las tasas natural y garantizada, al ser esta última inestable. Por su parte Domar, señala que el problema radica en la existencia de una inversión con un nivel bajo para las necesidades de la economía. Estos dos factores pueden ser ajustados a través de un nivel de ahorro creciente y productivo.

 

Keynes afirmó que los postulados de la teoría clásica sólo son aplicables a un caso especial y no al caso general. Más aún. Los postulados de cada teoría del crecimiento sólo es aplicable a casos específicos y no al cuestionamiento general de la convergencia en el crecimiento económico. Este factor lleva a pensar que no es sólo la generalización de la teoría la que construye dogmas para hacer crecer sostenidamente una economía, sino que son factores particulares de cada una de éstas las que sustentan las realidades especificas de cada nación.

 

El desarrollo y el crecimiento económico contienen una dinámica donde se entrecruzan producción de formas de conocimiento, relaciones de poder, instituciones del desarrollo y practicas desplegadas. Analizar la relación conocimiento – poder implica entonces analizar a los técnicos y a las instituciones del desarrollo antes que a sus “beneficiarios”.

 

Las dinámicas macroeconómicas y estructurales (meso y microeconómicas) permiten establecer el proceso y las decisiones de los empresarios en términos de inversión y generación de empleo. Asimismo, es expresión de la relación entre el incremento del producto y la dinámica industrial, que está asociada con la intervención del Estado y la creación de un ambiente favorable para el funcionamiento competitivo de las empresas.

 

La función empresarial es la fuerza que cohesiona la sociedad y hace posible su desarrollo armonioso, dado que los desajustes que inevitablemente se producen en tal proceso de desarrollo tienden a ser igualmente coordinados por la misma. Las firmas productivas se enfrentan a la necesidad de ser entes flexibles y competitivos ante la transformación de las estructuras económicas, lo que ha establecido que las relaciones de producción expliquen la dinámica social.

 

En este contexto uno tiene que mostrar cómo las estructuras complejas son construidas mediante la relación que existe entre sus elementos. Nuestro problema no es la utilización plena de todo el conocimiento, sino más bien el mejor uso que podamos lograr frente a una situación dada. La teoría económica es una disciplina muy abstracta y compleja que guarda poca relación con el mundo de la observación y de la experiencia.

 

Sin embargo, la economía se describe como una ciencia social encargada de estudiar un aspecto importante de la sociedad y, por lo tanto, es de suponer que esta disciplina sea capaz de aportar bastante al entendimiento de las sociedades y de sus problemáticas complejas. La complementariedad esencial entre los factores de producción y entre distintos sectores productivos es la base para fundamentar una teoría del crecimiento.

 

El desarrollo de refinados modelos econométricos y de inferencia estadística no puede cumplir la función de suministrar un marco conceptual realista de cómo opera un sistema económico. La aplicabilidad de los distintos modelos teóricos de crecimiento económico a la realidad de los países es compleja, ya que cada estructura productiva responde a diferentes factores del mercado y de la misma construcción social de cada comunidad. Además, los territorios y las ventajas que de este surgen son radicalmente distintas en cada país. Los axiomas, por lo tanto, serán diferentes, sin embargo, son supuestos necesarios para la elaboración de un modelo de crecimiento industrial.

 

La apuesta hacia delante es continuar explorando desde la macro y la micro, y profundizar en la empresa como un importante componente de la función de producción, pero se ha subestimado el estudio de la organización económica y la importancia del tamaño de las empresas, además de la existencia de diversas formas de organización del trabajo y acumulación del capital.

 



[1] La apuesta es que la política de promoción se sustente en incentivos de carácter horizontal: suministros de información sobre mercados y en cuanto a la financiación, la política se encamina a garantizar disponibilidad, liquidez y orden macroeconómico.