Naturaleza diferente de la política tradicional de los consumidores




Los intentos realizados para situar la consumición en la cima del circuito económico y para deducir de ella las demás etapas del proceso (19), proceden, a pesar de su carácter puramente formal, del sentimiento confuso de una laguna teórica. Esta laguna acabó por chocar de un modo cada vez más fuerte con la solución práctica del problema, que había hecho grandes progresos gracias, sobre todo, al esfuerzo interesado de los consumidores, mejor dicho, de las cooperativas de consumición.

La solución práctica dejó en la sombra a las investigaciones teóricas sobre la naturaleza de la consumición hasta el punto de identificarse en gran medida con esta última. Sin embargo, en su forma de concebir las cosas en el marco de la economía política, no se interesaba por la consumición más que desde un punto de vista cuantitativo. Sus esfuerzos tendían a aumentar el rendimiento del trabajo, y por tanto, el poder de compra de las capas sociales económicamente débiles y que no estaban todavía protegidas por la legislación social. En una época en la que se veían “de un lado, los pavoneos de la oligarquía financiera y, de otro, los lamentos de los pobres” (20), se trataba de facilitar, en el marco de la política social, la adquisición de bienes y de hacerla menos gravosa, con el último pensamiento de poner el crecimiento de la consumición al servicio de la atenuación de la lucha de clases.

El problema de la consumición así planteado se confunde, pues, con el de su crecimiento. Si creemos en el testimonio sobre su época del autor que acabamos de citar (20), “hay que esforzarse, bien en aumentar la renta del consumidor con el fin de que aumente su poder de compra, bien en disminuir los precios de compra de objetos de consumición. La primera solución conduce a consideraciones sobre el aumento de las rentas de los particulares mientras que la segunda hace referencia a un sistema de mercado que permite adquirir más cosas con menos dinero”. Pero las dos soluciones giran alrededor del problema central de la formación de los precios en el marco de la distribución de bienes y desplazan el problema de la consumición a una etapa anterior del proceso económico.