Trivialidad en la planeación socio-económica de la inversión pública estatal

 

La falta de un entendimiento adecuado de los motores que han dado energía al desenvolvimiento demográfico-histórico del desarrollo social y económico en el estado de Guanajuato, ha dejado graves lagunas en materia de la planeación y esquemas de trabajo de dependencias públicas. Los programas resultan ahistóricos, su falta de contenido en materia del entendimiento de la lógica de desarrollo en la entidad, los hace meras elucubraciones con base a las bondades que se esperan de los incentivos que significa una “buena” orientación de la inversión pública, y en lo especial de los esfuerzos en materia de salud, educación, asistencia social, seguridad pública, entre otros aspectos de interés poblacional.

 

Resulta primordial abandonar los esquemas de trabajo sustentados en planteamientos meramente econometristas, y acercarse al entendimiento de la lógica histórica de los eventos económicos y sociales que explican la dinámica del desarrollo en Guanajuato en cuanto sus razones y elementos detonadores, como motores del cambio demográfico.

 

En el marco de las ciencias sociales, una planeación bien sustentada se plantea desde la comprensión del problema partiendo del punto de vista de la revisión histórica, comprendida esta por su causalidad económica, como razón del cambio y revolución social y demográfica.

 

La dinámica de desarrollo tanto nacional como local, en mucho ha obedecido y sigue obedeciendo a intereses más propios de la estructura económica internacional, que a los propios de la nación, debido a que la economía mexicana, y en lo especial, las economías regionales no han podido consolidar un proyecto nacional de desarrollo, sino que han plasmado desde su inicio todas sus iniciativas en obediencia a intereses transnacionales y de colonización, durante diferentes fases del desarrollo económico del país.

 

Así, la estructura económica interna ha ido madurando de manera desarticulada; con procesos de expoliación centralizadores, concentradores y extenuadores de las potencialidades naturales del territorio nacional, como de los propios hombres oriundos de las regiones de la nación mexicana.

 

No es excepción el desarrollo demográfico del Bajío, orientado a intereses siempre del capital extranjero, y no al desarrollo del bienestar de los habitantes de la nación (como caso, el complejo industrial-urbano que actualmente se está dando en torno a la empresa General Motors).

 

Esta lógica reproductiva, se ha venido dando desde los esquemas coloniales, y se ha enfatizado durante el periodo actual de sustitución de exportaciones y trasnacionalización de la estructura económica nacional.

 

Ante la administración pública socialcristiana, que actualmente gobierna el estado de Guanajuato, procura identificar los elementos promotores del desarrollo (detonadores), desde la óptica de la empresa, escapándosele el contenido social-histórico como parte inherente al desarrollo capitalista en materia de equidad, justicia, bienestar y desarrollo sustentable.